¡MUY BUENOS DÍAS!
Jueves, continuamos con la serie de obras de “los siete pecados capitales”, así es como los denomina su autora. Os vamos a mostrar tres. Sí, digo “os”, por lo que podréis deducir que nuevamente contaré con el fantástico trabajo realizado por José Antonio Marín Ayala, colaborador de La Paseata.
De cada pintura, el primer texto que leeréis es el de José Antonio y a continuación podréis leer el mío.
Gail Potoki. Detroit (Michigan) 1961. Simbolista.

“Soberbia” Por José Antonio Marín Ayala
De la soberbia el pío Santo Tomás de Aquino
Decía ser un pecado mayúsculo, capital
Y otros muchos a su llamada acuden a ese tan dañino,
Pues tienen en aquel horrendo vicio a su principal.
Soberbia, fuente del que se nutre el odioso racismo,
La que alimenta el apartheid y la exclusión social
La del pecado de mirar por cima del hombro al prójimo,
La de tenerlo con desprecio por insustancial, fútil y venial.
Soberbia que se sustenta de los sentimientos mezquinos,
Generosidad y nobleza son los antídotos contra este mal.
“Soberbia” Por Mila Soyyo
¡Qué tentadora te muestras! Arrogancia y altanería
Tentación que te sujeta y te enreda en una trampa
La de verte en los espejos de tu propia vanidad
Tu ego es el instinto que no te deja ver más.
Atención tú te procuras, buscando la admiración
Si no consigues tenerla, frustrado te ves ¿O no?
Deja ese epicentro, que las serpientes te atrapan
Se más humilde y modesto, no caigas en esa carga.

“Pereza” Por José Antonio Marín Ayala
Pocos pecados a la sociedad deja indiferente
Que los perniciosos males que exhuma la pereza
Lascivia vagancia que rezuma de nuestros dirigentes,
Que en estos tiempos de nefasta pandemia
Insultan con haragán talante a la gente corriente
Sin dar un palo al agua, aunque sea por videoconferencia.
Zángano el que hace de la impuntualidad su destreza
Acidia la del ganso de la vida, sin oficio ni beneficio,
Carente de problemas que le perturben y ni aun de principios.
Es gracias a los impuestos de los laboriosos curritos
Que estos perezosos viven y se reproducen… como señoritos.
“Pereza” Por Mila Soyyo
Es tu mano, la que me dice “aleja”
Retírate de mi vista, no quieres que a ti me acerque
Prefieres la negligencia
Te retiras de la luz, buscando oscuridad y olvidando tus tareas.
Te veo tan descuidada, en tus formas y maneras,
Permites que caracoles invadan toda tu siembra
Haciendo menor esfuerzo, por conseguir tus enmiendas
No te atores en dejarte, espabila y no te pierdas
En los actos que te lleven a tener esa pereza.

“Gula” Por José Antonio Marín Ayala
¿Quién acaso de entre los pobres puede dudar
Que no debiera existir mayor problema
Que cualquiera de ellos unos buenos filete puedan degustar
Sin que ninguno incurra en mortal anatema?
Pero al pudiente, al que dinero no ha de faltar,
No ha lugar a que asalte este hambriento dilema,
Pues la prudencia en la comida debe observar
Ya que la gula para él supone una gran condena.
Y es que los ricos exceden en la comida de la moderación
Pecando como lo harían las hambrientas hienas,
Sin que haya lugar a su condena ninguna remisión.
“Gula” Por Mila Soyyo
Me asfixio observando lo que has de mostrar
Admiro belleza ¿Tal vez un pecado mortal?
Mantis religiosa, espera con ansia
A devorar todo, no se ha de privar.
Raíces de gula te atormentarán
Tu comes y bebes de forma anormal
No tienes medida, arrasas con todo
Manzanas que muestran tu sed de quebranto
Y no puedes parar.
Todo tiene un tope, debes de frenar
El daño que te hace no tiene rival.
Finalizamos por hoy, mañana más y podrá ser mejor o no, pero nuestro deseo es que hayáis disfrutado observando estas obras y con la lectura. Mi agradecimiento a Manuel y José Antonio por esta publicación. ¡Cuidado con pecar en exceso!
MMB


Magnífico!!!
Magníficas pinturas.
Cuando las palabras están bien escogidas…. salen estas maravillas.
💯💯💯