El valor de la palabra. Por Jorge Hernández Mollar

El valor de la palabra
El valor de la palabra. Ilustración de Tano, Nacho y Pig

«Si la verdad nos hace libres como dijo Jesús a los judíos, a sensu contrario, la mentira nos esclaviza y hoy la mayoría del pueblo español ansía su libertad»

 

Es habitual que en la vida parlamentaria se pronuncien frases o palabras que pasan a los anales de los Diarios de Sesiones del Congreso, como expresión de un deseo que sorprende a los diputados en ocasiones por su enérgica contundencia, por un enfado indisimulable o la ácida ironía para descubrir una mentira o falsedad.

En este último caso se encuentra su señoría Gabriel Rufián, hijo y nieto de trabajadores de La Bobadilla, pedanía de Alcaudete (Jaén), por el que fluye en sus venas sangre andaluza, exorcizada hoy por su aguerrido independentismo catalanista que le lleva a defender y reivindicar desde las filas de Ezquerra, la República Independiente de Cataluña y por ende la separación de Andalucía, tierra de sus antepasados más recientes.

Desde luego algo de cervantino si adorna al Sr. Rufián en su forma de decir, como lo demuestra la lanzada que le propinó al gobernador de la ínsula de Barataria Pedro Sánchez, cuando así le espetó con su fluido verbo: “Dice que no habrá referéndum, también dijo que no habría indultos, denos tiempo.” Inmediatamente después los ojos del Presidente, que sobresalían de la mascarilla y de su inmutable rostro, reflejaban la herida casi mortal que en su desgastada credibilidad le infringía un charnego como Rufián, socio además de su gobierno y aficionado para más inri del Español (ironías de la vida).

Es inevitable que la persona que miente compulsivamente refleje en sus movimientos, en su mirada e incluso en sus gestos el distanciamiento y la lejanía de la realidad y la verdad a la que no quiere enfrentarse por cobardía o miedo. Esa y no otra es su actitud de esconder la cabeza en el escaño cuando un orador le recrimina sus falsedades o la de haber evitado la visita a los hospitales durante el confinamiento para haber mostrado cercanía y solidaridad con los enfermos y familiares o también, la de rehuir a las preguntas de los medios de comunicación como es practica habitual en democracia y aún más en momentos de extrema gravedad como los que vivimos.

Es tal su obsesión por mentir que ha conseguido transmitir este pernicioso hábito a todo su gabinete. Desde las recientes declaraciones del Ministró Escrivá sobre la reforma de las pensiones; el trasiego de los maletines de Delcy con el Ministro Ábalos al frente; las amenazas de atentado con una navaja a la Ministra de Turismo Reyes Maroto, hasta las incontables falsedades de su aguerrida escudera la Vicepresidenta Carmen Calvo con los injustos indultos, entre otras, podríamos ir reseñando a cada uno de los miembros del Consejo de Ministros con su Presidente a la cabeza.

Decía Abraham Lincoln que “nadie tiene la memoria suficiente para mentir siempre con éxito, podrás engañar a todos durante algún tiempo; podrás engañar a alguien siempre; pero no podrás engañar siempre a todos”. Sr. Presidente, su palabra carece de valor para los españoles. Nos sentimos inseguros, desconfiados, engañados y hasta el límite de nuestra paciencia. Si la “verdad nos hace libres” como dijo Jesús a los judíos, a sensu contrario, la mentira nos esclaviza y hoy la mayoría del pueblo español ansía su libertad. ¡Váyase Sr. Sánchez!

logo-mi-nube

© Jorge Hernández Mollar. Desde mi nube

Jorge H. Mollar

Jorge H. Mollar

Nací en Melilla. casado y tres hijos, católico. vitalista y optimista. Respetuoso con las personas sin distinción y los derechos humanos Estudié Bachiller en el Colegio La Salle y me licencié en Derecho por la Universidad Complutense Madrid. He sido funcionario del Cuerpo Superior de la Administración de la Seguridad Social y en mi actividad política he desempeñado cargos orgánicos en el Partido Popular y he sido Senador, Diputado a Cortes y Diputado al Parlamento Europeo.En el Senado pertenecía a la Asamblea de la OTAN y en el Congreso desempeñé la portavocía de Sanidad de mi grupo parlamentario, presidiendo la Comisión de Libertades Públicas, Justicia e Interior en el Parlamento Europeo. MI etapa de vida pública, tuve el privilegio de culminarla como Subdelegado del Gobierno en Málaga. Jubilado de la vida administrativa pero continuo muy activo para seguir en la aventura de ser útil y servir a a la sociedad y a España. Por esta razón, entre otras actividades, presido el Comité de Expertos del Partido Popular de Málaga. Soy Consejero además de Centros Familiares de Enseñanza (Grupo Attendis). La direccion de mi blog personal es johermol.es y se llama "Desde mi nube".

Deja un comentario