Salvando a Curro desesperadamente. Por Vicky Bautista Vidal

Miles de españoles salen en defensa de Curro, el perro que será sacrificado por defender su casa de un ladrón
Miles de españoles salen en defensa de Curro, el perro condenado al sacrificado por defender su casa de un ladrón

“Curro, es un símbolo más de la actualidad española. Y si no tuviera cuatro patas, que tuviera dos y hablara, sería el retrato fiel de miles a los que se les ha robado su casa por la cara”

¡Oiga! ¡Sí, usted! el que pasea tranquilamente a su perro por la calle concurrida de un barrio cualquiera… ¿Cómo lleva ser un posible delincuente?… Sabemos que camina tranquilo porque confía en la valentía y arrojo de su mascota en el caso hipotético de que algún despojo, autóctono o extranjero, ose abordarlo con el fin de atracarle.

¿Y usted, señora? La que anda un poco apresurada tirando del carrito de la compra porque se hace tarde para preparar la comida, ¿está lista para la cárcel?… Sabemos que lleva un ladrillo en el bolso, por si acaso, que está el barrio de morralla que ya no se puede confiar en que el que entra a la vez que usted en el portal, sea un vecino o uno de aquellos que van ahogando ancianas o violando mujeres.

En estos días en el que todos somos delincuentes en potencia, pues está penado defender nuestra vida y hacienda, no está de más pensar en posibilidades impensables, para que no nos pille por sorpresa.

Sobre todas las cabezas planea la frase “defensa propia”. Está grabada desde tiempos antiguos, porque, dicen, que hubo una vez, en que la ley contemplaba esta posibilidad con la mayor naturalidad.

España, cuya gente noble, desinteresada y aguerrida sigue siendo la misma, ha caído en manos del infierno. 

Todavía no está todo perdido, los verdaderos “indignados” emergen a lo largo y ancho del país y surgen sobre todo entre la siempre vilipendiada clase media, la que se ha convertido ahora en paria, moneda de cambio, esclavos fiscales sin derechos y con todas las obligaciones y carne de cañón (frasecilla esta última que uso como punto de humor por motivos personales) Y a quien se queja o quien intenta acercarse a la urna, ofreciendo al menos algo de cordura y orden se le llama: “Extrema derecha”.

Señores mayores que acaban en la cárcel por disparar con todo su derecho a jóvenes invasores de su casa que estaban dando una paliza a su anciana esposa. Policías cuestionados por ejercer la autoridad para la que se les ha preparado. Canallas cien veces condenados que campan tranquilamente por el mundo ejerciendo lo que mejor hacen: el mal. Personas indefensas a las que un cualquiera les arrebata su hogar sin ninguna cobertura legal…

Animales de compañía sobre los que pende la espada de la no justicia, si casualmente, defienden a sus dueños del abuso, la alevosía del ataque y el robo.

“Se dice por Internet que Curro, un noble perro guardián, ha sido condenado al sacrificio por un buenista juez sin criterio, por haber mordido a un tipejo que invadió con aviesas intenciones”

Se dice por Internet que Curro, un noble perro guardián, ha sido condenado al sacrificio por un buenista juez sin criterio, por haber mordido a un tipejo que invadió con aviesas intenciones y armado con un cuchillo la casa de un ciudadano corriente. 

También se dice que miles de personas están saliendo en defensa del inocente animal que cumplió con su obligación.
¡Atentos, jueces! ¡Atentos, gobernantes!, esos miles de personas sin rostro para ustedes son los votos que van a desaparecer de las urnas.

La “extrema derecha” que no os cansáis de nombrar, crece. Y crece cada vez más por que los españoles están hartos de despropósitos, de tomaduras de pelo, mentiras y manipulaciones con la propiedad de todos: España.

¡Salvemos a Curro! 

Curro, es un símbolo más de la actualidad española. Y si no tuviera cuatro patas, que tuviera dos y hablara, sería el retrato fiel de miles a los que se les ha robado su casa por la cara. A los que se ha condenado por defenderse a sí mismos o a los suyos, y a los que, por ley, deben ver, oír y callar, pagando, además de respetar a cambio de nada, a truhanes, rufianes, y gente de mal vivir que se ha apoderado de la Política y del país.

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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