Si quieren saber qué tonterías nos cuentan las izquierdas lean a Nicholas Wade. Por Rodolfo Arévalo

Nicholas Wade
Nicholas Wade

«Para los de izquierda, los que no desean inmigración ilegal musulmana somos unos fascistas o xenófobos de tomo y lomo»

Vamos a repasar unos temas curiosos. Para los de izquierda, los que no desean inmigración ilegal musulmana somos unos fascistas o xenófobos de tomo y lomo. Da igual que las cifras de delincuencia contra las mujeres la ostenten ellos, como dignos seguidores de la religión de Mahoma, que las trata como seres inferiores. Esta postura religiosa, ya de por sí es fascista; esto sin tener en cuenta que los Musulmanes, imponen su religión como obligatoria si dominan un territorio so pena de cortarte el cuello. ¿Por qué? Porque lo dice lo dice el Corán “perseguid y matad a los infieles allá donde se encuentren” y el Corán es un libro que escribió un ser humano, un tanto raro para nuestra época, que vivió en el año 600 de nuestra era en plena edad media. Misógino por descontado, como no `podía ser de otra manera en aquel tiempo.

Que no se diga que la Biblia dice algo parecido, que también, porque la actual versión de la religión cristiana no reconoce los textos bíblicos del Antiguo Testamento como representativos de la Iglesia Católica actual. Todo eso cambió a la largo de la historia de la religión católica. O sea que comparar formas de cultura y creencias así como de organización de estados, más bien teocráticos, como respetables por la cultura occidental y la democracia, no deja de ser una declaración de intenciones más bien pobre y condenada al estrepitoso fracaso.

«Sí, los seres humanos son iguales, pero afirma Nicholas Wade en su libro UNA HERENCIA INCÓMODA que “ha habido un cambio evolutivo en el comportamiento social humano»

Sí, los seres humanos son iguales, pero afirma Nicholas Wade en su libro UNA HERENCIA INCÓMODA que “ha habido un cambio evolutivo en el comportamiento social humano que ha facilitado la nueva estructura social, postribal, sobre la que se basan las sociedades modernas”. Pero una gran parte del mundo sigue todavía en el cambio entre ese tipo de sociedades y esto afecta a Oriente Medio y a África. Mantiene todavía estructuras pre cambio. Esto sin duda dificulta la integración social en un mundo global.

Los humanos, como seres humanos son iguales y tienen los mismos derechos y deberes, pero las culturas que dependen de otros factores, no biológicos, no están sujetas a las mismas reglas, por lo que pretender aliar civilizaciones diferentes es un despropósito que siempre llevará al desencuentro y al enfrentamiento. Éste siempre surgirá de la sociedad menos desarrollada culturalmente que de la contraria. Lo vemos en la violencia de segundas y terceras generaciones de inmigrantes de esas culturas. Es inevitable, los tiempos históricos y sicológicos, no son mezclables unos con otros. La forma de pensamiento de los estados libres de derecho y democráticos no tienen nada que ver, y por ende son incompatibles, con los estados teocráticos que pertenecen a otra época de la historia de la humanidad de cultura occidental del siglo XXI.

«Otro de los temas manidos últimamente por la izquierda, y en concreto por el feminismo radical y que ya afecta hasta a la educación de los seres humanos por su mera condición sexual, es el asunto de las violaciones «

Otro de los temas manidos últimamente por la izquierda, y en concreto por el feminismo radical y que ya afecta hasta a la educación de los seres humanos por su mera condición sexual, es el asunto de las violaciones y de la supuesta forma de educación en la superioridad del macho frente a la hembra. Este tema que tanto obsesiona a muchas feministas, en principio no debería reflejar, en la sociedad actual, más que una forma de sentirlo interiormente por parte de las que detentan esa opinión. Es posible que algunas mujeres de una extracción cultural no muy elevada hayan sido educadas por sus progenitores, carentes de referentes culturales y de información, véase el uso de la palabra potorro, en unas realidades hace tiempo superadas por las sociedades occidentales, como son la igualdad entre seres humanos y no digo machos y hembras, porque en la actualidad hacer esas diferencias no aporta nada al debate pues está ampliamente superada esta consideración.

En la clase media española y en las media alta y las élites esta forma de educación, salvo casos de enfermedad psicológica, hace mucho tiempo que no se dan en las sociedades occidentales y democráticas. Me extrañaría mucho encontrar, en el entorno social medio, familias en las que el padre de familia no trate a sus hijos de manera igualitaria y dándoles las mismas oportunidades, tanto en educación, como en esperanza de vida y nivel profesional. Otro ámbito podría ser un nivel cultural y social ínfimo en el que no tiene nada que ver el heteropatriarcado blanco y occidental. Más bien pudiera tratarse de capas sociales menos preparadas en cultura y educación, como en el caso anterior de la diferencia de culturas, que aunque viviendo en pleno siglo XXI en pleno desarrollo cultural y social, no se hayan integrado por no desearlo o por no haber sabido o tenido la oportunidad de desarrollar intereses superiores a los de la mera supervivencia.

Y es que hay seres humanos, hombres y mujeres para todo y en toda época histórica. ¿Qué le vamos a hacer, la naturaleza es así, que no la cultura occidental que va a veces muy por delante de lo que los individuos, tomados por separado quieren entender e integrar, muchas veces incluso solo por intereses políticos. Por cierto recomiendo la lectura del libro UNA HERENCIA INCÓMODA de Nicholas Wade antes citado, por ser muy aclaratorio de asuntos que parecen difíciles de entender. Si ustedes quieren saber realmente que tonterías nos cuentan los argumentantes de izquierdas léanlo.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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