De la capital importancia de los los personajes como Sánchez. Por Guirong Fu

De la capital importancia de los los personajes como Sánchez.

«De la importancia de los los personajes como Sánchez que hasta al más templado de los votantes conducen a abominar de la propia democracia»

Nunca creí demasiado en la política y sus políticos.

Afortunadamente, sin embargo, todos evolucionamos:

ahora, ya no creo en ella ni una mijita,

y no me inspira sino el mayor de los ascos.

 

De ahí que personajes como Sánchez

acaben cobrando tan capital importancia:

hasta al más templado de los votantes

conducen a abominar de la propia democracia

al ver cómo las ansias de poder más voraces

la pervierten y pudren con sus más pérfidas mañas.

 

Estos aprendices de monstruos aventajados

acaban por descubrir, no obstante, tarde o temprano,

que son quienes despiertan al ‘hombre rebelde’

que habita en el alma del común de los humanos.

 

Y aunque el fatal estropicio suelen pagar los inocentes,

también monstruos y monstruitos acaban pagándolo caro.

 

Es la ‘fatalidad secular’ del frágil y patético ser humano:

a lo largo de un siglo, mucho olvida y poco aprende;

pues acaba por hallar el modo, siempre,

de hundirse nuevamente en el barro;

como queriendo retornar una y otra vez, sin descanso,

al ínfimo limo del que realmente procede

y pese a haber nacido con ‘alas’ para salir de él volando.

 

¡Pobre y labilísima ‘mariposa humana’:

no halla forma de deshacerse,

pese a toda su hermosura aparente,

de la ‘larva’ mundanal en la que vive aprisionada!

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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