«La casta, de uno y otro signo, puede seguir gozando de la moqueta, del sillón, del coche oficial,…, amorrada a las ubres del Estado. Lo dicho: ¡Dan asco!»
La palabra de la analfabeta casta política. Por Manuel I. Cabezas González

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«La casta, de uno y otro signo, puede seguir gozando de la moqueta, del sillón, del coche oficial,…, amorrada a las ubres del Estado. Lo dicho: ¡Dan asco!»

«Los ecolojetas y sus hermanos, los animalistas —con mucha ideología y muy poca biblioteca— no conocen nada del campo ni de la naturaleza».

Además, es obligado hacer referencia al chantaje al Estado español para que traspase las competencias exclusivas en inmigración a Cataluña.

«Esta fábula y la moraleja subsiguiente permite ilustrar la política fiscal extorsionadora y extractiva del Ministerio de Hacienda».

Seguir como hasta ahora es practicar un buenismo ciego y bobalicón y hacer el caldo gordo a ONG y “oenegeros”.

No es oro todo lo que reluce en el mundo del “Tercer Sector”. La teoría está muy bien. Ahora bien, la realidad es harina de otro costal.

La procesión del Entierro de Genarín —por su carácter alucinante, delirante, surrealista, irreverente, laico— no deja indiferente a nadie…

«La verdad nos hace libres, mientras que la desinformación nos transforma en marionetas y en esclavos».

«El actual y desmesurado número de asesores del Gobierno España no resiste un análisis contrastivo con lo que sucede en dos países de nuestro entorno».

«A primera vista, esta máxima latina, atribuida erróneamente a Julio César, parece que contiene una contradicción, pero no es el caso».

«Divididos seremos víctimas propiciatorias de la ególatra, corrupta y cleptómana casta política, que no es parte de la solución sino parte del problema».

«Desde el estricto punto de vista de esa ciencia llamada lingüística vamos a ocuparnos de verificar si el Dr. Cum Fraude es un semianalfabeto».

«En los Juegos de Paris 2024, el COI ha empleado dos varas de medir, provocando una prostitución del espíritu prístino de los Juegos».

«La expresión pan y circo se ha mantenido a lo largo de los siglos y, aún hoy, permite describir y denunciar los métodos utilizados por la casta política».