
«Están a nuestra disposición pero ¿los podemos comprar? Sus precios los hacen inaccesibles para las familias con sueldos de mil euros»
La primavera ha vuelto a ganar al invierno. Ya no quedan ni los recuerdos de los árboles despojados de hojas o con incipientes brotes. Sus siluetas oscuras recortadas sobre cielos pintados de grises, se han cubierto de verdores diversos, incluso rojos intensos como es el de los Prunos. Sería un gran regocijo saber que están a nuestra disposición los frutos primaverales. ¿Lo están? Estarlo, están, pero otro asunto es ¿los podemos comprar? Tienen unos precios a los que difícilmente pueden acceder las familias con sueldos por debajo de los mil euros.
Pero hay un asunto curioso, siempre se ha dicho que los campesinos, no pueden vivir vendiendo baratos sus productos, dado lo que cuesta sacarlos adelante. ¿Es este un problema de coste o simplemente un problema que se arreglaría con más eficacia en el trabajo y otra forma de producción? A lo mejor sobran minifundios y faltan latifundios. Unidad entre los agricultores. Lo único que sé es que, en origen, un kilo de lo que sea que alimente al hambriento vale una cantidad, que una vez en el mercado ha subido al doble o al triple.
Se argumentará que hay un transporte, un mayorista, unos impuestos etc… Pregunta: ¿no paga impuestos ya el agricultor, no paga impuestos el transportista? ¿O es que debemos pagar impuestos los consumidores también por poder seguir viviendo para, pagar nuevamente impuestos que luego dilapidan alegremente los políticos Socialcomunistas?
Mucha cara dura es lo que veo y mientras las clases medias se empobrecen cada día más y van dejando de poder optar al consumo de artículos que, hace apenas un año eran una baratija, hoy día se hacen inasequibles. Para que está el gobierno de la nación, al parecer para vegetar, nunca mejor dicho, a la sombra profunda del paraguas de los tipos de impuestos, que garantizan sus sueldos por encima de la media y de sus chiringuitos de repartir prebendas a amiguetes. Estos curiosamente siempre aumentan, tanto en número como en valor en cuando gobiernan las izquierdas y es que claro, los empresarios, que deben ser muy malos, suben los precios para fastidiar al personal y al gobierno por supuesto.
Curiosamente, y es ironía, cuando gobierna la derecha se las arreglan los emprendedores para que los precios puedan mantenerse o bajar ¿cómo lo harán? ¡Qué mala es la derecha! Pues eso que ayer estaba tranquilamente en mi casa, cuando llegó mi hija portando una Sandía de cinco kilos, que le había costado doce euros sesenta céntimos. ¡Impresionante! Pero bueno, si solo fuera eso, no habría por qué alarmarse. Uno sí se empieza a mosquear cuando ve que no solo ha subido la fruta de precio, sino que casi todo lo que puedas comprar ha subido. ¿Por qué? Por la guerra, querido amigo, y cuando no por el Covid, y cuando no porque las cosechas fueron nefastas y cuando no, porque de algo han de vivir los transportistas e intermediarios, vamos el empedrado cambia pero la culpa sigue siendo suya.
El caso es que cuando los agricultores traen sus melones en sus furgonetas estos valen la mitad. No sé ¿son magos? ¿Utilizan el arte de birlibirloque? No, el arte de birlibirloque solo lo ejercen los políticos de izquierdas que no bajan los impuestos, que dilapidan por ejemplo comprando aviones venezolanos a aerolíneas en ruina. Usando aviones a reacción que gastan un “Congo” en gasolina o queroseno. Y luego, no sabemos si por fortuna, cobrando dietas por vivir en Madrid, cuando algunos tienen su residencia aquí, y las demás cosas, por sustituir al famoso etc…
Pero es curioso, son las izquierdas las que se niegan a que se instalen centrales nucleares múltiples en España, que además de ser la fuente de energía más ecológica es la más eficaz y la que menos contamina, pero que le vamos a hacer vendieron en su época el no a la bomba y lo tienen grabado a sangre y fuego sin tener en cuenta que una central nuclear nunca podrá usarse como bomba porque no se puede transportar, jajajajaja…
Pues eso señores gobernantes, no nos mientan más y no nos hagan sufrir y pagar electricidad y gas a precios de rico cuando con unas buenas centrales nucleares estaríamos ahora mismo en Jauja. Ya está bien de maricomplejines de izquierda, de enterados globalistas, de chuletas putinescos y de bobitos de baba que en USA han dado la presidencia, que debería ostentar Trump, a un tipo como Biden, algo pasadito… Ellos votan esto, mientras empresarios mundiales y multimillonarios se frotan las manos inundando Europa de inmigrantes Africanos, que no se integran y quieren a la postre imponernos sus costumbres y religión y eso aunque sea rebanando nuestro cuellos. Yo no estoy dispuesto, pero veo que nadie hace nada de nada, será que temen ser llamados ultraderechistas y fascistas.
Pero saben lo que les digo, gobernar por decreto que es lo que ha hecho y hace Sánchez desde que gobierna es de lo más fascista y el pueblo embobado mirando el dedo, que apunta al delito y al despropósito, y perdiéndose la meta apuntada que es un país socialcomunista como Venezuela o peor invadido por la tiranía religiosa Islámica y la edad media. Yo no lo trago. Y algo habrá que hacer. Viva la Democracia, viva la Constitución, viva el Rey y viva la libertad. Viva la cultura Europea y fuera dictaduras importadas por los anti cultura Europea, globalistas y pisaverdes.
La primavera ha vuelto a ganar al invierno. Ya no quedan ni los recuerdos de los árboles despojados de hojas o con incipientes brotes. Sus siluetas oscuras recortadas sobre cielos pintados de grises, se han cubierto de verdores diversos, incluso rojos intensos como es el de los Prunos. Sería un gran regocijo saber que están a nuestra disposición los frutos primaverales.


Una triste verdad, que las clases medias desaparecen con estos regímenes llamados de izquierda. Solo ellos prosperan.