(2) Compromiso de Caspe y la unidad nacional. Por José Crespo

Compromiso de Caspe y la unidad nacional
Compromiso de Caspe y la unidad nacional

«El Compromiso de Caspe trajo consigo la introducción en el trono aragonés de una dinastía castellana. El castellano pasó a ser el idioma de la corte, y la lengua aragonesa quedó para el pueblo llano»

De ellos tan solo dos, el conde de Urgel, biznieto de Alfonso IV por línea paterna y Fernando de Antequera, nieto de Pedro IV por línea materna, eran los que reunían mayores posibilidades en poder acceder al trono. Fernando de Antequera es el que gozaba de muchas simpatías en Aragón y contaba además con el apoyo de Benedicto XIII, el Papa Luna, nacido en 1328 como Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor, en la zaragozana villa de Illueca, miembro de la familia Luna, una de las principales familias aragonesas, emparentada con arzobispos y reyes. Fallecería en Peñíscola actual provincia de Castellón en 1423. El Papa Benedicto XIII, era cardenal desde diciembre de 1375. A la muerte de Clemente VII (1394), don Pedro de Luna fue elegido pontífice por 20 votos de los 21 y tomó el nombre de Benedicto XIII.

No obstante, Francia se opuso a este nuevo papa de Aviñón que había mostrado no ser tan manejable como sus antecesores, y que además era súbdito de la Corona de Aragón, por lo cual resultaba difícil obligarle a mantener lealtad a la monarquía francesa. En 1398 Francia terminó por retirar su apoyo político y financiero a la sede papal de Aviñón y se presionó a Benedicto XIII para que renunciara, a lo que éste se negó alegando un daño irreparable a la Iglesia. Curiosamente, esta actitud suya sería la que la historia recuerda, surgiendo el dicho popular muy usual en Aragón y por los aragoneses conocidos por su tenacidad y tozudez: «Siguió en sus trece.»

Ante esta situación se decidió que el sucesor de Martín I sería el que designara un Parlamento General de la Corona, para lo cual se reunieron en febrero de 1411 en Calatayud las Cortes bajo la presidencia del arzobispo de Zaragoza, García Fernández de Heredia, resolviendo que las asambleas de los dos reinos y del principado de Cataluña se celebrarían en lugares próximos de la frontera común y estableciendo además las condiciones de celebración de las mismas.

El asesinato del arzobispo de Zaragoza auspiciado por Jaime de Urgel provocó que tanto éste como Luis de Anjou, a quien el prelado apoyaba en sus pretensiones al trono, perdieran fuerza en sus candidaturas a obtener el trono aragonés, apareciendo entonces como principal candidato para obtener la corona Fernando de Trastámara.

La intención de que cada reino celebrara una asamblea se vio utópica desde un primer momento. En el reino de Aragón se reunieron dos: el de Alcañiz y el de Mequinenza; en el reino de Valencia también surgieron dos asambleas: la de Vinaroz y la de Traiguera; en el Principado de Cataluña, la asamblea se encontraba en Tortosa. Los parlamentarios de Cataluña, Valencia y de Aragón no habían podido ponerse de acuerdo acerca de quién debería ser elegido, por su parte el conde Urgel quería proclamarse rey y buscaba el auxilio de ingleses y de gascones, para con la fuerza de las armas imponer sus derechos a la Corona.

Hubo grandes disturbios en Aragón y para evitar la guerra civil entre aragoneses, el parlamento reunido en Alcañiz, Ciudad de la Concordia, fue el que finalmente prevalecería al contar con el apoyo de la Iglesia y del papa Benedicto XIII, que decidió mediar en la crisis sucesoria promulgando, el 23 de enero de 1412, una bula en la que establecía que el estudio de los derechos al trono de los diferentes pretendientes al trono fuera realizado por compromisarios de los distintos reinos.

El 15 de febrero de 1412, Aragón y Cataluña firmaron la Concordia de Alcañiz, que debía decidir quién sucedería a Martín I, en la que establecen que nueve compromisarios, tres por cada uno de los territorios de Aragón, Valencia y Condado de Barcelona, reunidos en la localidad aragonesa de Caspe, deliberen sobre los derechos de los pretendientes y decidan cuál debe ocupar el trono, siempre y cuando el elegido obtenga un mínimo de seis votos y al menos uno de cada reino.

Que los estados de Aragón, Valencia y Cataluña tenían que presentar terna de compromisarios que, en conjunto debían sumar nueve y estos elegirían al candidato y sería nombrado rey si tuviera como mínimo dos tercios de los votos, representados en ellos los tres estados

El reino de Valencia no se sumó en un principio a la Concordia de Alcañiz debido a la resistencia militar que impuso Jaime II de Urgel, pero tras la Batalla de Murviedro y la derrota del conde de Urgel, Valencia se uniría a la Concordia el 27 de febrero de 1412.

La elección de los nueve compromisarios se encomendó por el Parlamento de Aragón a Gil Ruiz de Libori, gobernador de Aragón, y a Juan Jiménez Cerdán, Justicia Mayor del reino que designaron a:

· Por Aragón:

o Domingo Ram, obispo de Huesca.

o Francisco de Aranda, antiguo consejero real y enviado de Benedicto XIII.

o Berenguer de Bardají, jurista y letrado general de las Cortes de Aragón.

· Por Valencia:

o Bonifacio Ferrer, prior de la Cartuja de Portaceli.

o Vicente Ferrer, dominico valenciano.

o Ginés Rabassa, ciudadano de Valencia experto en derecho, que por enfermedad fue sustituido por Pedro Beltrán.

· Por Cataluña:

o Pedro de Sagarriga, arzobispo de Tarragona

o Bernardo de Gualbes, síndico y conseller de Barcelona.

o Guillem de Vallseca, letrado general de las Cortes catalanas.

Encerrados en el Castillo de Caspe, punto equidistante de los tres territorios, bajo la protección y la guardia de tropas del Papa Benedicto XIII deliberaron los compromisarios.

El 22 de abril de 1412 se inician las deliberaciones de los compromisarios, que disponen de un plazo temporal de dos meses para obtener un resultado. En un primer momento, los representantes de los catalanes se mostraron indecisos, mientras que los aragoneses y los valencianos, más vinculados al comercio de la lana y otros intereses económicos castellanos, optaban por Fernando. Durante las votaciones fue muy relevante la opinión de San Vicente Ferrer, que fue uno de los impulsores de la reunión celebrada en Caspe para solucionar el conflicto.

La Corona de Aragón
La Corona de Aragón

«La proclamación del nuevo Rey de la Corona de Aragón se hizo el 28 de Junio de 1412 en Zaragoza, siendo coronado el rey Fernando»

Necesitarán dos días más del plazo establecido para lograr un acuerdo, ya que, tras la votación del 24 de junio, seis compromisarios, los tres aragoneses: Domingo Ram, Francisco de Aranda, Berenguer de Bardají; dos valencianos: los hermanos Ferrer; y un catalán: Bernardo de Gualbes, respaldaron la candidatura de Fernando de Trastámara, mientras que los otros dos compromisarios catalanes votaron por Jaime de Urgel y el tercer compromisario valenciano se abstuvo.

Habló primero San Vicente Ferrer a favor de Don Fernando y a su voto se adhirieron el Obispo de Huesca, Bonifacio Ferrer, Gualves, Bardají y Aranda.

Los jueces compromisarios quisieron que primero votara San Vicente, y éste en su exposición de voto dijo en latín:

Yo Fray Vicente Ferrer, de la orden de predicadores, Maestro en Teología, y uno de los nombrados diputados, digo, según lo que alcanzo, y puedo, que el Ínclito, y magnífico Señor Fernando, Infante de Castilla, nieto o nét del Señor Rey D. Pedro, rey de Aragón, de feliz memoria, padre del señor rey don Martín, de memoria excelsa, últimamente fenecido, mas cercano varón, nacido de legítimo matrimonio, y conjunto a entrambos en grado de consanguinidad (respectante al dicho señor don Martín) deven, y están obligados a tener por su verdadero Rey y Señor de Justicia y prestarle el pleyto homenage de fidelidad los dichos Parlamentos, los súbditos, y vasallos de la Corona de Aragón, según Dios, y mi conciencia. Y en testimonio de lo dicho firmo de mi mano las presentes, y las fortalezco con mi sello pendiente”.

El arzobispo de Tarragona votó por él mismo, aún manifestando que creía preferente el derecho de Urgel y del de Gandía, con el inconveniente de la igualdad para los dos. Vallseca se mostró con cierta irresolución y Beltrán se abstuvo.

La proclamación del nuevo Rey de la Corona de Aragón se hizo el 28 de Junio de 1412 en Zaragoza, siendo coronado el rey Fernando por D. Domingo Ramos Obispo de Huesca. Firman asimismo dicha propuesta junto con San Vicente, el Obispo de Huesca, Fray Bonifacio Ferrer, Sr. Gualbes, Sr.Bardaxí y Sr. Aranda.

El Arzobispo de Tarragona firma elegir entre el Conde de Urgel y el Duque de Gandía. Por el Conde de Urgel lo hizo Valseca y el valenciano Bertrán no votó al alegar que no tenía juicio formado.

Los seguidores del Conde de Urgel tildaron de “enemigos de la Patria” a los jueces puesto que habían quitado la corona a un “natural” para dársela a un “estrangero” a lo que San Vicente replicó públicamente que “don Fernando era hijo de catalana, mientras que el de Urgel lo era de lombarda”.

Ubicación geográfica de Caspe
Ubicación geográfica de Caspe

«Es indudable e innegable que lo acontecido en Caspe en 1412 preparó la unidad nacional felizmente lograda por Isabel de Castilla y Fernando de Aragón»

Es indudable e innegable que lo acontecido en Caspe en 1412 preparó la unidad nacional felizmente lograda por Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.

Así pues, Fernando de Trastámara fue proclamado rey el 28 de junio de 1412 como Fernando I de Aragón, quien el 5 de agosto entró en Zaragoza, donde juró su título ante las Cortes junto a su hijo Alfonso, y de esta manera se introducía una nueva dinastía, la castellana.

El Compromiso de Caspe trajo consigo la introducción en el trono aragonés de una dinastía castellana. El castellano pasó a ser el idioma de la corte, y la lengua aragonesa quedó para el pueblo llano, comenzando a desaparecer poco a poco en favor del castellano.

Desde hace algunos años, se viene celebrando con notable éxito, a finales de junio, la fiesta de Conmemoración del Compromiso en Caspe.

El buen criterio político y sobre todo la búsqueda del bien común solucionaron una crisis larga y peligrosa. Recordemos que la Corona de Aragón era una Monarquía compuesta nacida de un pacto suscrito en 1137 por el rey de Aragón y el conde de Barcelona, cuando aún no tenían fronteras comunes. La dinastía tomó como nombre Aragón y rigió su Corona, un conjunto de entidades territoriales diferenciadas que compartían soberano.

José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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