Indocumentados de toda calaña husmean nuestras acciones y juegan con nuestra vida…Por Vicky Bautista Vidal

Indocumentados de toda calaña husmean nuestras acciones. Ilustración de Tano
Indocumentados de toda calaña husmean nuestras acciones. Ilustración de Tano

«Existe un vacío absoluto en cuanto a la medida de capacidad de todos aquellos responsables de una Nación, así como de otros servidores del poder»

Existe un vacío absoluto en cuanto a la medida de capacidad de todos aquellos responsables de una Nación, así como de otros servidores del poder que conlleven un riesgo para el servicio de muchos. Consiste en que no existen pruebas de aptitud que verifiquen la capacidad de determinados aspirantes a puestos de extrema responsabilidad.

Debería ser prioritario comprobar por sistema el que personas determinadas, cuenten en verdad con la aptitud, experiencia, vocación, talento, adecuados para guiar un país o alguna de sus fracciones. Sin olvidar otro tipo de exámenes ineludibles, como los que verifiquen la estabilidad mental del aspirante. Incluso a las personas a las que se ofrece un puesto de barrendero, se les exige pasar ciertas pruebas de capacidad.

Nuestra época se caracteriza por ser tiempo de test. Para todo hay un test que determine una consecuencia. Entonces, ¿por qué nadie se ocupa de averiguar, hasta que ya es tarde, qué clase de personas son las que guiarán toda una nación durante cuatro años o infinitos más, si las sospechas que algunos tienen sobre oscuros sistemas venezolanos de permanencia, etc. tuvieran razón de ser?

«Basta que cualquiera, se haya integrado en un partido político o en una asociación o en una ONG para que cuente con la posibilidad de subir peldaños inmerecidos»

Basta que cualquiera, se haya integrado en un partido político o en una asociación o en una ONG para que cuente con la posibilidad de subir peldaños inmerecidos hasta alcanzar un puesto de responsabilidad en un gobierno, y que ostentará su cuenta corriente en primer lugar.

Deberíamos ser conscientes de que, en la antigüedad, cuando una familia contaba con algún miembro de poca capacidad o con alguna tara que le impediría salir adelante socialmente, se le dedicaba a la vida monástica. Es decir: Al hijo tonto o a la nena promiscua, se les metía en un convento para que pudieran vivir sin trabajar toda su vida amparados por un hábito religioso.

Como en nuestros días casi todos los países son laicos, más que por voluntad por desidia, y la religión esta demodé, pues se mete al nene inútil o la niña inconclusa en un partido político. A ver si medra la criatura que, como todo vale, igual pilla un cargo. Si farfulla en vez de hablar no importa, cuando sea ministro ya aprenderá con la práctica, como sucede con las menestras, menestros y señoros raros que se hacen llamar feministas, en el sentido de que les gustan las féminas. Que digo yo, que a los hombres que les gustan las señoras, debería llamárseles feministos, que hay que ser inclusivo.

«Indocumentados de toda calaña husmean nuestras acciones. Deciden nuestra salud. Olfatean nuestro dinero. Juegan con nuestra vida…»

Indocumentados de toda calaña husmean nuestras acciones. Deciden nuestra salud. Olfatean nuestro dinero. Juegan con nuestra vida… Y, hemos sido nosotros quienes les han permitido entrar.

Miles de ataúdes viajan de un lado a otro convirtiendo las noches de Madrid en una película siniestra. Infinidad de parientes no han salido todavía de su anonadamiento al encontrarse de repente con que ha desaparecido de su casa su padre, su madre, a veces su hijo… Parientes siempre amados que se esfuman de su vida en un segundo.

Y resulta que han muerto. Pero como ellos no han podido verlos ni acompañarlos ni enterrarlos, no reconocen todavía la pérdida en toda su magnitud. Que debe ser por eso, digo yo, el que no haya en las redes una invasión de mensajes de personas doloridas desahogando su impotencia, frustración y decepción… ¿O es que sí, pero no los vemos?… Facebook ofrece en sus vídeos escenas tristes y toda clase de testimonios, pero siempre de fuera. Sudamericanos en concreto. ¿Sobre España? ¡Nada! ¿Vídeos de españoles?… ¡tampoco!
¿Mande?…

«Inclino mi cabeza ante Dios, agradecida, porque en mi entorno no haya pasado nada definitivo con personas de mi afecto»

Inclino mi cabeza ante Dios, agradecida, porque en mi entorno no haya pasado nada definitivo con personas de mi afecto; pero, si así fuera, vocearía en Internet sin pausa y sin medida mi impotencia sobre esa injusticia vírica y su tratamiento que, se ha llevado por delante a veinte mil víctimas reconocidas y muy probablemente muchas más. Y cantaría las cuarenta y las cuarenta mil, a los responsables.

Merecen, sobre todo, voces amigas aquellos que estaban solos sin nadie que les aguardase en casa y que han sufrido una muerte inmerecida a causa de la indignidad y la escasez de un gobierno incompetente que da vueltas como pollo sin cabeza, tan solo intentando tapar el enorme agujero que se abre bajo sus pies. Y luciendo, su líder, festiva corbata roja y ninguna palabra de pésame para los muertos.

Todos esos muertos merecen un homenaje. Un acto de contrición por parte de los responsables. Desde la raíz de donde surgió el maléfico virus, hasta quien ha sepultado por incapacidad, a muchos miles de personas más de las que habrían sufrido ese destino horrible. Asumir la culpa en vez de andar espiando, tapando conciencias, callando bocas, negando evidencias.

Los números tienen alma en este caso, pero no parece que interese mucho a estos novatos incompetentes. La corriente puede detenerse, pero cuando se rompe la presa siempre hay una inundación. Y España es ahora un mar picado. Aguas revueltas difíciles de contener que, más tarde o más temprano, pueden provocar un tsunami de imprevisibles consecuencias. Que los españoles hemos estado dormidos, pero las continuas bofetadas van despertando a una gente con más carácter del que necesitan las dictaduras bananeras que se extienden como una mancha de aceite por un mundo despistado o literalmente ciego.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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