
«Ayer se dio un paso más hacia la destrucción de España. Creo que pocas dudas quedan sobre la muerte e inexistencia de la necesaria independencia judicial»
Ayer se dio un paso más hacia la destrucción de España. Creo que pocas dudas quedan sobre la muerte e inexistencia de la necesaria independencia judicial que quedó patente el día de ayer.
Enrique Santiago, el diputado comunista que dijo iría a la Zarzuela para acabar con la vida de la Familia Real, ha impuesto a un juez en el Constitucional que afirma que quemar una imagen del Rey no es un delito sino un acto ritual.
Han sido muy claros explicando que han entrado en este tribunal para detener todos los recursos de Vox y del PP. ¿Por qué se ha llegado a este enjuague en vez de que sean los jueces los que elijan a los jueces?… Una manada de cínicos, en vez de dimitir, dicen que han votado con una pinza en la nariz y otros han votado que no. Todos ellos, todos estos cínicos, vienen guardando un silencio sepulcral junto a los chiringuitos de los observatorios de violencia contra la mujer cuando se ha prostituido, abusado e incluso obligado a abortar a menores tuteladas en Baleares y Valencia, regiones gobernadas por pesebres socialistas, comunistas y separatistas.
Se ha entregado el Tribunal de Cuentas donde se revisaban las responsabilidades económicas de los ladrones separatistas catalanes, cuentas que al final pagaremos todos los españoles, además de putas gratuitas ponemos la cama y financiamos la fiesta.

Se apropian, como venimos denunciando, de términos como democracia y libertad cuando son cómplices de dictaduras bolivarianas y genocidas, disculpen la reiteración, y reescriben la historia. Por mucho que lo voten en mayoría no por ello la noche será día, ni lo blanco será negro. Me refiero al atentado contra la Historia y la verdad cuando ayer en el Senado, con el apoyo de socialistas y separatistas vascos, se aprobó el término ‘països catalans‘, invento del imperialismo separatista catalán que nunca ha existido como el de ‘Corona catalano-aragonesa‘, para referirse a la Comunidad Valenciana y a Baleares, todo para ganar el apoyo de los separatistas catalanes, cuando los reinos de Mallorca y Valencia y sus lenguas respectivas son anteriores a la existencia de Cataluña y la lengua catalana.
Recuerdo unas tristes pintadas anarquista de hace muchos años durante la Transición: «cuarenta millones de moscas no pueden equivocarse… ¡come mierda!«. O aquella menos escatológica en la que sobre un cartel que invitaba a acudir a votar a pesar de la lluvia «Llueva o no llueva: ¡vota», alguien pintó debajo: «¡votes o no votes va a seguir lloviendo!«.
Si la verdad, la austeridad y la honradez no son la luz y guía de la clase política, su descrédito irá todavía más, si cabe, en aumento. Con todo esto y la nueva ley de seguridad ciudadana la voladura del estado solo es cuestión de tiempo, muy poco tiempo, el que nos queda para reaccionar.

