
«Argo es el título de la tercera película dirigida por Ben Affleck y con ella demuestra que mas que actor con cara de palo lastimero, este hombre ha entrado en el elenco de los directores cinematográficos»
Argo es el título de la tercera película dirigida por Ben Affleck y con ella demuestra que mas que actor con cara de palo lastimero, este hombre ha entrado en el elenco de los directores cinematográficos por conseguir auténtico cine de altura con su trabajo detrás de la cámara. Argo está basada en una historia real desclasifica por el presidente Clinton que ocurrió durante la presidencia de Carter y la crisis de los rehenes en Irán desde 1979 hasta 1981. Una historia de espías que conjuga los intereses diplomáticos, la alta administración del estado norteamericano, sus relaciones internacionales y, eso es lo importante, no olvida el factor humano.
Pronto los norteamericanos, después de los cuatro años con ,mandato de Trump, elegirán un nuevo presidente y el nuevo inquilino de la Casa Blanca quizás desclasifique más papeles secretos como este hecho histórico que comienza tras el exilio del sha de Persia, Reza Pahlevi, a Egipto, cuando el Ayatolá Jomeini toma el poder de Irán, y el 4 de noviembre de 1979, su brazo popular armado, la guardia estudiantil revolucionaria, entra en la embajada americana de Teherán y toma 52 prisioneros, mientras 6 logran escapar y refugiarse en la casa del embajador de Canadá.
Justo aquí, con lo planes para liberarlos de una muerta segura, comienza la acción. Una mezcla de imaginación y poder que solo podrán llevar a cabo gracias a la magia de Holywood y un agente secreto, su nombre real Tony Méndez, que ahora conocemos esta considerado entre los mejores cincuenta de toda la historia de la CIA.
Una realidad que supera a la ficción, con emoción y mucho oficio que quizás sirva de lección magistral para todos aquellos que todavía creen que Marx se llamaba Carlos y no saben nada, ni quieren saber, acerca de la filosofía de Groucho, porque trabajaba en Hollywood y en su casa ondeaba una bandera de su país. «Argosderse toca».


La verdad que como director es sorprendentemente mejor que como actor…buen artículo…saludos