El falaz sanchismo solo pretende distraernos. Por Guirong Fu

Pretende, el falaz sanchismo, distraernos de todo

«A cuenta del cuento del ‘protocolo antiabortista’, pretende, el falaz sanchismo, distraernos de todo lo demás»

 

A cuenta del cuento

del ‘protocolo antiabortista’,

pretende, el falaz sanchismo,

distraernos de todo lo demás:

la jodida cuesta de Enero

pocas veces fue tan crítica;

y, la cesta de la compra,

jamás costó tanto de llenar.

 

Pese al cambio climático,

la gente está que tirita:

los rigores del crudo invierno

justo ahora empiezan a llegar;

y si bien un buen abrigo

ya todo quisque necesita,

nuestra pobre cuenta bancaria,

más friolera cada día,

como un carámbano del carajo

bien pronto quedará.

 

¿O acaso el mismo puto sanchismo,

que hundió nuestra triste economía,

con un chambergo, una bufanda

o una esterilla… nos la ‘calentará’?

Los comedores sociales nunca

se vieron tan llenos como hoy en día:

El hambre aprieta con saña; mañana,

también el frío apretará.

Menos mal que ‘nuestro presidente’

acude mismamente hoy a Davos:

aunque hace mucho que dejé

de creer en maravillas y milagros,

si el asiste al Foro,

sería grave desdoro

no creer que alguno hará,

¡si no regresa, sobre todo!

¡Menudo mamonazo: que se largue ya!

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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