La belleza ya no es lo que era o Miss Universo volvió de la mili. Por Vicky Baustista Vidal

Así luce en bikini Ángela Ponce, la trans aspirante a Miss Universo
Así luce en bikini Ángela Ponce, la trans aspirante a Miss Universo

“Nos encanta el lloriqueo, de otros, por supuesto, y nos deshacemos ante las debilidades ajenas si se nos plantean con sabiduría”

El español, entre los que me encuentro con orgullo, es ñoño. Para qué vamos a disimular o intentar disimular lo que es evidente. Nos encanta el lloriqueo, de otros, por supuesto, y nos deshacemos ante las debilidades ajenas si se nos plantean con sabiduría. No somos los únicos; en el mundo actual se viven tiempos de tolerancia.

Pero el péndulo se ha descontrolado y no alcanza el punto medio deseado para un equilibrio y justicia verdaderos. Así que, la humanidad, lo que se muestra en el presente es bastante floja.

Del extremo espartano a nuestro presente, sensiblero y tolerante hasta la estupidez, han pasado siglos. Es tan estupendo sentirse nube flotando sobre el bien y el mal que, ¿quién no cae en la tentación de pasar de la lógica para acomodarse en un caos blandito y sin exigencias? 

La víscera domina nuestra sensibilidad y somos capaces de cualquier cosa para que el pobrecillo de turno alcance su sueño. Ah, ¿qué es una chorrada? ¡A mi que me cuenta! Ha tocado usted mi fibra y si tocan mi fibra, yo, es que me deshago. A causa de eso, jamás me fijaré en concursos, eventos y lugares donde no se me deje decidir.

– ¡Oh, decidir! – Elegir, más que al más adecuado, al que esté fuera de lugar, al que llore, al que demuestre sin la menor vergüenza que es incompetente, débil o inválido. Ya estoy yo ahí para llevarlo al pódium de los triunfadores, sea el evento de ciencia, belleza, cultura o lo que sea.

-Llóreme usted y será ganador. Por qué a mí, ejemplo de sensibilidad generosidad y que bueno soy, nadie me va a prohibir que lleve al pódium al que sea con tal de que a mí me parezca estupendo.

– ¡Oiga, ese no que se lo tiene muy creído! – (¡La confianza en uno mismo es llamada prepotencia por la generalidad! 

– ¿No quiere usted que gane el más listo?… ¿El más guapo?…

– ¡No por Dios!: ¡El que más llore! ¡El que más pese! ¡El más indefenso!…

– ¿Pero entonces, por qué no convocan un concurso de indefensos? Este, es de cultura, belleza, voz, conocimiento…

– A mí no me importa, que mi hígado es el mandamás en este compendio de vísceras que soy y necesito contentarle con ración extra de conmiseración y de auto consuelo; porque entonces, ¿cómo sería yo la más perfecta, buena, considerada y benevolente del mundo mundial?…

la activista trans Ángela Ponce llora tras ser eliminada de Miss Universo
la activista trans Ángela Ponce llora tras ser eliminada de Miss Universo

“Me llegan lloriqueos de varias partes del mundo acerca de ciertos concursos de belleza, Miss Universo, por ejemplo”

Condenada al infierno como ya estoy, por mala y requetemala, me encuentro en una coyuntura especial. Me llegan lloriqueos de varias partes del mundo acerca de ciertos concursos de belleza, Miss Universo, por ejemplo, donde señoritas que fueron un día señores quieren optar con justicia por el título de Miss (Señorita) Mundo.

Reconozco que son guapísimos, perdón, guapísimas, que ya pasaron por el quirófano de turno para convertirse en mujeres y lo consiguieron con éxito. Y yo aplaudo su empuje y su deseo, como buena y obediente servidora de mi víscera que soy. Incluso me pregunto si no me gustaría estar tan guapa de cara como ellas: ¡pues claro! Ya me daría yo con un canto en los dientes…

¿Y de cuello?…

¿Y de muslos?…

¿Y de pies?…

¿De muñecas?…

Bueno, no tanto, porque, al fin, la Naturaleza, ofreció a estas criaturas atributos que se salen un poco de la feminidad que anhelan con todo derecho. Entonces, dentro de mi sensible memoria, recuerdo a la cantidad de chicas a las que se ha expulsado del concurso de Miss Mundo por estar operadas, estar casadas, tener hijos… más años de los que se pedían…

 
Y entonces me caigo de mi altar portátil de beatitud y justicia y me parece que ya no es tan justo que, en un concurso tan exigente respecto a las concursantes, se pretenda incluir a personas, estupendas, no lo dudo, pero que no se ajustan a las normas por operaciones y manipulación para conseguir una belleza que el concurso por sí mismo presupone natural.

Debido a este panorama, he decidido presentarme a Míster Universo. Ya se que soy una señora de mediana edad, que no parezco hombre, pero, doy mucha penita, y total, mientras dé penita… que importa si me falta algo de bigote, la nuez no está o hay menos vello del que sería necesario. ¡Yo quiero! Y si yo quiero, las multitudes acceden, porque si no, ¿cómo van a demostrar generosidad, apertura y tolerancia? 

Y si hay que llorar se llora. ¡Faltaría más!

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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