El pez grande se come al chico. Y ahora, el grande se llama globalismo. Por Gusarapo

 

El pez grande se come al chico. Y ahora, el grande se llama globalismo
El pez grande se come al chico. Y ahora, el grande se llama globalismo

«Son muchas las preguntas que me hago sobre las directrices adoptadas por los gobiernos del mundo desarrollado. Recuerden que el pez grande se come al chico. Y ahora, el grande se llama globalismo»

En algunas ocasiones, pocas, en las pescaderías de mi ciudad se oferta Morralla, conjunto de pequeños peces y crustáceos de bajo valor comercial pero nutritivos, procedentes de los descartes de la pesca. Entre los componentes de este revoltijo de especies, podemos encontrar mújol, gallineta, galera, pargo.

En muchos lugares, este tipo de pescado sirve como base alimenticia para poblaciones costeras. En países en vías de desarrollo los medios y técnicas limitan mucho la cantidad y variedad de los pescados que se ponen a la venta en los mercados locales.

Una buena opción para suministrar pescado de forma regular, en cantidad y bajo precio, es la acuicultura, o crianza intensiva de determinadas especies de pescado en instalaciones denominadas piscifactorías.

Parte de esos pescados de bajo precio a los que me he referido, se utilizan para la fabricación de harinas y aceites de pescado, que en alto porcentaje se destinan a la alimentación de los peces de la acuicultura.

Hay especies de agua dulce y de agua salada, y según su alimentación, pueden ser carnívoros, omnívoros o herbívoros. Los carnívoros se alimentan de otros peces, los omnívoros de peces y plantas o algas, los herbívoros de plantas y algas.

La base de la alimentación de los peces de la acuicultura son las harinas de pescado, pero también otras fuentes de grasa y proteína como la soja.

Frente a las costas chilena y peruana, en el Pacífico, existe una especie que supone la principal fuente de alimento para muchas de las especies asociadas a la Corriente de Humboldt, la anchoveta, Engraulis ringens, de tamaño y aspecto similar a la Anchoa del Cantábrico.

Este pececillo, fuente principal de alimento para  cientos de diferentes especies de peces, mamíferos y aves marinas, cubre el cincuenta por ciento de las necesidades mundiales de harina y aceite.

Entre un noventa y un noventa y siete por ciento de las capturas de anchoveta se dedica a la fabricación de harina y aceite, el resto es para consumo humano de forma directa. El total de capturas en Perú varía en torno a los tres millones de toneladas anuales.

En dos ocasiones se llegó al colapso por la sobreexplotación pesquera, poniendo en peligro la subsistencia de las especies que se alimentan de ella. Aunque cierto es que estos momentos coincidieron con los efectos climáticos de El Niño, pero así es la Naturaleza, imprevisible, y cuando además el ser humano interviene en ella las consecuencias suelen ser muy significativas.

En España la acuicultura está en auge. Las especies que se crían aquí mayoritariamente, son mejillón, almeja, lubina, dorada, anguila, rodaballo, atún rojo, corvina, salmón, lenguado, besugo,  múgil, trucha, y de forma creciente, langostino.

Los sistemas de crianza son, Intensivo, Extensivo y Semiintensivo. En el extensivo se aprovechan las condiciones naturales y el trabajo humano se reduce todo lo posible. Caso del mejillón, la ostra y la almeja. En el Semiintensivo se procura alimento. En el intensivo se produce una intervención humana completa y en instalaciones específicas para rentabilizar la explotación al máximo.

Los cultivos se pueden realizar en  el mar, en viveros, jaulas o bateas. En tierra, en estanques. En zonas intermareales, en esteros o salineras.

Hay dos especies de amplia difusión en Asia, la Tilapia y la Panga que llevan algún tiempo difundiéndose entre nosotros y que en su momento tuvieron un amplio impacto y rechazo por las imágenes que mostraban su mantenimiento y crianza en algunos puntos de origen.

Aproximadamente una quinta parte de la pesca mundial se dedica a alimentar a las especies acuícolas de cría intensiva y semiintensiva.

Los ecosistemas marinos como el caso de la Corriente de Humboldt que mencioné antes, sufren un gran impacto por la sobreexplotación de esas pesquerías con destino a fabricación de harinas y aceites, y también incide negativamente en la economía familiar de países en vías de desarrollo, con altos índices de pobreza, que obtienen en estos pescados de bajo valor comercial su fuente principal de alimentación. La proteína animal, ya sea de carne o de pescado, es básica e imprescindible para la alimentación humana, así como otras sustancias presentes en ese tipo de alimentos.

Es frecuente la explotación de los recursos pesqueros en países en vías de desarrollo por parte de empresas de países desarrollados, lo que implica un escaso retorno hacia la economía local.

Por otra parte tenemos la utilización de soja como fuente proteica de los piensos de especies herbívoras y omnívoras. El cultivo de soja es causa de deforestación en países como Brasil.

También hay que considerar las emisiones de CO2 tanto por la propia crianza como por los diferentes procesos que intervienen en esta industria, y la contaminación por heces y detritus de los animales criados en las explotaciones piscícolas.

Resulta curioso que se insista en la contaminación ambiental de la ganadería de carne y ni siquiera se mencione la contaminación de la acuicultura ni su incidencia en las poblaciones de la fauna salvaje marina.

Son muchas las preguntas que me hago en torno a la idoneidad de muchas de las medidas y directrices adoptadas por los gobiernos del mundo desarrollado. 

¿Podemos considerar ética la afectación de la alimentación y la economía de personas pobres, en países en desarrollo, para garantizar la alimentación de personas ricas, en países desarrollados, cuando en estos últimos se pretende la reducción de las principales fuentes de proteína animal por mera intencionalidad política?

¿Es justificable la presión sobre determinados ecosistemas en aras de precisamente proteger el Medio Ambiente?

¿Podemos descartar cualquier sospecha sobre la intencionalidad de determinadas acciones políticas cuando se tergiversan y ocultan datos?

Recuerden que el pez grande se come al chico. Y ahora, el grande se llama globalismo.

Gusarapo

Gusarapo

Soy más de campo que las amapolas, y como pueden ver por mi fotografía, también soy rojo como ellas. Vivo en, por, para, dentro y del campo. Ayudo a satisfacer las necesidades alimenticias de la gente. Soy lo que ahora llaman un enemigo del planeta Tierra. Soy un loco de la naturaleza y de la vida.

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