«En Los esclavos blancos hablo de la gran esclavitud olvidada y ejercida por el islam sobre Europa en las costas mediterráneas desde la Edad Media hasta el siglo XIX».
El diálogo imposible. Por José Crespo

www.lapaseata.net

«En Los esclavos blancos hablo de la gran esclavitud olvidada y ejercida por el islam sobre Europa en las costas mediterráneas desde la Edad Media hasta el siglo XIX».

«En la antigüedad, las letras se usaban como números. El número 666 se consideraba una forma de codificar la crítica secreta hacia Nerón o Domiciano».

¿Deberemos, pues, dejar pisotearnos por todo el mundo a fin de no herir sensibilidades entre los… sospechosos amigos de la extrema izquierda?

cabalgar las contradicciones es una mentira, una pirueta verbal para ocultar y silenciar. En definitiva para complacer a la mano que les alimenta

Occidente al parecer todavía no se imagina lo que se le viene encima como nuestros políticos no reaccionen

El que no lo quiera verlo puede cerrar los ojos y meter la cabeza en el agujero como un avestruz pero eso no va a evitar que estemos en guerra, una guerra de desgaste con brutales acciones puntuales

Los ancianos y personas añadas no pueden bajar a desayunar a los bares de toda la vida sin miedo a ser asaltados o agredidos, a veces gratuitamente, en la selva de asfalto

Sí, los seres humanos son iguales, pero afirma Nicholas Wade en su libro UNA HERENCIA INCÓMODA que “ha habido un cambio evolutivo en el comportamiento social humano

Y mientras tanto, el gobierno frentepopulista que preside Pedro Sánchez, hace con el Islam casi lo mismo que viene haciendo con los separatistas

No hay ningún orgullo en ser y demostrar que algunos son retrasados mentales, sin educación ni nada que se le parezca

Los niños estaban en un concierto. Inocentes sentidores de música. La música de Satán, del satán norteamericano. Y un abnegado hijo de Mahoma y el Islam, en cumplimiento de su guerra declarada contra occidente, con total desprecio de su propia vida, de Allah, de los niños y de la madre que lo parió; o sea un auténtico psicópata decide reventar en medio de todo aquello, con el propósito de asustar a occidente. Y va el hijo de puta y lo logra.