
¿Saben aquel que diu…?
Si trasladamos los excesos periodísticos a la realidad política, tenemos al acecho a los residentes del conglomerado Sumar instalados a “las afueras” del PSOE, más los delincuentes indultados y los filoetarras. A ninguno de estos obviamente se les debe blanquear, pues son el PCE, IU, Podemos, Compromis, Adelante Andalucía, Más País, Mas Madrid, Barcelona en Comú, mas los de ERC, PNV o Bildu. Todos estos están permanentemente en fuera de juego, al mismo nivel que BNG, JxC o la CUP, pero bajo el paraguas protector del sanchismo.
Fíjense, que ser oficialmente de alguno de ellos y renunciar a sus principios por intereses financieros y/o políticos para sumar temporalmente con Sánchez por motivos espurios, a mí me provoca un profundo ascazo, al igual que los periodistas que juegan a lo mismo independientemente de su ideología.
Sin embargo, del mismo modo que en España no se puede ejercer de comunista o nacionalista al 100%, sabiendo que nunca conseguirás el poder o recursos ingentes sin Sánchez, ser solo de extrema derecha es absurdo, y por eso hay tanto falangista inteligentemente metido en Vox. Sin embargo lo que no admiten los palanganeros de Vox a diferencia de los de a la izquierda de Sánchez, es que muchos que están en Vox son patriotas nostálgicos bien activados pero con serias dudas, mientras que el electorado del conglomerado Frankenstein, es absolutamente fiel a sus formaciones.
Pues bien; pese a la salida de millones de votantes del partido, demostramos que había que reaccionar, aunque hoy en día quedarse otra vez fuera no tenga valor dependiendo del lugar donde se vote. Por eso; esos patriotas allá donde no sumen escaños, deben regresar al PP anónimamente aunque solo sea el día de las elecciones.
Miren, cada uno de nosotros tenemos nuestra propia ideología (o al menos eso creemos), aunque a la hora de votar; lo recomendable es pensar en el bien común a corto plazo para nuestros hijos. ¿Eso qué significa? Pues lo que en tantas ocasiones he recomendado: “ir a votar con la pinza en la nariz” es lícito.
Eso obviamente no te hace el hombre más feliz del mundo una vez ejercido el derecho más importante que tiene cualquier demócrata, sin embargo no deja de ser un acto de generosidad, cediendo temporalmente la soberanía que cada uno de nosotros tenemos sobre nuestra propia manera de pensar, supeditando ese interés particular al respeto general.
¿Por este motivo a ciertas edades, en política nacional lo recomendable sería apoyar siempre la tendencia hacia el bipartidismo? Pues con dos fuerzas sensatas debiera ser la mejor receta, aunque con el PSOE echado al monte, urge algo de extremismo para equilibrar el tablero escorado groseramente a la izquierda, y para eso está nuestra juventud que grita abiertamente “que te vote Txapote”, por lo que no seré yo el que les quite las ganas de votar a Vox. De hecho una cosa es votar a tu alcalde o presidente autonómico, y otra cosa bien distinta es votar al Presidente del país. Por eso mismo creo que lo recomendable sería que el PP se quedara aproximadamente en 140, y que Vox nunca bajara de los 40.

Del mismo modo en la izquierda, lo recomendable sería algo parecido, es decir; que el PSOE se la pegara no llegando a 90 escaños y de superarlos fuera por poco, y que Sumar consiguiera estar a mayores en los 20/25 sumando a Podemos y todo el colesterol malo que se ha arrimado a Yolanda Díaz.
Respecto al resto tóxico que queda fuera de Sumar, previsiblemente irán a la baja y esto significaría que el tablero se equilibraría, o dicho de otra manera: que el eje de coordenadas se volvería a centrar equilibrándose las fuerzas del centro derecha y las del centro izquierda sin Sánchez, quedando los nacionalistas reducidos a aquello que desgraciadamente la ley de D’hondt no nos facilita, y es que resulten innecesarios incluso por el bien del PP, ya que el PNV seguro que de ser necesario, le pondrá buena cara para despejar a Vox de la ecuación.

En fin, al margen de estas elucubraciones; ayer asistimos “al cara a cara” y cada cual mostró sus cartas. Evidentemente no vamos a decir nada nuevo sobre ninguno de los dos después de haberlos visto; uno no es demócrata aunque presuma de ello, tratando de imponer su relato no respetando hasta a los moderadores y el otro; simplemente trató de explicar educadamente en lo que ha fallado el presidente, el porqué de sus errores y como los solucionaría. En todo caso creo que los debates no aportan gran cosa y a estos (salvo error fatal), generalmente no provocan oscilaciones significativas en los resultados a nivel general, pues el que es un impresentable, lo es siempre y el que es un señor, pues lo es también siempre.
No creo que sea necesario decir quien es quien, ya que afortunadamente la gente en una gran mayoría tiene claro lo que va a votar antes de presentarse en el colegio electoral pues ya conocemos al personaje, aunque es lógico que los vendedores de crecepelo, traten de hacer su agosto en pleno mes de julio.


Feliz día de San Benito.
Españistan 11|07|23

