A muchos políticos actuales les encantaría volver a la edad media y tener siervos de la gleba. Por Rodolfo Arévalo

A muchos políticos actuales les encantaría volver a la edad media y tener siervos de la gleba.
A muchos políticos actuales les encantaría volver a la edad media y tener siervos de la gleba.

«Al parecer a muchos políticos actuales es lo que les gustaría, les encantaría volver a la edad media y tener siervos de la gleba»

Para los políticos que hacen las normas en Ayuntamientos, los mayores o los enfermos crónicos no existimos. Pero ¿es que no se dan cuenta de que también tenemos derecho a movernos? ¿Por qué tenemos que aguantar que nos pongan peros para entrar en Madrid central en coche, para ir al teatro, cine o cualquier otra actividad. En mi caso por ejemplo he de ir al registro de la Propiedad Intelectual, cada cierto tiempo, para registrar mis obras, musicales o literarias. ¿He de hacerlo arrastrándome cuál gusano por el suelo, por no tener veinte años?

Al parecer a muchos políticos actuales es lo que les gustaría, les encantaría volver a la edad media y tener siervos de la gleba. Pero no ¿oiga que esto no es una tómbola y no siempre les puede tocar muñeca si compran boleto. Me parece muy bien la juventud; es bella, es fuerte, poderosa y tiene es futuro por delante. Pero señores cencerros, los mayores de cincuenta años también somos vecinos de la Comunidad de Madrid y tenemos derecho, en caso de padecer enfermedades de la edad, como artritis, artrosis, o cualquiera otra que nos impida la estación bípeda prolongada a circular por Madrid.

Que no se me diga que pida un cartelito de minusvalía, porque me cago en la Madre que parió al enterado o listo de turno. Puedo entender que no crean mi palabra debido a la cantidad de sinvergüenza por metro cuadrado que existen en la actualidad en la sociedad, ¿no deberían ustedes que tener en cuenta la presunción de inocencia y aplicar los impedimentos solo a los que transgredan la ley? Bonita pregunta ¿verdad?. El supuesto enterado, muy amablemente eso sí, que es como decir, “me cago en su padre con perdón pero tiene para eso que cubrir unos trámites” que para mi representan moverme. Eso fue más o menos lo que me contestó textualmente el enterado del 010 del Ayuntamiento.

Carmena hizo muchas Carmenadas, propias de la chochez intelectual, de los chochomitas que abundan no se sabe por qué entre la juventud de treinta a cuarenta años. Bueno lo entiendo, nadie les ha explicado que el buenismo es una manera de control comunista de las sociedades modernas. Nadie al parecer en sus estudios les ha hablado del Comunismo y del Nazismo que para el caso y en resultado son casi lo mismo, peor el primero que el segundo.

Aunque Carmena pudiera montar en bicicleta, mucha gente no puede, yo a diferencia suya tengo enfermedad de articulaciones, pero ninguna chochez mental, por lo que exijo que se me trate de manera inteligente y respetuosa. Como me enseñó mi madre, yo puedo estar presente pero nunca contestar “servidor” porque no soy servidor de nadie. No entiendo cómo mucha gente puede sentirse así, servidora de los cargos públicos, cuando los servidores de la comunidad y de los individuos, son ellos los políticos.

Vivo fuera de la almendra de Madrid y no tengo otro medio bueno para mí de entrar en los lugares como ese registro de propiedad intelectual sino es en automóvil. Ahora que se avecinan las elecciones, alguien del ayuntamiento debiera explicarme ¿por qué cualquier vecino que viva en Madrid centro, tiene más derecho que yo a circular y a aparcar ahí, que yo mismo, que padezco enfermedad. No digo que no tengan derecho a sus plazas de garaje en su barrio a ras de calle, pero sin menoscabo de que cualquier otro Madrileño pueda aparcar por allí. Me dice alguien por qué pago un impuesto de circulación, para qué, de qué me sirve si he de meterme mi vehículo a guisa de supositorio.

Se me ocurren muchas formas de ordenar el tráfico sin medidas punitivas y coercitivas, pero yo no soy político y no me pagan por darlas. Así que no tengo porque dar gratis consejos que a mi nadie me da. Ser político es bonito, es descansado, se gana dinero, sí, pero implica un grado de responsabilidad que el resto de los mortales no tenemos por qué tener. ¿Por qué no se le pide al que tiene la suerte o desgracia de vivir en Madrid central para salir de la capital a cualquier pueblo de la región también unos requisitos igual de absurdos o caprichosos? ¿Por qué tienen la suerte de tener un sueldo que leas permite vivir ahí?

Los gestores de España la están convirtiendo en una dictadura de las edades. Desde que se puso de moda lo de “joven suficientemente preparado” no se ha dejado de hacer con perdón el gilipollas. La juventud, no lo es todo, adolece de muchas cualidades y en cambio la senectud puede ser lenta pero es sabía. Si se cierra el tráfico rodado en coche en las ciudades se debieran implementar algunos tipos de taxis gratuitos o cintas transportadoras con asientos o cualquier otra medida imaginativa, como trenes levitantes por magnetismo sobre rail de cemento. En vez de gastar en cartelitos de prohibido y demás estupideces. Quiero recordarles que en el sesenta y ocho primavera se puso de moda el prohibido prohibir pero desde hace unos pocos anos, casi todo está prohibido y se me están hinchando bastante, ¡oído cocina! Para los políticos que hacen las normas en Ayuntamientos, los mayores o los enfermos crónicos no existimos. Pero ¿es que no se dan cuenta de que también tenemos derecho a movernos?

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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