Los Frikis salvarán el mundo: Feliz día del #OrgulloFriki. Por Vicky Bautista Vidal

“The Big Bang Theory”. Serie de culto de cualquier Friki que se precie.
“The Big Bang Theory”. Serie de culto de cualquier Friki que se precie.

“La Historia está poblada de frikis: Especialmente, los grandes científicos, los inventores, los sabios, los alquimistas…”

Nos gusta, nos gusta mucho calificar. Los españoles somos grandes calificadores. Ordenamos, clasificamos, situamos y después pontificamos mientras alguien nos sujeta el cubata, acerca de lo humano y lo divino, como si acabásemos de regresar del Parnaso de los sabios.

Se filosofa al por mayor. Se decreta, se establecen niveles de risa donde colocar desde los más serios personajes hasta los más estrafalarios, con arreglo a la opinión. Nada que tenga que ver con el comportamiento, el merecimiento, incluso la legalidad… La cosa va en función de lo que se supone útil o inútil.

Quizá sea positivo, porque el intentar mantenerse en el nivel de los “normales”, podría resultar un mecanismo de defensa, necesario para la supervivencia ante la mediocridad que se sospecha en el propio fondo.

¡Dios! Si tuviéramos que parar y empezar a ahondar dentro de uno mismo, ¡igual no encontrábamos nada! Mejor reírse un poco de Marianito el del segundo, que a los cuarenta sigue comprando comics y coleccionando héroes de Marvel, tragándose todas las películas del Doctor Who y visitando cualquier convención de super héroes…

Marianito el Friki tiene ilusión, busca otros mundos y los vive antes de encontrarlos.
Ramira, la señora del primero, que vive afecta a los ordenadores y está a la última de toda novedad informática que sale al mercado, es, en su círculo, estigmatizada con el sobrenombre de “Friki”. Todo por que no encaja en el baremo medido de antemano. ¿Cómo osa una maruja sin aspecto, edad, sexo, preparación, a interesarse por la informática?… Muchos se excluyen del apelativo y bautizan a todo lo que se mueva, que no concuerde con su visión, como Friki. Cualquiera que se salga del estereotipo es un friki.

Anatolio, que es frutero, pero que se ha especializado en el estudio profundo de Platón, que ocupa todo su tiempo libre en leer las obras del filósofo y suele soltarles a sus clientas citas y frases de su ídolo, sin tiempo y sin medida.

Rosaurita, la que colecciona barbies, o muñecas de cualquier tipo, y las viste, les pone nombre, las siente como seres… Cualquier coleccionista de algo… 

No confundamos al friki con el perro flauta o el mercadillero. Estos son lo que son y lo viven.
Yo me refiero a aquellos que, integrados en el sistema bobo y ramplón, emiten rasgos no comprendidos por la totalidad. 

Marianito, Rosaurita, Anatolio… lo único que hacen es utilizar la profundidad. Seguir a la intuición y vivir sabiendo que esto no es como tiene que ser. Que existe la imaginación, la magia. Que hay un lugar desconocido donde todo es posible.

El ejemplo perfecto lo hemos visto en la serie más inteligente de los últimos años: “The Big Bang Theory”. Serie de culto de cualquier Friki que se precie. Y de todos aquellos que intuyen en este tipo de personas “diferentes” el mérito que a la mayoría produce desde burla a conmiseración.

Cuatro científicos brillantes viven con un pie en un mundo y el otro en aquel lleno de comics, de muñecos, de ideas de tebeo relacionadas con la Fantasía. ¡Bendita Fantasía! sin ella no habría mundo. Y que nos muestra el verdadero espíritu de los que cambiarán el mundo y conquistarán el Universo. Aquellos que creen que hay algo más detrás del arcoíris. Aquellos que encuentran verdades donde otros solo ven juego e imaginación.

 
La Historia está poblada de frikis: Especialmente, los grandes científicos, los inventores, los sabios, los alquimistas… Todos aquellos que vivieron de otra manera y que trajeron a la forma, las percepciones de su imaginación. Por ejemplo: Leonardo da Vinci, Tesla, etc.
Si a usted, alguna vez, alguien le ha otorgado este sobrenombre: “friki”, congratúlese. No hay nada mejor que le puedan llamar.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

Deja un comentario