Han pasado más de tres años desde que fue declarado el estado de alarma por culpa del dichoso Covid 19.
El segmento de plata: Al final… caímos. Por Manuel Montes Cleries

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Han pasado más de tres años desde que fue declarado el estado de alarma por culpa del dichoso Covid 19.

Una de las ventajas que se adquieren al ser bastante mayor, consiste en la posibilidad de recibir los frutos de lo sembrado a lo largo de la vida.

Las próximas elecciones no gozan de mucha popularidad. Pero escogidos, los candidatos a diputados y senadores, casi a ciegas, menos.

En un par de semanas dejaran de prometer e intentarán cumplir alguna de las promesas. Si no, no nos habrán mentido, tan sólo cambiado de opinión.

Por más que lo intentemos no conseguimos librarnos del temor a aquellos meses en los que vimos rondar la tragedia por nuestras familias

Cada vez queda más patente la diferencia existente entre el veraneo de unos pocos y las vacaciones para todos. A disfrutarlas. Aun queda sitio.

Creo que no se puede denominar de otra manera la decisión que he tomado en el día de hoy producto de la pérdida de mi sentido común.

Desde mi más tierna infancia me encantan los trenes y he podido disfrutar de todas las clases de viajes en tren.

El edadismo es una forma de discriminación social por cuestión de edad que afecta a muchas personas mayores.

No puedo comprender como la sociedad mundial asiste indiferente a las grandes tragedias que se producen a diario en el Mediterráneo.

Aquellos que pertenecemos al segmento de plata, vamos a tener que someternos a una puesta al día para la interpretación del nuevo lenguaje.

elebramos un día distinto. Un domingo que intenta recuperar la festividad del Corpus, perdida de su esencia como tantas otras.

Una carta, una llamada, una visita. Nunca es tarde para decir “te quiero”. Mañana puede ser demasiado tarde.

El pasado domingo recogía en mi “buena noticia” un pensamiento premonitorio que, finalmente, se ha cumplido: Otra vez elecciones.