VOX ¿Tienen derecho a prescindir del sentido de la responsabilidad? Por Francisco Gómez Valencia

 

Acto de cierre de campaña de VOX en Cataluña
Acto de cierre de campaña de VOX en Cataluña

«Hoy los vemos fracturados en tres, cada cual con más derecho a reclamar lo suyo, es decir, el poder vivir en paz en su tierra como muchos a día de hoy no conocen»

Termina una campaña difícil donde algunos no han distinguido entre libertad o salud, con formas ariscas y violentas, llena de odio entre tantos y tantos dentro y fuera de la zona cero, plena de resentimiento y dolor engendrado desde décadas. Una sociedad ciega y manipulada por el nacionalismo atroz, subvencionado por un país que por medio de sus dirigentes nacionales les dio la espalda o perdió el interés por sus problemas desde hace tanto y tanto tiempo, que parece no tener solución a corto plazo por mucho que los autoproclamados progresistas, se presenten como rescatadores de los que se abstienen del constitucionalismo por desidia.

Recuerdo a los sacrificados… tanta buena gente que dejaron lo mejor de sí mismos para tratar de cambiar las cosas y que además, provocaron con su inmolación una segunda oportunidad para otros más jóvenes que defendían más o menos lo mismo, es decir, el derecho a la defensa propia. Y hoy los vemos fracturados en tres, cada cual con más derecho a reclamar lo suyo, es decir, el poder vivir en paz en su tierra como muchos a día de hoy no conocen. Cada uno con su estilo, su verso suelto, sus hechos, en definitiva su manera de tratar de convencer que aun respetando a las otros dos, el objetivo es sacarlos de la pista como los pilotos de carreras, donde su mayor enemigo es el compañero de equipo por mucho que ante la opinión pública aflore el respeto al bien común como marca propia, de ese equipo conocido como los constitucionalistas.

siempre la Historia da la razón a los más responsables aunque sean tachados de cobardes y hace que ese calificativo despectivo venga acompañado de una carga extra de testosterona engendrada por el odio hacia aquellos que los hacen sufrir en su tierra el mayor de los abandonos. Y de igual manera que la sociedad diariamente echa en cara a los jóvenes que se crean inmunes a la muerte, los líderes de VOX se atribuyen el derecho absoluto a defender las calles proclamándolas suyas aun a riesgo de faltar el respeto al viejo espíritu de la responsabilidad social. Y te puede gustar porque engancha, suena bien porque te excita, te atrapa, parece el camino más corto para resolver los problemas aunque no te digan cómo, y además te permite echar en cara a quienes les engendraron como fuerza política absolutamente todo lo malo. Solo hay un pequeño problema, eso se llama POPULISMO.

La bandera no protege del coronavirus
La bandera no protege del coronavirus

«Se trató de una convocatoria de riesgo en defensa de la libertad al margen de la salud en pandemia. Y terminaré afirmando que VOX no tenía derecho a prescindir del sentido de la responsabilidad»

Y cuando luchas contra enemigos políticos en vez de adversarios políticos, te conviertes en lo mismo que desprecias y odias porque así se delatan sus ideas en los discursos de sus dirigentes. Y sin desglosar su programa político, el conocimiento o desconocimiento de la administración que se pretende gobernar como demostró el candidato cuando dijo en la TV3, que el presupuesto de la comunidad era de veintisiete millones o setenta, y cuando la periodista le dijo que treinta mil, provocándole que tuviera que echar un trago de agua interminable y dijera “bueno da igual”, hizo que se apagara su luz por desconocimiento. Y cuando el Señor Ortega Smith antes de la campaña dijo que el mal menor era votar a Salvador Illa del PSC, sí, otra vez ayudando al Gobierno de Sánchez e Iglesias, y hace unos días el candidato a Presidente de la Generalidad, sí, otra vez el candidato Ignacio Garriga dijera lo contrario, también deja otra vez mucho que desear.

Pero… ¿Qué podemos esperar del presidente del tercer partido de España? Pues sus acusaciones y recriminaciones a la Generalidad, abandonando el estrado voluntariamente durante su discurso en la calle para caminar quince pasos y plantarse desafiante tras las líneas de los Mossos a un metro escaso de la turba que lo insultaba, y posiblemente le agrediera de no ser por la policía a la que mientras leía su discurso criticaba también con razón, indicando que sus mandos les ordenaban protegerlos poco. ¿Qué buscaba Santiago Abascal? Ser agredido, demostrar su valentía y virilidad, mostrar el odio que se siente hacia él y su formación, afianzarse como líder de su partido y de la oposición al Gobierno actual, o simplemente incentivar con su desplante inconsciente el odio de aquellos que lo insultaban al otro lado de quienes le cubrían. Desgraciadamente creo que todo un poco y eso queridos lectores se llama POPULISMO. Por lo tanto me aceptarán que llegue a la conclusión de que Santiago Abascal por sí mismo y voluntariamente, arriesga su integridad física, la de sus equipos, la de sus seguidores y hasta la de España careciendo en modo alguno de sentido común.

Y cuando organizas un acto público de fin de campaña amparado en la legalidad vigente, es decir, aquella que quieres cerrar y permites aglomeraciones sin control desde la organización del partido demostrando que ni eso saben hacer para proteger a sus propios simpatizantes, del mismo modo que sucedió en Vistalegre en marzo de 2020… ¿Qué es lo que demuestran?

Por todo esto concluiré diciendo que se trató de una convocatoria de riesgo en defensa de la libertad al margen de la salud en pandemia, lo cual no se lo compro por la irresponsabilidad de sus dirigentes. Y terminaré afirmando que VOX no tenía derecho a prescindir del sentido de la responsabilidad. Aun así como constitucionalista mis mejores deseos para esta y las otras dos formaciones sabiendo que dos de las tres hoy son parte del problema que el tercero creó por desidia y falta de interés, al pensar en algo que no fuera en sí mismo como desgraciadamente suele pasar a todas las fuerzas políticas, aunque no le priva del perdón y confianzas renovadas…

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FranciscoGómezValencia.Politologo

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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