El elato macho alfa de la ultra izquierda justifica, en prime time, desde al asesino Stalin hasta el chalet de Galapagar. Por Rodolfo Arévalo

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El elato macho alfa justifica lo injustificable del comunismo y el chalet de Galapagar

“Los aburridos secuaces del asesino Stalin, éste debía de ser un macho genial, que ejercen de salva hombres y mujeres (por política corrección) y de los que solo se conoce su pasión por el ordeno y mando”

“Acabo de volver del mundo de limpieza culos, cacas, pipis, de poner polvos de talco y pomadas para escoceduras y resulta que el escocido soy yo”, parece decir quien ustedes saben, el elato macho alfa de la ultra izquierda. Cuando yo era joven y tuve a mis dos hijos, sin permiso de paternidad, ni zarandajas por el estilo, organice mi vida de manera que pude cambiar pañales, dar baños, biberones y un largo sin fin de cosas, sin hacer tantas alharacas como hacen algunos “modernos progresistas” de ideología de principios de siglo pasado. Vamos los aburridos secuaces del asesino Stalin, éste debía de ser un macho genial, que ejercen de salva hombres y mujeres (por política corrección) y de los que solo se conoce su pasión por el ordeno y mando.

Yo, no tenía ni baja, ni horario paternal como ahora lo tiene el macho alfa y a veces trabajaba hasta doce horas y eso que eran buenos tiempos en el trabajo. Hubo épocas, eso si ya con hijos sin necesidad de excesivo cuidado, en las que trabajé unas doce o catorce horas diarias. Total, para la recompensa que tuve por parte de mi empresa, me lo podía haber ahorrado. Vamos haber disfrutado más de casa e hijos. Al final parece que tenían razón los que decían: “no trabajes tanto que no sirve para nada, y nos van a hacer trabajar a los demás” . Claro que lo que yo no sabía es que, efectivamente en la empresa pública, da igual trabajar que no, nadie te lo va a agradecer ni a compensar, salvo que sepas pasillear y venderte como un jabón con escamas de “azul oxigenado” o tonterías similares.

Lo del trabaja y el “conócete a ti mismo” es algo para filósofos bobos de antaño. Ahora no, cuanto más cañas te tomes en el bar y más borracho estés, mejor te llevaras con tus directores y compañeros, ni te cuento si te vas de putas con el jefe, entonces ya te ponen en órbita laboral. Bueno, eso o tener un reconocido político como hermano, tío, cuñado, padre o vete tú a saber. Si hubiera sido una empresa privada, a lo mejor sí, porque se toman las cosas más en serio, porque saben que si se arruina la empresa ellos, como responsables, van detrás…

“Al igual que el macho alfa de utra izquierda, muchos vagos han vivido de lujo y fantasía a costa de otros compañeros que sí daban el callo”

Ya sabéis gentes trabajadoras de verdad, ¿queréis prosperar? Pues huid de lo público. La realidad es que los seres humanos en esta sociedad que hemos creado nosotros mismos, somos en general bastante tontos, al servicio de gente bastante estúpida. Porque qué sentido tiene haber recorrido un camino de treinta años de trabajo, productivo, con reparto de esa productividad de manera igualitaria entre todos. Muchos vagos han vivido de lujo y fantasía a costa de otros compañeros que sí daban el “callo”.

No obstante recuerdo aquella época en la que cansado del trabajo regresaba a casa con la ilusión de ver a mis hijos pequeños. Había institucionalizado el lavado y preparado de biberones de manera industrial. Lavado con escobillas y jabón de veinticuatro biberones, enjuagado, y esterilizado en hervidor de los mismos y sus tetinas. Preparación de la leche en polvo y llenado de los recipientes, cargar la leche, poner tetinas al revés y cerrado para posterior inmersión de aquellos objetos en la nevera. Después baños de pequeños, más polvos de talco, más tirar pañales y luego lo peor dormirlos, sobre todo al niño, que no se dormía ni debajo del agua. Las diez, las once, paseo en coche, al fin, volvamos a casa. Que te has creído tu eso “papi”, inocente, se quita el chupete y se jalea Uea Uea Uea, esta para ti papá; vaya se ha meado otra vez, cambio de pañal; las doce, paseo en coche cuna por el pasillo del rellano de escalera, canciones y acunados mil, la una, las dos, por fin se ha dormido. Entra mi mujer, despierta “papá” que todavía no se ha dormido… un rato más, por fin parece que sí. Salgo de la habitación…llanto “¡me cago en tu padre jodío!”…

“Muchos padres que hicimos esto, ahora somos unos putos machistas, no como los elatos machos alfa de la izquierda ultra que cacarean a diestro y siniestro cualquier tontería llevada a cabo por ellos”

¿Me vieron quejarme o alardear de aquello alguna vez?, lo dudo. Pero claro, muchos padres que hicimos esto, ahora somos unos putos machistas, no como los elatos macho alfa de la izquierda ultra que cacarean a diestro y siniestro cualquier tontería llevada a cabo por ellos, solo por recaudar votos de incautos aborregados. Y si no puedes ser un, porque no das para más, “macho motivado”, prepárate porque vienen curvas contra denuncias por abandono del cuidado de hijos, aunque los quieras a rabiar, malos tratos, que el otro día perdiste los nervios y me gritaste e insultaste. Te has dejado abierta la tapa del water y es la sexagésima vez en lo que va de año, maltrato sicológico. “Quiero el divorcio”.

Cómo va a aguantar ningún matrimonio. Vamos algo gravísimo en este mundo en el cuál te venden los hijos e hijas (por ser políticamente correcto) de puta profesionalmente especializados y organizados en asociaciones ingeniosas para incautas e incautos medio lelos que andan sueltos por ahí a la caza de clientes… Véase lo bien que aconsejaron a una madre que secuestró a sus hijos. No digo yo que no haya algunos hombres viles, faltones, borregos, peligrosos y crueles, pero generalmente no son de aquí. Las grandes cifras reflejan que son hombres procedentes del exterior y de culturas que no tienen que ver con las Europeas.

Pues eso, que muchos estamos más que hartos de que un grupúsculo de malintencionados con pedigrí de izquierdas quieran descalificar a todos por el comportamiento de unos pocos y además en general no españoles. Eso sin contar con quién solo hace “sus labores domésticas y de crianza de la prole” en beneficio político propio. Por hoy se ha acabado, pero prometo volver dando caña ahora que ya no tengo vástagos que cuidar.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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