Los ojos del presidente dicen lo que su boca calla. Por Vicky Bautista Vidal

Los ojos del presidente dicen lo que su boca calla. Ilustración de Tano
Los ojos del presidente dicen lo que su boca calla. Ilustración de Tano

«Siempre parece que Sánchez, observase a sus presas con los ojos asomando por encima de una tapia, como buen traidor de comedia»

La lupa de observar insectos se me vuelve vieja de tanto utilizarla. Como buen testigo, cumplo mi obligación y observo a nuestro presidente. ¿Nuestro?… Una propiedad tan inquietante como la de tener en el bolso una serpiente de cascabel y buscar, a oscuras, las llaves dentro de él. No me gusta como mira al rey, pero me encanta como mira a Iglesias. ¡No puede ser! ¡Es la misma mirada! Siempre parece que Sánchez, observase a sus presas con los ojos asomando por encima de una tapia, como buen traidor de comedia.

De repente, se me despierta el mecanismo de “videnciar”; algunos velos se descorren y me parto de risa. Ahora no me quejo. Tomo las palomitas, la Coca cola y me siento a esperar. Los ojos del presidente dicen lo que su boca calla.

Mister casoplón, no debería yo aconsejarle nada, puesto que me encuentro en la oposición de todas las oposiciones, pero, tenga usted cuidado. No sabe lo bien que le ha venido a su socio el asunto Bolivia para tenerle en sus manos. Y recuerde: es el presidente. Sobre todo, después del sainete de la liberación de compinches y posibles boca chanclas podemitas en la embajada de México. Un teatro mal montado para hacer ver que México no tenía nada que ver y que eran unos encapuchados los que “violaron” la embajada. Muy amigo el país que representa ésta, de castristas, chavistas, y otros succionadores de dinero de la misma cuerda.

Se conoce que todas las transacciones de droga y dinero que se hicieron de Colombia a Cuba fueron hechas a través de aviones con bandera mexicana… era pues precisa una buena función de teatro para entregar a los “protegidos” peligrosos sin que se notase nada. Y para ello, los españoles, carentes de gracia porque llevaban como experiencia invasora de embajadas, tan solo, la fantasiosa imaginación de alguien harto de ver películas americanas. Y que organizó un atentado “made in Spain” tipo “Misión imposible” sin considerar la inteligencia de los bolivianos, muy típico esto de subestimar a otros por parte de algunos españoles, que debieron creer que todos eran extras en su cutre peliculilla de aventuras.

«Es la misma mirada con la que obsequió a Rajoy cuando lo destronó de una patada, que, al señor, no se le cae ningún anillo por pactar con el diablo»

Sepa, amigo Iglesias, que la mirada nublada con que el presidentón (lo pongo en aumentativo porque “presidente” es demasiado poco para el excelso) es la misma mirada con la que obsequió a Rajoy cuando lo destronó de una patada, que, al señor, no se le cae ningún anillo por pactar con el diablo para salirse con la suya, aunque luego tenga que aliarse con Dios para cargarse al mismo demonio y destituirlo.

Mira que si, nuestro “Mister president”, todavía sin una Marilyn que le cante poniendo morritos, -todo llegará-, resultara, a la larga, el enterrador de separatistas y podemitas. Que yo no digo que lo hiciera por nosotros, el pánfilo pueblo que miramos pasar vuestros trenes con ojitos de vaca, ¡No!, pero sí, para perpetuar su permanencia única; que aquí, el que no corre vuela y en el nudo de víboras de la política española todas quieren ser la única.

Fíjese señor Iglesias donde ha quedado Ciudadanos. Y lo caro que lo ha pagado su exlíder, que ha devenido en “Señor de Malú”,nada más, tras haber sido socio participativo en el golpe de estado “legal “que nos dejó a todos, pero especialmente al silencioso PP, con el pompete al aire y a verlas venir.

Sabemos de buena tinta que, en los últimos tiempos, la venta de papel higiénico se ha disparado. Hay muchos vientres sueltos en las entrañas de Podemos, podemas, juntitas, unidos… o como quiera que se llame definitivamente su partido. Pero, tranquilo usted, y los Monederos, Echeniques, Errejones… que ya el presidente de España se ocupará de minimizar el asuntillo… ¿O no?… Yo, es que no vivo de la impaciencia.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

Deja un comentario