¡MUY BUENOS DÍAS!
Sábado y después de unos días con obras algo complejas, hoy os muestro una pintura de esas que enamoran, donde el fluir de su belleza nos relajará y transportará durante unos minutos a sentirnos bien, tranquilos y esperanzados o, al menos, ilusionados.
Antes de leer lo que os he escrito, quería deciros eso de … ¡Cómo pasa el tiempo! He echado la vista atrás y ya llevo cinco meses saludándoos con un “muy buenos días”. Ciento cincuenta días, una obra o incluso varias y unas letras; escritas desde mi visión. Artistas de diferentes estilos, historias contadas con sentimientos reales, que son las que me trasmiten al observar cada pintura.
Con algunas os habéis reído, con otras habéis soñado o qué se yo, pero mi deseo es que en todas ellas hayáis encontrado lo que quería trasmitir.
Un espacio en el que he empezado a contar un día a la semana con la colaboración de José Antonio Marín Ayala, gran amigo y excelente persona, al que estoy sumamente agradecida por su tiempo y dedicación, además de que ese día, es más fascinante y enriquecedor y ya puestos a hablar, también podéis leer y ver mis poesías, las que hago esporádicamente cuando me da un aire y tengo tiempo, en el que cuento con la inestimable colaboración de mi querido amigo Tano, ya que sin su ilustración no salen al aire, me niego a hacerlas ¡Ja! ¡Ja! Como una cría pequeña. Él, da vida a mis letras, además de ser una persona maravillosa. No, no me olvido de nuestro editor jefe Manuel Artero. Confidente, amigo, al que he conocido personalmente y hablamos por teléfono, nos reímos y compartimos cosillas ¡GRACIAS! Por confiar en mí y dejarme este espacio de desahogo entre letras.
Ni que decir tiene, daros “mil gracias” a todos los lectores, los que nos leéis asiduamente y los que os paseáis de vez en cuando, aporta un valor adicional para que siga saludándoos.
Ahora ya, os dejo ésta y espero que encontréis lo que yo vi…
Thomas Kinkade. Sacramento (California) 1958 – Los Gatos (California) 2012. Pintor realista, paisaje, luminismo.

“Palacio de amor”
Hay una luz especial, intensidad sin medida,
Intimidad que se siente, no pasa desapercibida
Árboles gigantescos, frondosos, llenan de vida
Flores en el camino, aromas que me motivan.
Un arroyo entre las rocas, cascada que me ilumina
subo escaleras de piedra, piso descalza, tierra bendita.
Cenador que espera, silencioso, no contará lo que viva
Será testigo de amor, cuando él llegue y me sonría.
No se ve lo que sucede, es un amor que se aviva
Con la llama de un deseo que florece en cada esquina
Donde dos amantes se entregan entre caricias
Todo se sucede, están solos, no hay prisa.
Un jardín de amor, una sinfonía, música interior,
brasas encendidas, ellos se aman y no quedan cenizas.
¡Feliz sábado!
MMB

