Cuenta la leyenda que al salir de Granada camino del exilio, Boabdil volvió la cabeza para ver su querida ciudad por última vez y lloró, escuchando a Aixa, su madre, decir: “Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre
España es Nuestra desde la Toma de Granada. ¡No les dejaremos volver! Por Mercedes Ibáñez

