Diálogo sobre Ucrania, dos showmen y una llegada. Por Antonio De la Torre

El gobierno se inclina ahora a la beligerancia activa contra Putin. Diálogo sobre Ucrania. Ilustración de Linda Galmor

«El Diálogo sobre Ucrania comenzó con una inocente pregunta: ¿Alguien puede explicarme por qué ataca Putin a Ucrania…? Gracias»

El pasado domingo, un amigo de uno de los grupos de WhatsApp en los que participo, dejaba esta “inocente” pregunta: “¿Alguien puede explicarme por qué ataca Putin a Ucrania…? Gracias”.

Como es un grupo muy activo y con gente preparada, reflexiva y gran capacidad de análisis, además de muy conocedora de la realidad y sus trasfondos, no tardó mucho en responder otro de mis amigos y comenzó el diálogo que transcribo. Los llamaré Interlocutor 1 y 2 (I-1 e I-2, para abreviar).

I-1: “Muy sencillo: porque si no, le plantan misiles en la puerta de su casa. EEUU lleva cercando Rusia más de 40 años y –Rusia– no puede permitir que la OTAN, o sea, USA, le coloque misiles a 5 minutos de Moscú. El resto es farfolla”.

I-2: “Y cuando ya está cercada y Rusia es vulnerable, se invade un país en 48 h y le sale gratis”.

I-1: “No nos va ni nos viene”.

I-2: “¡Putin es un tirano! Y tiene tentaciones de tirano… ¿Eso os consta, verdad?”.

I-1: “Y Xi Yin Pin… y muchos. Pero no nos va ni nos viene”.

I-2: “A ver si los moros hacen igual con nosotros. Y nadie hará nada”.

I-1: “Esa debería ser nuestra prioridad y no lo es”.

I-2: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…”.

I-1: “La OTAN no protege ni Ceuta ni Melilla y estamos con la OTAN como idiotas”.

I-2: “La prioridad es estar con nuestros aliados”.

I-1: “¿Pero qué aliados, I-2? ¿Los ingleses, que tienen parte de España?”.

I-2: “Eso es culpa nuestra… Desde Zapatero hasta acá venimos jo..endo nuestra relación con USA. Pásate por Torrejón de Ardoz y verás quien es tu aliado”.

I-1: “USA siempre ha dejado tirados a sus aliados, porque mira por sus intereses”.

I-2: “¡Los yankees… Pues eso! Crúzate en sus intereses”.

I-1: “Te equivocas, Estados Unidos no es aliado de nadie. España vive en el mundo de «yuppie» desde que se murió el Generalísimo. Si revisas la Historia reciente, Estados Unidos no se casa ni con los suyos. Interviene donde le sale de las narices. Ha apoyado a Marruecos frente a nosotros, siempre, y, en Ucrania, no se nos ha perdido absolutamente NADA. Ni es de la Unión Europea, ni es de la OTAN. Técnicamente nos importa una mi..da lo que pase allí.

Es más, PERDEMOS más que ganamos. Verás cuando suba más todavía el gas, la luz, los alimentos… La Unión Europea está cagándola a lo salvaje, porque importa muchísimas cosas de Rusia… ¿A quién le beneficia esto? a Estados Unidos. Terminaremos importando el gas en barcos pagando el triple, cuando a nosotros ni nos va, ni nos viene.

Y con el fino detalle que se le pasa a todo el mundo: Rusia es potencia nuclear, y no se puede tratar el tema como cuando Napoleón campaba a sus anchas por Europa… esto es muy, pero que muy diferente. Y, más práctico todavía, ¿mandarías a tus hijos a Ucrania a que los matasen?… ¡una mi..da! NO SE NOS HA PERDIDO NADA ALLÍ”

Aquí, entré en el chat: “Estoy contigo, I-1. Aparte de que, como con el COVID, no nos están contando la verdad. No sé ya qué pensar de los medios. Antena 3 parece que utilizó en Espejo Público imágenes de un videojuego de guerra para ilustrar noticias de Ucrania. Como en su día Tele 5, en el programa de Ana Rosa, que también parece que usó las de un hospital chino para hablar del ‘colapso’ sanitario en Madrid. Y no dejan de aparecer vídeos falsos sobre el conflicto de Ucrania”.

I-1: “La gente se come todo lo que le pongan delante. A pesar de que el 90% de los españoles no sitúan Crimea o Kiev en un mapa, todos están ‘con Ucrania’…, eso sí, de ahí no se pasa”.

Yo: “Menos mal que algunos no pasamos ni una”.

I-2: “Somos ‘negacionistas’, jejeje”.

Yo: “Nos faltan medios, pero ahí estamos”.

I-1: “Los alemanes parece que están empezando a entender de qué va la película. Alemania invertirá 100.000 millones en su ejército y más del 2 % en defensa”. 

Yo: “Claro, por eso son los primeros de la clase en Europa”. Y añado ahora, ¿Qué se puede esperar de un país con ministros de Defensa que suspenden el Servicio Militar, éste fue mi amigo Federico Trillo, del PP; prefieren “morir que matar”, como decía José Bono –luego supimos por qué era tan ‘valiente’–; decían con energía: “capitán, mande firmes” y un general le llevaba el bolso…?

I-1: “Lo de toda la vida: cuanto más fuerte eres, menos te tocan los pelendengues”.

Yo: “Tal cual. Más viejo que el hambre”.

I-2: “Cuando España no sabe lo que quiere…se perderá! Rusia es una tiranía y no responde ante nadie! Si vivimos en paz aquí, sigue siendo gracias al dinero americano, que paga la OTAN! En España no muere nunca nadie en guerras irrelevantes porque no damos ni las relevantes y te conviertes en eso: un títere de la historia. Hay intereses ciertos de las grandes potencias. España ya no lo es en nada… ¿con quien juegas la partida a medio plazo?”.

I-1: “El único enemigo directo que tenemos es el moro, y el rey le llamaba ‘hermano’…”. Dicho eso, dicho todo (y el inglés, que no devuelve Gibraltar)”.

Yo: “Y como bien decías, desde Franco, salvo el pequeño amago de Aznar, España lleva décadas sin saber lo que quiere, excepto autodestruirse, como recordaba Bismarck”.

Termino con la nueva y tediosa sesión de control al desgobierno, ayer, en la que nuestro presimiente y showman pareció querer hacerle competencia al cómico profesional que preside Ucrania, el tal Volodimir Zelenski. Habló durante unos larguísimos 59 minutos, huero como casi siempre, y en el equilibrio inestable al que le obliga su intento de querer quedar medio bien con Europa y USA y su necesidad de contentar a comunistas y nacionalistas, compañeros o “sustentadores” de gobierno. No quiere darse cuenta de que, ni Europa –más allá de en lo formal, porque no les queda otro remedio– ni USA –ni siquiera en lo formal, sino corriendo ridículo por un pasillo, para la foto– lo tienen en cuenta para nada por tener esos compañeros de viaje, precisamente. Lo dejó claro uno de los pocos socialistas decentes de esos 143 años de historia, el que fuera Alcalde de La Coruña y embajador en el Vaticano, Francisco Vázquez, en una reciente entrevista en Telemadrid. Y necesitó todo ese tiempo de show para acabar justificando el desastre económico por el conflicto de Ucrania y no por su penosa gestión y nefasta política fiscal, que son causantes, en su mayor parte, de la ruina que ya tenemos y de la que viene. Ni Zelenski, al parecer, le devuelve sus supuestas llamadas –no sabemos si reales, dada la manifiesta enemistad con la verdad de nuestro Pinocho cum Fraude–.

Llegó después el turno del primer partido de la Oposición, todavía sin terminar de lamerse las heridas producidas por la poco brillante gestión interna de su ejecutiva nacional, después de meses de una tramoya indecente y de la explosión de la investigada, que se llevó por delante a los tramoyistas. Me vienen más dudas que esperanza tras la decisión, tardía, de optar por la evidente convocatoria urgente de un Congreso Extraordinario y los nombramientos de Cuca Gamarra y Esteban González Pons, coordinadora general del partido y presidente de la comisión organizadora, respectivamente. La primera, porque llevo el tiempo suficiente escuchándola como portavoz del PP, sin que en ninguna intervención haya transmitido, de verdad, lo que muchos esperamos de ese partido. Lectura regular y sentimiento plano, como demostró en la sesión de ayer, con perfil PPOE, en su permanente oferta de apoyo al PSOE. Yo soy partidario del bipartidismo, pero con este Partido Sanchista Oprobioso Esperpéntico, es imposible. Su falta de contundencia dejó campo abierto para que Santiago Abascal pareciera el verdadero líder de la oposición, y ya me duele decir esto. Al menos no se repitió la “metamorfosis en bolso” de Mariano Rajoy en la votación de la moción de censura. El segundo, porque confío en que sólo sea ese su cometido y su regreso de Europa no signifique su vuelta a la política nacional, en la que, al menos yo, no le recuerdo nada destacable aparte de charlar y charlar, sin nada que se tradujera en resultados. El tiempo dirá y, como siempre digo, quiero ser yo el equivocado, pero los hechos son tozudos. Como decía, el discurso de Abascal fue mucho más en tono líder de la Oposición y, de haber sido expuesto por otra persona, alejada de esa cúpula de gestión de VOX, hasta me lo hubiera tomado en serio, pero ya conocemos bien al vasco de Amurrio, en donde, por cierto, lo votan muy pocos, tal vez porque lo conozcan mejor que en el resto de España.

No quiero pasar por alto la decisión cantada de Alberto Núñez Feijóo, sobre el que habrá tiempo para el análisis durante este mes que falta hasta el citado congreso extraordinario. De momento, sólo decir que espero y deseo que, a partir de ahora, actúe y hable en clave nacional y aparque su censurado nacionalismo gallego –por la lengua se empieza–, no tan extremo como el de las otras dos “nacionalidades históricas” –términos hiperbólicos, en mi opinión, porque Cataluña y Vascongadas no son, ni mucho menos, más históricas que la mayoría del resto de las regiones–.

Y sigue la huída del aparatisch de Génova con una nueva deserción, esta vez la de Pablo Montesinos, que a mi juicio nunca debió estar en una lista electoral ni mucho menos en la ejecutiva. En su única decisión conocida, ha dicho que cuando termine el congreso dejará el escaño y el puesto de vicesecretario de comunicación, que ejerció poco por cierto y ya tarda en dejarlo. De momento, eso, que no han hecho otros, le honra. ¿Volverá a la alcachofa de esRadio? Lo veremos entonces.

El resto de intervenciones, incluidas las réplicas, merecen pocos comentarios. La del presimiente, mero formalismo y tan larga y aburrida como su primera intervención. Y, de nuevo, Abascal le pisó el papel a Gamarra leyendo, literalmente, la admonición que antes citaba del conocido como Paco Vázquez. Pero no me resisto a citar a Gabriel Rufián, que, entre otras cosas, dijo que “las guerras traen embrutecimiento”. No sólo las guerras, Sr. Rufián, no sólo las guerras. En su caso, después de 83 años de paz en España y sus 40 de vida, un par de intentos de golpe de Estado por parte de sus socios o compañeros de partido, el primero en 2014, eso, mero intento, y el segundo, en 2017, durante una hora, lo más parecido a “guerra” que haya podido vivir usted, ha tenido en su persona grandes efectos en esa línea. Cuídese, que si esto va a más, puede llegar a niveles insospechados.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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