
«Vivimos en un jodido mundo de políticos descerebrados donde ‘el pueblo llano’ resulta insultado, maltratado y postergado»
Mientras el eje Rusia-China día tras día se refuerza
por ‘la llama de una pasión’ que poco tiene que ver con el amor
(Putin y Jinping con gusto se romperían uno al otro la cabeza),
vemos al ridículo cernícalo coreano -cada vez más pérfido y más tirano-
dándole al rico misil para decirle al mundo: «¡Cuidadín,
que aquí estoy yo!»
No hay que andarse, pues, con medias tintas:
Vivimos en un jodido mundo de políticos descerebrados
donde apenas se distinguen ya democracias, de tiranías:
EL HOMBRE LIBRE y ‘el pueblo llano’ resultan, en todos lados,
invariablemente insultados, maltratados y postergados!
Y hora va siendo ya de preguntarnos
-si no queremos ser pisoteados como gusanos-
¿Hasta cuándo habremos de permitirlo? ¡¿Hasta cuándo?!
