
¡BUENOS DÍAS!
Es difícil describir lo que siente cuando uno está delante de esta obra maestra de Charles Courtney Curran. El efecto de la luz a través del parasol, los tejidos de los vestidos, las flores amarillas… todo es delicado en este mar de lirios de loto en el que nos vemos inmersos.
«El pintor americano Charles Courtney Curran captó la cálida atmósfera de un día de paseo en el Lago Erie de Ohio»
El pintor americano captó la cálida atmósfera de un día de paseo en el Lago Erie de Ohio, donde pasó el verano de 1888, y logró una composición que nos hace sentir que estamos a bordo de la barca de madera.
Nuestras compañeras de paseo no son unas desconocidas para el pintor, pues se trata de Grace Winthrop Wickman, con la que Curran acababa de casarse cuando pintó este cuadro, y su prima Charlotte. Grace, que luce un sombrero canotier muy apropiado para la ocasión, se afana en recoger flores de la superficie del lago mientras su prima sostiene en el regazo un ramo de lirios de loto. Tal vez recogían flores para una novia, un accesorio muy habitual en las bodas locales de la época y que la misma Grace llevó el día de su boda con el artista.

