La verdad es que establecer comparaciones entre dos realidades cercanas o emparentadas representa una buena vía para aproximarse a ellas.
Las comparaciones no son odiosas. Por Amando de Miguel

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La verdad es que establecer comparaciones entre dos realidades cercanas o emparentadas representa una buena vía para aproximarse a ellas.

En España, sigue sin valorarse gran cosa el espíritu de esfuerzo sostenido y la curiosidad se considera de modo despectivo.

El talante característico de los españoles se traduce en el arte de aparentar, hacer ver lo que el sujeto no es y, quizá, querría ser.

El hueco de la oposición de derechas viene a rellenarlo Vox con el automatismo de la ley de la gravedad. Es lógica la reacción resentida del PP.