23-J, un día para el “alzamiento” pacífico y democrático. Por Antonio de la Torre

23-J, un día para el “alzamiento” pacífico y democrático. Ilustración de Jamón Dean

«Hasta el rabo todo es toro y un felino narcisista herido puede ser muy peligroso si no se le remata, lo que debió haber hecho la gestora del PSOE en octubre 2016»

Escribo esta reflexión en vísperas del 18 de julio, un día que unos rememoran, otros conmemoran y, tal vez, otros, muy pocos ya, por razones biológicas obvias, añoran. Una fecha que, desgraciadamente, muchos españoles, que se olvidaron de los hechos que se vivieron en nuestro país durante los nefastos años 30’s del siglo pasado o que directamente los ignoran, parecen estar queriendo revivir, si no repetir, después de la nueva división de las dos Españas que inició el no menos nefasto José Luis Rodríguez Zapatero y completó el autócrata Pedro Antonio Narciso Falconeti con su desgobierno frentepopulista –socialistas, comunistas y nacionalistas–, versión siglo XXI.

Me sirve esta entrada para comentar algo que compartí hace un par de semanas, que me parece que viene a colación con el momento que estamos viviendo de cara a la próxima. Asistía a una cena coloquio que giró en torno a la próxima convocatoria electoral que, con “vacacionalidad” y alevosía, anunció por sorpresa el presimiente PinócHez, tras la difícil digestión del varapalo que le dieron las urnas municipales y autonómicas el pasado día 28 de mayo. Como ya sabemos, a menos de veinticuatro horas del cierre, ese día a las 20:00 horas, de los colegios electorales, el mismo lunes 29, sobre las 11:00 de la mañana, comparecía “solo ante el peligro” inexistente de una prensa convocada como al “transparente” –No soy un hombre perfecto, pero soy un hombre limpio, dijo en el cara a cara y repite desde entonces (se ve que le gustó el eslogan)– líder socialcomunista le gusta, sin preguntas incómodas. Habrá que añadir “Mr. Proper” a su merecida retahíla de apodos.

Volviendo a la cena que comentaba, me gustó la intervención de uno de los asistentes, al que no conocía y cuyo nombre no recuerdo, pero sí lo que dijo respecto a unos años en los que se produjeron tres hitos históricos, que nos presentaba como, seguramente, los más decisivos de la Historia de España, que han traído causa en la situación actual. 

Hablaba en primer lugar este comensal, anónimo aquí, de 1492, generalmente conocido como el del Descubrimiento de América –no me atrevo a decir universalmente dado el gran número de “víctimas de la LOGSE”–. Se recuerda menos como el del final de los casi ocho siglos de Reconquista, tras la Toma de Granada, el 2 de enero de ese año, por los Reyes Católicos –esos que algunas de las “víctimas” antes citadas confunden con Melchor, Gaspar y Baltasar (véase alguna Antología del Disparate publicada)–. Se conseguía así la ansiada Unidad de España que se había perdido desde la invasión musulmana dirigida por el bereber Táriq ibn Ziyad al ya decadente reino visigodo español de Don Rodrigo, al que derrotó en la Batalla del río Guadalete a finales de Julio del año 711. Por estos días se cumplirán 1.312 años de aquello, aunque para la nueva “historia de España” que contempla la Ley de “desmemoria” democrática –tres mentiras en, sólo, el título– que espero que dure poco en vigor, todo lo anterior a 1812, poco más de dos siglos, no existe. 

Pese a que, desde entonces, en casi cuatro siglos y medio, pasaron muchas cosas, entre ellas la expansión por el descubierto Continente Americano, la incorporación al Reino de España de los territorios conquistados, su culturización desde las más de treinta universidades creadas y la conversión al catolicismo, con la posterior pérdida del Imperio Español durante el Siglo XIX, nuestro interlocutor saltó directamente a 1936. Y es que ese año, empezó a cambiar la deriva que se venía produciendo en España tras la sorpresiva implantación de la Segunda República un 14 de abril de 1931, cuando España se acostó monárquica y se despertó republicana. Empezó entonces una ola de desmanes, en los que no voy a entrar en detalle, completados con dos golpes de Estado en octubre de 1934 (Asturias y Cataluña) perpetrados contra el gobierno de la República por el PSOE y ERC –socios hoy del nuevo frentepopulismo antes citado–, manipulación de elecciones, asesinato del líder de la oposición, José Calvo Sotelo, etc. Fruto de ello, justo en la fecha que cito al principio, el 18 de julio, se produjo un Alzamiento militar frente al gobierno republicano sin rumbo, que acabó liderando el General Francisco Franco y casi tres años después se conseguía expulsar de España al comunismo, para comenzar una etapa de sacrificio, trabajo y esfuerzo que, casi cuatro décadas después, consiguió poner a nuestro país en el lugar que le correspondía en el mundo, hasta colocarla en el octavo puesto de desarrollo industrial. Por eso, nuestro compañero de cena la considera como la segunda fecha de referencia.

La tercera fecha, que luego trataré de precisar, fue la de la creación del Grupo Tácito, nacido de la preocupación de muchos miembros de la Asociación Católica de Propagandistas de que la evolución democrática no se abriría camino mientras las únicas fuerzas organizadas fueran, de una parte, las que desde la legalidad propugnaban el continuismo, y de otra las que trabajaban por la ruptura desde la clandestinidad. Por si se desconoce, añado que también de la ACdP del Cardenal Herrera Oria, había surgido en 1933 la Coalición Española de Derechas Autónomas, CEDA, que ganó las elecciones de noviembre de ese año en coalición con Acción Nacional y Renovación Española, aunque no le sirvió para formar gobierno, y solo pudo influir con poca fuerza en el segundo y breve gobierno de Alejandro Lerroux, presidente del Partido Republicano Radical.

Decía que trataría de precisar la fecha de creación del Grupo Tácito porque, aunque venía actuando “en la sombra” desde 1968, durante la presidencia de Alejandro Algora de la ACdP, y empezó a publicar sus ideas y propuestas, en forma de artículos, en junio de 1973, fue en 1976, tras la muerte de Franco, cuando perdió su “clandestinidad” para ser célula fundamental del nacimiento de la Unión de Centro Democrático en abril 1977, la conocida UCD de Adolfo Suárez, que convocó las primeras elecciones en junio siguiente, tras la legalización del Partido Comunista de Santiago Carrillo, el Sábado Santo de ese año. A título meramente informativo, diré que el Grupo Tácito publicó entre junio de 1973 y febrero de 1977, un total de 180 artículos que se han recogido en dos interesantes volúmenes, editados por CEU Ediciones en marzo de 2022, con el título de “TÁCITO. Precursores y actores de la Transición”

Y me permito ahora añadir a esa síntesis de años decisivos en la Historia de España, un cuarto, 2023, en el que el próximo domingo, 23 de julio, estamos llamados a lo que acompaña a la fecha en mi título, «un día para el “alzamiento” pacífico y democrático». Porque no se puede perder esta segunda oportunidad de recuperar el rumbo de nuestro país, que no se supo enderezar entre 2011 y 2015, tras la primera entrega divisoria que nos dejó entonces el hoy bolivariano asesor del dictador –éste sí– Nicolás Maduro, altavoz del “pajarito” –menudo pájaro– golpista Hugo Chávez. No hay otra alternativa que derogar el Sanchismo –que en este artículo voy a escribir con mayúscula para acrecentar su malignidad maquiavélica–, y para ello hay que apelar al voto útil a la única alternativa que tiene claro el objetivo y puede cumplirlo. La otra lo puede tener más o menos claro –está por ver–, pero no puede cumplirlo, por lo que pierde fuerza y realidad. Una nueva etapa de Sanchismo, creo, sin temor a equivocarme, que acabaría con la España que, con sus cosas mejores o peores, hemos conocido hasta ahora.

Ese Sanchismo, que su propio titular definió como “Una combinación de Mentiras, Maldades y Manipulaciones”, ha fagocitado a un partido socialista que nunca fue bueno en sus 144 años de antigüedad, pero que al menos en la etapa de Felipe González sí parecía un partido de Estado. Y no he oído un programa de derogación del Sanchismo mejor que el que recitó de memoria Alberto Núñez Feijóo en la entrevista que le hizo el jueves Federico Jiménez Losantos al que, esta vez, si oí en directo después de mucho tiempo. Porque como dijo el presidente del PP: Nuestro país necesita derogar el Sanchismo en su totalidad: derogar el Sanchismo en el gobierno y derogar el Sanchismo en el partido. Y nos dio su receta, que me preocupé en copiar para conocimiento de los que no lo pudieran escuchar:

Derogar el Sanchismo es derogar la ley de la desmemoria democrática. Y sustituyo el subrayado por … en las siguientes acciones que anunció, por economía de escritura, pero todas empezaron así. Las dos primeras con las cinco palabras y el resto sólo con tres:

… la ley trans y sustituirla por una ley que sea respetuosa con el sexo biológico de las personas, con los menores y con la patria potestad de sus padres  

… la ley de vivienda, porque se incrementaron los precios, bajaron la oferta y las okupaciones se siguen incrementando.

… la reforma educativa, porque lo que hemos visto es que estamos perdiendo ranking en el Informe PISA y la comprensión lectora está bajando y el número de aprobados y suspensos es un dato que no es determinante para pasar de curso.

… insisto, es reponer las conductas que van en contra de la unidad de la Nación española.

… es decirle que un señor que declara la independencia de una parte de España es un señor que está delinquiendo.

… es tipificar el delito de referéndum ilegal. Porque fíjese la expresión ‘Ref. ilegal’, si hay una cosa ilegal tiene que estar en el Código Penal.

… es que la verdad venza a la mentira y que la humildad venza a la soberbia.

… es buscar pactos de Estado.

… es cambiar la forma de hacer política y no decir que cuando pactas con BILDU, lo que haces es que coincides en las votaciones o que, cuando mientes, lo que haces es que cambias de opinión.

… es hacer una política distinta, diametralmente opuesta a la división y a la fractura y a los bloques que ha planteado el Sr. Sánchez, como propia supervivencia. Con un gobierno dividido, en el que el presidente no es el líder del gobierno, a ese presidente lo que le interesa es que el país se divida y a mí lo que me interesa es que el país se una

No voy a extenderme más en lo que dijo, pero adjunto el enlace con la entrevista completa que recomiendo escuchar con atención.

Pero como hasta el rabo todo es toro y un felino narcisista herido puede ser muy peligroso si no se le remata, lo que debió haber hecho la gestora del PSOE en octubre 2016, me quedo con la advertencia del candidato gallego: Estamos cerca del Palacio de la Moncloa, pero no estamos dentro. Podemos conseguirlo, pero no lo hemos conseguido

Me despido con una recomendación a VOX, al que avisa Feijóo con una frase que resume lo sucedido en Andalucía y Madrid: “Si el sanchismo y VOX –socios extraoficiales en buena parte de las legislaturas socialcomunistas– prefieren que siga el gobierno sanchista, que lo digan y si quieren seguir bloqueando el gobierno de Murcia –donde los dos votaron en contra en la investidura del candidato popular que tiene más escaños que toda la izquierda–, lo pagarán en las urnas el 23 de julio”. Y, añado yo que VOX lo pagará con su paso al ostracismo, como le pasó a mi amiga Rocío “Monjasterio” en Madrid, si fuerza la repetición de las elecciones autonómicas en Murcia, pese a que López Miras no sea la panacea del político, pero se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta. Y es que, como decía en mi miniserie de febrero, que tal vez deberían pasarle a Feijóo, Con VOX, seguirá gobernando el rey de la petanca… y él lo sabe

Decía Julián Marías que “España está entre nosotros”, ahora falta que seamos capaces de demostrarlo. Con menos vísceras sectarias y más razón y sentido común, que nadie se quede sin votar el domingo. 

Y no pierdan de vista la película “El autócrata”, de Carlos Hernando. Un documental que retrata al personaje –ya sé que no le gusta el término… al personaje– en boca de unos cuantos miembros destacados del propio Partido Socialista, que hoy no se reconocen en el Partido Sanchista en el que ha derivado durante los últimos años.

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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