Las Crónicas de Frank Cuesta sobre el pangolín nos conducen al coronavirus. Por Vicky Bautista Vidal

Las Crónicas de Frank Cuesta sobre el pangolín nos conducen al coronavirus
Las Crónicas de Frank Cuesta sobre el pangolín nos conducen al coronavirus

«Me encuentro por ahí la historia de Frank Cuesta: un naturalista español. Gran luchador contra el tráfico de animales en Tailandia»

Ser catastrofista y padecer de conspiranoia es una opción hasta lógica en un mundo por donde se mueven personajes capaces de cualquier cosa. La realidad supera a la fantasía en muchas ocasiones y la Ciencia ficción puede quedarse corta en el escenario del cabaret terrícola.  Me encuentro por ahí la historia de Frank Cuesta: un naturalista español. Gran luchador contra el tráfico de animales en Tailandia y que ha pagado un duro precio por su amor a la Naturaleza, según cuenta, debido a la enemistad de ciertos capos de mafias dedicadas a negociar con fauna salvaje.

Frank Cuesta esta ahora enfermo, y anuncia que deja, después de veinte años, la lucha por rescatar animales que le ha costado tantas persecuciones, trastornos, chantajes, venganzas…
Él mismo, nos habla de elegir entre dos opciones. Cuantas más películas de misterio haya visto usted más podrá concluir alguna hipótesis; igual no llega o igual se pasa, pero, el misterio existe.

–“Opción A u opción B”– Dice Cuesta. Informa de que se ha visto forzado a elegir la A y debe desmontar de inmediato, por imperativos legales del país, su organización de investigación, protección a los animales y persecución a las mafias que se dedican al contrabando de animales.

Su mujer, encarcelada por haberle sido encontrados cinco gramos de cocaína, probable víctima de una venganza mafiosa fue condenada a 15 años de cárcel en Tailandia: Los cinco gramos, que supuestamente le encontraron al ser detenida, se transformaron a lo largo del tiempo en cantidades diferentes según el interés de algunos agentes policiales corruptos utilizados por misteriosos enemigos del naturalista.  Parece que Frank espera este 2020 la pronta liberación de su mujer. Las historias se concatenan. A través de Frank Cuesta y su trabajo llegamos al nudo de este escrito.

«Frank Cuesta nos habla del Pangolín: Pertenece a una de las especies más amenazadas del mundo. Es un animal extremadamente valorado en China»

Frank Cuesta nos habla del Pangolín: Pertenece a una de las especies más amenazadas del mundo. Es un animal extremadamente valorado en China, donde devoran todo lo que se mueva, y del que se aprovecha todo. Ha sido culpado de ser el portador del coronavirus actual.

El Pangolín es un animal no agresivo, mamífero de cuerpo escamoso que se blinda a si mismo enrollándose como una pelota cuando se ve amenazado. Un manjar para vietnamitas y chinos, que los chinos pelan y comen casi crudo. Parece estar extinguiéndose por la gran demanda que existe. Dicen, que es curativo, y como en otro tiempo el cuerno de rinoceronte, afrodisíaco.

Lo más interesante es que Frank Cuesta nos dice que el Pangolín, es también utilizado para estudios científicos, como han sido utilizados por la Ciencia los monos, los conejos y las ratas. Y que, en Wuhan, la ciudad china donde comenzó el Coronavirus, existe una de las pocas empresas de estudio de virus mortales.

También es posible que el pangolín, así como otros animales de la selva, sea portador de virus propios que no tendrían por qué saltar al hombre si el hombre fuera “menos animal” y se dedicara a utilizar los medios de su entorno.

Ha sucedido con murciélagos, con ciervos, con monos… El pangolín se ha utilizado en laboratorios para estudios.

«El hecho de que se descubriera que no era el Pangolín el huésped forzoso del Covid-19, no quiere decir que no se le haya podido manipular o utilizarlo como portador»

Ahora imaginemos: El hecho de que se descubriera que no era el Pangolín el huésped forzoso del Covid-19, no quiere decir que no se le haya podido manipular o utilizarlo como portador desde artífices humanos.  Un laboratorio de investigación virológica podría muy bien adquirir de la experimentación con distintos animales la posibilidad de infestar al ser humano y utilizar esta para misteriosas causas. Por casualidad, (alguien dijo que no existe la casualidad), Wuhan, cuenta con uno muy importante, por lo que las sospechas no han dejado de caer sobre este.
Que se les haya “escapado” algún animal y que se lo haya comido alguien es una opción bastante ingenua. Pero también lo sería que nuestro amigo pangolín, haya sido utilizado como donante involuntario de la muerte debido a manipulaciones complejas con intereses muy claros. Siempre los intereses son los mismos: Poder y dinero.

Curiosamente, China y EE. UU. informan a la vez al mundo de que luchan por conseguir la vacuna y tratamiento del último virus. Será muy interesante ver quien llega el primero, porque dará pistas a los amigos del conspiracionismo para sospechar más de unos que de otros. En la película que estamos viviendo contará también el que más gane con la crisis.
¿Apostamos a ver cuánto tarda en ponernos la zanahoria delante de la cara alguno de los dos gigantes mundiales? No sin que antes hayan abandonado la vida unos miles de personas que son, para el ente desconocido, el mal menor.

A la vez, es difícil creer que China haya creado voluntariamente una pandemia que va en primer lugar contra su economía. Y si proviniera de ellos, se trataría seguramente de un accidente. Es demasiado evidente para que la maniobra fuera voluntaria.

La imaginación puede llegar a considerar miles de posibilidades y la realidad solo nos ofrece como verdad las perdidas incalculables de vidas humanas y riqueza de muchos países.
Tomen las palomitas y veamos quien es el primero que nos ofrece la solución para la pandemia que nos ha hecho experimentar una situación nunca sucedida. Después, ya seguiremos especulando. Continuaremos mirando hacia aquellos que más ganen y esperemos de corazón que el pobre pangolín deje pronto de ser el animal más perseguido del mundo.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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