Manos, tantas manos. Por Mila Soyyo

Manos, tantas manos. Ilustración de Tano

«Manos, tantas manos que se alzan, se ruborizan, unas tan llenas, otras vacías, tantas vidas. Unas se quedan otras marcharán»

 

Manos, que saludan en encuentros

en ocasiones son frías o se esconden tras los gestos.

Manos, que te entregan una sonrisa y te deshaces por dentro.

Manos dulces, manos tiernas, manos que aman, son un misterio.

 

Te abrazan, desprenden su luz, cayendo al abismo de la locura, con tan

tremenda hermosura, que buscas más allá del solo arte de ser o estar.

 

Manos ceñidas a un cuerpo,

teñidas de oscuros versos, deleitando sin sentir apenas eso,

buscando prosperidad.

Que podrá llegarles, en esos momentos que se creen más grandes,

son sólo pequeñas, no merecen otras y un día se irán.

 

Suaves como la seda, amargas como el pomelo, dulces como la fresa,

ricas, son un tesoro prendido, yo las veo.

 

Y lloraron como lluvia de cristal

al rozarse y sentir felicidad

y se dieron la fuerza, contemplaron belleza

de lo que es un amor de verdad.

 

Manos que gritan unidas, no son una ni dos,

son tantas pidiendo una ayuda que no llega,

que buscan trabajo, no una compasión que no sirve,

manos hechas con esfuerzo, no para sentarse en un sillón.

 

Manos que intrigan, que se esconden en las redes,

algunas merecen la pena, otras tantas son fachada y nunca lo mostrarán.

Son vacías, solo percha, no han encontrado su sitio, son felices qué más da.

 

Manos que se alzan, se ruborizan

Manos tan llenas, manos vacías

tantas manos, tantas vidas

unas se quedan otras marcharán.

 

Y tus manos son las que quiero tener

las que me dan tanto y me hacen estremecer

que no las compra el dinero, son abrigo de un te quiero,

un amor no traicionero, un nos veremos después.

 

Manos abiertas, cerradas en puño, fruncen su ceño,

dan ese toque, rabia contenida no pudiéndose evitar.

Manos manchadas, trabajadoras, resisten perseverantes,

aunque no lo crean, frutos obtendrán.

 

Manos que aman, silenciosas, viven sus instantes,

pensando en la estrella fugaz.

Manos reprimidas, que lanzan su furia contra los demás.

 

Y tus manos son la muestra de ese ser

que acaricio en momentos, son placer

que forman parte de mi vida, no quiero que se despidan

sí, amarlas sin medida, luz que me ilumina, una y otra vez.

 

Tantas manos, tantas vidas, van naciendo, son queridas

llegan otras manos diciendo que deben desaparecer.

Mano que mece la cuna, rencor cercano a locura, mano que dicta

que ejerce, poderes que dañan, se crecen, no ves.

 

Manos que se lían, que buscan maneras de darse a la fuga,

pierden el sentido y quieren volver.

 

Y lloraron como lluvia de cristal

al rozarse y sentir felicidad

y se dieron la fuerza, contemplaron belleza

de lo que es un amor de verdad.

 

MMB

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

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