Hay sucesos en nuestra vida que de pronto aparecen un día cualquiera y te reconcilian contigo mismo y con el mundo. De verdad. Solo teneis que deteneros unos minutos a pensarlo.
A un querido amigo, aún estás a tiempo… Aún hay vida en tus sueños… No te rindas por favor, no cedas. Por Mercedes Ibáñez Huete








