Recompongamos el futuro esta Navidad, ahora que todavía podemos. Por Vicky Bautista Vidal

Recompongamos el futuro esta Navidad, ahora que todavía podemos.

“Nos toca fabricar añoranzas. Engalanar y celebrar más que nunca esta Navidad, que todavía podemos, para que no se pierda la ilusión”

 
En las redes, desde estamentos extraños se nos sugiere que nos felicitemos la Navidad llamándola “Fiestas”. Casualmente, un mes antes nos llega el Ómicron ese desde Sudáfrica y se le hace en los medios una publicidad que no se ha hecho a las variantes anteriores.
 
Rumores de confinamiento llegan de todas partes y entre la gripe invernal, a la que nadie da cancha y el Coronavirus, se nos llenan los hospitales de toses y ahogos: más suaves, dicen, para los que llevan inyectados el puñado de vacunas que vacunan solo un poquito; aunque, los muertos famosos y gente con susto con las que nos informan las redes sin parar son gente con el cupo de pinchazos cubierto más que de sobra.
 
¿Y qué puede hacer una, casi amargada por la época y agobiada por las indicaciones de laicismo navideño?… Pues echarse a la calle, hartarse de comprar, árbol, bolas de colores, luces, un bonito nacimiento y muchos crismas para felicitar a los allegados, procurando poner en ellos todo el amor que nos quieren borrar de un plumazo la caterva de idiotas que piensan que es tan fácil manipular multitudes.
 
A todos, en estos tiempos difíciles donde se tambalean todas las bases de nuestra civilización Occidental, nos toca fabricar añoranzas de Navidad. Engalanar y celebrar más que nunca para que no se pierda la ilusión, dure esta lo que dure, de los que nos seguirán por el sendero vital.
 
También sería favorable para continuar ser conscientes de lo que simboliza la Navidad para las almas de todos.
Y, sobre todo, exorcizar las tinieblas haciendo ruido: Seguir aporreando panderetas, entonando y escuchando con una sonrisa feliz villancicos a voz en grito, villancicos alegres llenos de esperanza; celebrando el presente de los inocentes, aunque nuestra procesión vaya por dentro y la mirada, sospechosamente húmeda, se desvíe hacia los retratos colgados en la pared de aquellos que hicieron lo mismo con nosotros, creando momentos y saudades de otros tiempos mejores. Porque también, traer a la mente presente la imagen de los seres queridos que ya no están, es celebrar la Navidad.
 
Recompongamos el futuro ahora que todavía podemos.
 
¡FELIZ NAVIDAD!

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales.
Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida.
Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común.
Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden.
La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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