Una de ciencia ficción en Mallorca entre el cielo, la tragedia y el traje azul. Por Vicky Baustista Vidal

Amanece Mallorca, la isla bonita, con un cielo azul
Amanece Mallorca, la isla bonita, con un cielo azul

“Desde la madrugada, quizá antes, los avioncitos siniestros que nos cuentan que son aviones normales de pasajeros, se entretienen poblando el azul de líneas blancas”

Amanece Mallorca, la isla bonita, con un cielo azul, casi de postal.

Desde la madrugada, quizá antes, los avioncitos siniestros que nos cuentan que son aviones normales de pasajeros, se entretienen poblando el azul de líneas que se mantienen a lo largo de las horas, mientras dejan un complicado enrejado de barrotes blancos que van difuminándose poco a poco, quedando, al final, una falsa nube que desaparecerá.

A mí, no me gustan las historias de conspiracionismo que tanto abundan en las redes. Puedo jurar que mis calenturientas elucubraciones de hoy son mías y solo mías, y las emito, con el derecho que me da el haberlas engendrado sobre el paisaje caótico de un rincón de la isla. 

Y pregunto: ¿Tienen inteligencia las nubes? ¿Las nubes tienen sentimientos? ¿Saben las nubes donde ir para romper con ira las pequeñas fortalezas de los hombres? ¿Sabían las nubes que en esa cuadricula del mapa había montañas, que chocarían con ellas, que soltarían su caudal justo encima de tres torrentes que desembocan en otro que va al mar, y que los hombres habían construido cosas y casas en cauces secos con un propietario ausente pero que siempre regresa?.

Parece ser que el ocupante natural, el agua, a veces exige su tributo y cobra caro, en vidas y dolor, el precio que pone al olvido de la gente. Y sigo mirando al levante de la isla y pensando: ¡Es algo que ocurre cada mil años!. Pero, ¿no decían que no existe la casualidad? Y empieza mi película. ¡Participe usted del guion! Aprópieselo si quiere y cree una obra digna.

Si yo quisiera especular podría imaginar conspiraciones, chantajes, amenazas a un gobierno a cambio, como siempre, de dinero…

No es imposible que se haya inventado ya el método para dominar el tiempo. Y la maldad. rizaría el rizo utilizando un sitio clave para desencadenar una segura hecatombe aislada que probara que tiene cogidos por los atributos, a los gobiernos de países varios.

La novela puede ampliarse para crear una obra coherente sobre esta fantasía; triste fantasía. ¿Pero, por qué allí? ¿Y, por qué hoy, quizá, ayer también, – no miré al cielo-, los supuestos aviones han repasado la isla formando muchos cuadrados blancos, y haciéndonos sentir a algunos que caminamos por una celda y que el experimento es visto desde arriba y sentido desde abajo? Hay otros mundos, y están en este. Hay muchas cosas que no conocemos.

Una de ciencia ficción en Mallorca entre el cielo. la tragedia y el traje azul
Una de ciencia ficción en Mallorca entre el cielo. la tragedia y el traje azul

“Muy tierna la visita de presidentes y futuros presidentes, aunque, señor del traje azul, le aconsejaríamos que cuando vaya usted a un lugar de caos y tragedia, donde el barro es la estrella, se vista usted para el caso”

Y volviendo a la realidad de nuevo y sin equipaje, añadimos algo para los mandatarios que no perdieron la ocasión de estar allí, lo que no es reprochable sino lo contrario.

Muy tierna la visita de presidentes y futuros presidentes, aunque, señor del traje azul, le aconsejaríamos que cuando vaya usted a un lugar de caos y tragedia, donde el barro es la estrella, se vista usted para el caso. y no lleve el trajecito de las recepciones y los zapatos de Gucci, Balmain o cualquier marca espectacular, que se llenan de barro enseguida y hacen que desentone usted aún más. Ya se sabe que abrazar gente enlodada y empapada en lágrimas no es nada pulcro. Además, hace que se le vea desvalido, como aterido de frío, aunque no lo haga.

Tendría usted que buscar un asesor e ir conociendo la parafernalia de la representación, porque, parece, que va a permanecer todo lo que pueda en el cargo y hay que cubrir el expediente. Mire usted.

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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