De la Reforma Laboral y la futura miseria que este gobierno nos prepara. Por Anna Castells

De la Reforma Laboral y la futura miseria que este gobierno nos prepara.

«Ahora empiezo a alegrarme de no tener que vivir muchos años en la futura miseria que este gobierno nos prepara tan concienzudamente»

 
No es cierto que la reforma laboral sea un mero maquillaje de la ley anterior como pretenden periodistas poco informados o, en el mejor de los casos, poco conocedores de la realidad de las empresas. Con esta reforma se ha devuelto a los sindicatos la mayor herramienta de poder que tenían y se ha arrancado a las empresas su mejor instrumento para poder adaptar su presupuesto a sus circunstancias reales.
 
¿A qué me refiero? A la reimplantación del convenio sectorial por encima del convenio de empresa. El problema no son los convenios autonómicos, eso solo interesa a los gobernantes nacionalistas, el problema son los convenios generales que tratan igual a la General Motors que al taller de la esquina obligándoles a unos sueldos que para unos son una bicoca y para otros una carga insostenible.
 
¿Por qué los sindicatos impusieron esta contrarreforma? Porque esta es su fuerza, para nuestros sindicatos no es importante el mantenimiento de las empresas, sobre todo si son privadas, ni el empleo o la creación de nuevos puestos de trabajo reales, lo que es importante para un sindicato es su fuerza para imponer condiciones de ahí es de donde sacan su relevancia (y otros beneficios…).
 
Lo incomprensible es porque lo ha aceptado la CEOE. Ignoro si el Sr. Garamendi ha consultado a los miembros de su organización, representantes de otras tantas organizaciones empresariales de sector y autonómicas, pero no creo que el entusiasmo sea el estado de animo general a tenor de lo que me han manifestado algunos empresarios que conozco, especialmente aquellos cuyas empresas no viven del Presupuesto público, pero mucho me temo que esta reforma/maquillaje (¿Qué otra denominación podía esperarse viniendo de la vice presidenta Chanel?) no ayudará en este pésimo momento económico, con una inflación por encima de 6 décimas, con un déficit que prefiero ni nombrar (debemos más de todo lo que producimos…), con la economía claramente abocada a una espiral inflacionista, el auténtico impuesto a los pobres, y con un gobierno empeñado en convertir a los ciudadanos en pedigüeños profesionales, sin recordar que la dádiva que se da a los pedigüeños primero hay que generarla.
 
Con frecuencia he lamentado haber nacido muy pronto y no haber disfrutado de las oportunidades y comodidades que sí han tenido las actuales generaciones, sin embargo ahora empiezo a alegrarme de no tener que vivir muchos años en la futura miseria que este gobierno nos prepara tan concienzudamente.

Anna Castells

Soy Licenciada en Derecho y periodista de profesión. He sido Jefe de Prensa del Ministerio de Cultura y del Tribunal Constitucional. Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la compañía RENFE. Editora y Presentadora de diversos informativos de TVE y corresponsal de RNE en Francia. Profesora en diversos Masters de Liderazgo y Comunicación.

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