Sánchez va a sacar su Ley de Memoria Democrática con ETA. Por Javier Ygartua

Sánchez va a sacar su Ley de Memoria Democrática con ETA.

«Sánchez va a sacar su Ley de Memoria Democrática con ETA. Democracia y ETA con dos cojones sí señor»

Que Sánchez compare a Lasa y Zabala con Javier Ybarra por asqueroso que fueran sus asesinatos culmina su humillación a las víctimas de ETA.

Los GAL hubieran sido legales de actuar como Thatcher actuaba contra el IRA, sin tapujos y asumiendo públicamente sus decisiones, lo que pone más el acento en el método que en las consecuencias.

Lo que ofendió de aquel episodio es la arbitrariedad, la clandestinidad y la chapuza; pero no el objetivo de luchar contra los malos, algo exigible en una democracia amenazada: no había necesidad de responder en los callejones oscuros cuando todo el mundo hubiera aplaudido con las orejas una retransmisión en directo a plena luz del día.

Permítanme que no me den pena quien me han querido asesinar y asesinaron a mi abuelo. Perdonen que no me levante.

Estamos en un proceso pilotado por ETA de cambio de modelo de sociedad, un cambio de régimen que empezó con esa falsa derrota de ETA para que estos pudieran estar en las instituciones y con poder logrando sus objetivos sin necesidad de asesinar.

Y esto lo empezó Rajoy con la suelta de Bolinaga y diciendo a Zapatero con Respecto a ETA que hiciera lo que tuviera que hacer.

Y lo digo así de claro y con dolor porque  Rajoy permitió que la banda marcara  los tiempos y fuera protagonista de su final, mientras presumía  de que el Estado de Derecho la ha derrotado, lo cual repito es una gran farsa.

Una ETA derrotada no tendría avales internacionales, ni a uno de sus terroristas más buscados protagonizando en su momento un spot publicitario en un vídeo difundido a medios de todo el mundo.

Este no es el final de ETA que queríamos ni la sociedad, ni las víctimas, ni el que nos merecíamos.

La desactivación de las siglas de la organización terrorista no significa que se desactive el proyecto político que muchos ciudadanos han aireado y asumido como propio.

El proyecto de ETA está más vivo que nunca y está venciendo.

El Gobierno de Zapatero como el de Mariano Rajoy facilitaron la legalización de Bildu y su presencia en las instituciones pese a no condenar el terrorismo.

ETA en las instituciones y las víctimas en las tumbas.

El Ejecutivo de Rajoy y de Zapatero son los responsables de que las víctimas no tengamos la foto de la derrota de ETA. La foto de la detención de todos los miembros de ETA, desde ‘Josu Ternera’ hasta el último, esa foto nos la han hurtado

Y ahora tenemos al mayor traidor de la historia de España, al hombre que ha acabado de derrotarnos a las víctimas del terrorismo. Sánchez ha metido de facto en la gobernabilidad de España a ETA.

La memoria democrática de España la va a escribir Otegi, pero la va a firmar Sánchez, en la penúltima bellaquería de un presidente capaz ya de bailar sobre la tumba de sus propios compañeros para garantizarse un rato más en la Moncloa.

El próximo domingo tendrá lugar en Ermua un acto institucional organizado por el Ayuntamiento de esta localidad vizcaína, en homenaje al concejal del PP, Miguel Ángel Blanco al cumplirse el veinticinco aniversario de su asesinato por la banda terrorista ETA. 

Hasta ahí todo correcto. El problema y el despropósito comienzan cuando se analiza el contenido del acto previsto y, sobre todo, las personas que van a tomar la palabra.

Como todo el mundo sabe, Miguel Ángel Blanco era un concejal del PP, y por eso le secuestraron el 10 de julio de 1997 como venganza a la liberación nueve días antes del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara.

El día de su secuestro se recibió una llamada en el Ministerio de Interior, y la secretaria que atendió el teléfono, tuvo que escuchar al otro lado de la línea lo siguiente: «Hijos de puta. Lo de Ortega Lara lo vais a pagar. ¡Gora Euskadi Askatua!» 

Una hora después de esa llamada se conoció la noticia del secuestro de Miguel Ángel Blanco. ETA daba cuarenta y ocho horas al Gobierno para acercar a todos los presos de la banda a cárceles del País Vasco. En caso de no hacerlo, matarían al joven concejal, como así sucedió el sábado 12 de julio de 1997.

Mi admirado José María Aznar era el Presidente del Gobierno y mi faro de luz en las tinieblas y mi admirado Jaime Mayor Oreja era el Ministro de Interior. 

En el acto del próximo domingo en Ermua no intervendrán ninguno de los dos, ni ningún dirigente del PP, ni la hermana de Miguel Ángel, Mari Mar Blanco. Sí lo harán, el Presidente del Gobierno, el lehendakari Urkullu, el Alcalde de Ermua, del PSE, y el Rey Felipe VI.

Los muy políticamente correctos dirán que es el presidente del Gobierno y que por lo tanto tiene sentido que esté en ese acto presidido por los Reyes. 

Esa respuesta podría aceptarse si lo que se conmemorara el próximo domingo en Ermua fuera, por ejemplo, la inauguración de una fábrica de coches.

Pero da la casualidad que no, que lo que se recuerda es el asesinato a manos de ETA de un joven representante municipal del pueblo de Ermua. 

Y resulta que en ese acto va a tener un protagonismo especial el presidente del Gobierno que lo es gracias, entre otros apoyos, a los votos de Bildu, es decir ETA, los que asesinaron a Miguel Ángel Blanco.

Ya he explicado con anterior que no se debe obviar que Sánchez está llevando a cabo desde hace tiempo un proceso de blanqueamiento de ETA, al considerar a Bildu como un partido democrático más, con el que se puede pactar y llegar a acuerdos, como el de la mal llamada ley de memoria democrática que antes comentaba y que se votará la próxima semana en el Congreso de los Diputados. 

Por todas estas razones, la presencia de Sánchez en el homenaje a Miguel Ángel Blanco resulta especialmente rechazable y tiene unos tintes de provocación que tango gustan al personaje. 

O se está con las víctimas o se está con los verdugos. Y este infame personaje ya ha elegido. Ha preferido estar con ETA y no con las víctimas del terrorismo.

Si fuera por el Rey  yo iría pues  he de recordar que estuvo ahí en Ermua cuando asesinaron a Miguel Ángel desde el minuto uno. Pero no voy a ir, no pienso participar en ese circo.

El respeto a la Memoria de Miguel Ángel Blanco, de mi abuelo y por ende de todas las víctimas del terrorismo no se merece lo que va a suceder en Ermua el próximo domingo. 

La AVT y Dignidad y Justicia ya han anunciado que no acudirán a los actos, por considerar un insulto y una provocación a las víctimas la presencia en los mismos de Pedro Sánchez. 

Algunos de los políticos invitados, especialmente del PP, también deberían replantearse su presencia.

No sería un feo al Rey, sino un gesto para no compartir un acto en homenaje a Miguel Ángel Blanco, con quien desde la Presidencia del Gobierno pacta con los herederos políticos de quienes mataron al joven concejal popular y a mi abuelo y a tantas otras personas.

Lo siento pero no estaré este Domingo en Ermua. Mis principios y convicciones no me permiten estar al lado de aquel que pacta con ETA.

Abuelo aunque esté el panorama como este seguiré luchando hasta que me muera para que la derrota de ETA sea real. Por ti y por todas las víctimas de ETA seguiré.

Javier Ygartua Ybarra

Ex interesado en la política, siempre interesado en el deporte, ahora prácticamente en forma. Madridista ante todo, futbolero y fan de la Selección Española. Hala Madrid y nada más.

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