Hilario Camacho nunca fue reconocido como merecía. Por Rafael Gómez de Marcos

Hilario Camacho

«Hilario Camacho un pedazo de artista con mala suerte, que tuvo el don de la belleza y de la melancolía en su voz clara, también en su autenticidad»

No era el clásico cantautor reaccionario o revolucionario al uso, ni tampoco un ídolo pop, era simplemente él, un personaje entrañable desde sus tiempos más golfos en la universidad por aquellos años 60. Su vida fue un camino de espinas, con grupo, sin grupo, o solo con su guitarra, el escenario era su territorio.

 

Fue un músico prolífico, transgresor muy reconocido entre sus colegas que cambió las claves de la canción de autor en una trayectoria artística en la que destacaba su modernidad y coherencia. Tenía una voz aguda, de terciopelo, bien modulada, con una entonación perfecta. Un 16 de agosto de 2006 un brevísimo apunte en el Telediario anunciaba su muerte, las vacaciones ayudaron a que la noticia pasara de largo sin más. Tenía sólo 58 años, se apoderó de mí un sentimiento de dolor y rabia por el silencio informativo, nunca fue reconocido como merecía.

 

Qué pena tan grande y que injusticia, que todo su material esté prácticamente descatalogado, que ninguna emisora ponga ya sus canciones. Hilario Camacho un pedazo de artista con mala suerte, que tuvo el don de la belleza y de la melancolía en su voz clara, también en su autenticidad.

Concierto de Hilario Camacho grabado en la sala la Nave en 1997, en el mejor momento de su carrera. Este vídeo esta incluido en el recopilatorio “Tiempo al tiempo. Canciones de la calle Hilario Camacho”

Rafael Gómez de Marcos

Enamorado de la vida, reivindico mi infancia, mi verdadera patria, tres pilares, El Capitán Trueno, The Beatles y Joan Manuel Serrat, me fascina la ópera, me encanta bailar bachata y considero que decir cine americano es una redundancia. TVE no vio en mí ningún talento tras más de treinta años de servicios, Talento que me concedió la Academia de las Artes y las Ciencias de la Televisión en reconocimiento a mi trayectoria profesional. Nunca he estado afiliado a ningún sindicato y jamás he militado en ningún partido. Mi cita de bandera es una frase de José Ortega y Gasset: "Ser de la izquierda es, como ser la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral".

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