
El día catorce de este mes de Diciembre de dos mil quince, asistimos a un debate que pasará a la historia de los debates, por culpa de un Pedro Sánchez, que algunos dicen hizo el ridículo. Ridículo no, incompetente, chuleta, faltón, sin estilo ni argumento, sin programa, sabedor de que tiene los días contados al frente del PSOE y que si los españoles fueran inteligentes votarían PP. Esto es lo que dejó ver este político sin atributos ni argumentos. Realmente no vimos un debate de Presidente del Gobierno frente al Presidente de la oposición, vimos un debate de Presidente de un Gobierno serio y que está sacando de la crisis a un país que el PSOE metió en esta con un tipo, bastante pagado de si mismo con el falso parné de ideología trasnochada.
