Prepare a sus hijos para el Mobbing (Acoso laboral). Por Vicky Bautista Vidal

Prepare a sus hijos para el Mobbing (Acoso laboral)
Prepare a sus hijos para el Mobbing (Acoso laboral)

«Nos referimos al acoso laboral; aunque puede ser, que también corra riesgos en otros ámbitos, incluso en el familiar, si su hijo o hija, se cruza en el camino de algún depredador emocional»

Si sospecha que su hijo se convertirá un día en una persona capaz y comprueba además que es sincero, independiente, honrado y brillante, no lo dude, está criando una futura víctima para el circo romano de la actualidad: El acoso.  Por el momento nos referimos al acoso laboral; aunque puede ser, que también corra riesgos en otros ámbitos, incluso en el familiar, si su hijo o hija, se cruza en el camino de algún depredador emocional.

Es extremadamente importante que usted avise a la futura víctima y le ayude a encarrilar su vida de manera que pueda ser siempre libre: Su propio dueño. Que no dependa jamás en la pirámide laboral, de algún personajillo rastrero de los que a base de nada o ayudados por el Averno, consiguen llegar a un punto en cualquier escalafón, que les acredite como jefes de algo en algún lugar.

El acosador, una especie muy abundante en la actualidad, -sospechamos que también ha florecido en todas partes a lo largo de la historia-, puede presentar algunas características psico-patológicas, no se duda; pero también cuenta en su natural rastrero con un defecto común, que hasta el momento no se ha considerado patológico, y que abunda en este prado que es nuestro planeta y que se llama Envidia.

«La envidia muestra grados. No es igual la envidia del que lucha por alcanzar el nivel que anhela, que quien lo hace para esconder aquello que desea de otro»

La envidia muestra grados. No es igual la envidia del que lucha por alcanzar el nivel que anhela, que quien lo hace para esconder aquello que desea de otro, de forma que nadie pueda comparar y comprender la poquedad del envidioso frente al envidiado.

Esta última envidia es vaga. La desidia o la incapacidad no permiten al acosador luchar por mejorar él. Es más cómodo y fácil, enterrar al envidiado para que nadie compare y llegue a la verdad, que a pesar de lo que cree el acosador, todo el mundo conoce.

Como este personaje mediocre y sin capacidad es abundante en la manada, el mundo es como lo conocemos.

«A lo largo de la Historia, el acosador tipo, ha ido masacrando la valía, la independencia, el criterio y la libertad de pensamiento»

A lo largo de la Historia, el acosador tipo, ha ido masacrando la valía, la independencia, el criterio y la libertad de pensamiento. Según la época y el cargo, han rodado cabezas, surgido hogueras, sonado ametralladoras o fusiles para situar al mediocre envidioso más alto que nadie, sobre el ara hecha con cenizas y cuerpos muertos: En nuestros días, muertos por enfermedades producidas por el terrible estrés cotidiano y sin salida y por los males derivados de la situación.

Para el acoso laboral no hay sexos. Aunque se pueda utilizar el sexo como excusa en algunos tipos de acoso. Es la mediocridad lo que lleva al acosador a comenzar su lucha, que va perfeccionando con el tiempo. Puede ser hombre o mujer, no hay estadísticas, pero es la superioridad en algún campo o en muchos lo que marca al futuro acosado.

La mala suerte puede llevar a la víctima de antemano preparada a verse a la fuerza y sin buscarlo bajo la bota del mediocre de turno. Y no se equivoque ¡Están en todas partes!
El acosador no solo es un inepto sin credenciales, aunque también, puede ser científico de renombre, catedrático, director de una gran empresa, un alto cargo religioso en cualquier religión o político de primera línea.

Suben como insectos, trepando sobre las espaldas de la pirámide de víctimas que han ido haciendo por el camino. Por eso es prioritario para estas que no las descubran. Si la mala suerte llevara a su hijo a caer en el feudo de uno de estos, aquí incluimos un pequeño manual, fruto de la experiencia de muchos.

No dude en aconsejarle que para enfrentar a un acosador lo mejor es la prevención. El manejo inteligente del disimulo es una buena táctica que no es tan gravosa para la inteligencia como la hipocresía.

– “Nunca enseñes todas tus cartas, hijo mío” -, dijo Kalikatres, y si no lo dijo lo decimos nosotros.

«Calla, observa, y guarda tu eficiencia para más adelante. Si te confunden con el grupo de los ineptos te alzarán» 

Calla, observa, y guarda tu eficiencia para más adelante. Si te confunden con el grupo de los ineptos te alzarán. Porque entre ellos se reconocen y se ayudan. Equivócate a propósito y haz que se sepa. Como eres especial, por supuesto, no eres capaz de hacer la pelota, pero sí puedes mantener un estricto silencio.

Si el empresario va a la ruina por su incompetencia, no intentes avisarle, aunque sea muy diplomáticamente, ni sugerir nada en absoluto; prepárate y busca otro trabajo para cuando suceda. Sigue el horrible plan de tu empleador sin sentirlo. Aquí, los sentimientos y la empatía son pecados mortales que ofenden la soberbia del acosador.

Tú haces todo bien, pero eso no debe conocerse. Cuando el inepto te acuse de haber fallado, aunque sepas que ha sido porque él ha metido la pata, no lo confirmes, pero dale una posibilidad; búscale una salida que no provoque la rabia: Un “puede ser”, “quizá me distraje” … seguramente baste. Haz lo posible por que no te reconozcan o estás perdido. ¡Todo sea por sobrevivir!

Cuando consigas traspasar el campo minado de la desidiosa maldad serás dueño de ti mismo, o por lo menos, estarás libre de acoso, porque la malicia del acosador de tu grupo, en todas partes hay uno, irá en pos de otro más inocente que no supo disimular a tiempo.

Somos una raza de locos, unos más y otros menos. Hasta los microbios, virus y bacterias pueden crear sus propios universos en nosotros y manipular nuestros cuerpos y acciones. Como mundos a la deriva en el universo somos cada uno. Estos mundos están colonizados y los colonos manejan la barca. ¿Cómo podríamos cambiar si no tenemos casi ni libre albedrío? si es la Cándida la que decide si comes más o menos pan, y los hongos crean necesidades en el cerebro para que les proporcionemos su alimento en detrimento de nuestra vida, ¿cómo no va a haber en nuestro plano visible acosadores, parásitos y otros colonos también?

Mediten, mediten. A ver si sirve de algo.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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