En Puerto Hurraco se armó y estaban prohibidas las armas. Por Vicky Bautista Vidal

Vox se ha metido en un jardín con lo de las armas
Vox se ha metido en un jardín con lo de las armas

“Abascal, señor de Vox, ha dicho que deberíamos poder tener armas para defendernos dado que los tiempos oscuros del momento han dejado sueltos a muchos y no hay quien nos proteja”

En Puerto Hurraco se armó y estaban prohibidas las armas. Pero claro… ¿Quién no tiene una escopeta?, sobre todo en los pueblos de montaña, donde lobos y alimañas varias campan por sus respetos.

No sé si es verdad que Abascal, señor de Vox, ha dicho que deberíamos poder tener armas para defendernos, dado que los tiempos oscuros del momento han dejado sueltos a muchos y no hay quien nos proteja, porque la ley ya no se llama así, no sirve para nada y los miserables tienen derecho de depredación y son protegidos si alguna de las víctimas, en lugar de invitarles a una caña y ofrecerles a su mujer, “para reír juntos”, como los esquimales cuando alguien llega a su iglú, les pegan cuatro tiros, cuando los pobrecillos, solo querían robar un poco en su casa, darle algunos puñetazos: ¡nada del otro mundo, eh!, lo que manden las normas del buen atracador de domicilios; y si se tercia y hay facilidades, violar a la mujer, o si los años lo impiden, darle también una buena somanta de palos al gusto del violento visitante.

Porque Españita, que no España, es el paraíso que todo carterista, ladrón y atracador o traficante sueña con visitar. Allí donde se le ofrecen las víctimas como aquellas a las que los Incas antiguos tiraban por barrancos o sacaban el corazón con la aquiescencia de jueces, gobernantes y religiosos.

Hemos tenido muchos gobiernos y ninguno ha cambiado nada, tan solo para mal del pueblo patata que ha seguido votando a unos u otros sin caer en la cuenta de que ninguno, ha mejorado nada.

El rebaño es numeroso y siempre se puede permitir que algunas cabezas vayan al matadero porque solo es una masa blandita, como de plastilina, que pueden manejar y hacer con ella edificaciones y figurones y exprimirla para que, de ella, una vez quitadas las lágrimas, quede el dinero, que de ahí que al dinero lo llamen “pasta”.

¿La supuesta Democracia actual excluye a la gente normal de cualquier privilegio y se ha pasado de “la maté porque era mía” o de “Quien mató al comendador?… ¡Fuente ovejuna, Señor! a, sírvase usted mismo y no manche mucho de sangre el sitio que es servicio común o propiedad privada.

“Me creeré eso de las armas cuando lo vea, oiga. Aunque todo el mundo se crea todo lo que digan. Que, si yo tuviera interés en ser cabeza de un estado, prometería hasta la luna”

En este momento la corrección política mía se me ha ido de marcha y saco los pies del plato y me planto y me encaro, con quien sea, y me harto de tanto jabón de los políticos, en funciones o aspirantes. Me creeré eso de las armas cuando lo vea, oiga. Aunque todo el mundo se crea todo lo que digan. Que, si yo tuviera interés en ser cabeza de un estado, prometería hasta la luna. Un trozo de luna para cada habitante. El oro mundial repartido para todos y un asistente en sus casas para que les ayudara a limpiarse el innombrable cada vez que lo necesitaran.

A ver si van ustedes a pasarse con tanta promesa. La credulidad tiene también su límite. ¡Hagan, hagan cosas! Nuestros gobiernos pasan del “Bertoldino” al “Cacaseno” y del “Cacaseno” al “Bertoldino” sin que se digne, ninguno, cambiar las estupideces que el anterior decretó, por lo que se amontona el abuso y la injusticia, la atmósfera se hace irrespirable y cada habitante, llega a sentir como una mano invisible que aprieta y aprieta el cuello cada vez más.

Que no sé si será cosa mía que hasta veo a la gente más triste por la calle. Y todo es más cutre y cada día es más difícil vivir. Que está muy bien eso de que se pueda tener un revólver, yo quiero uno para el bolso, pero… ¿No sería mejor empezar a derrocar leyes y ejercer una justicia como Dios manda en lugar de esperar que las ancianitas se líen a tiros por que han oído un ruido en la puerta? ¿O que papá se cargue a mamá porque alguien hurgaba en la cerradura y papá se equivocó?…

¿Y qué hay de aquello de intentar no juzgar al policía que lo detiene antes que al delincuente?… Tentar la paciencia de quienes la han perdido no es muy favorable.

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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