¡MUY BUENOS DÍAS!
Este jueves, La Paseata abre abre sus ventanas para darnos un aire de felicidad con la obra que os presentamos. Para ello, cuento con la colaboración de Antonio E. , del cual, habréis podido leer algún que otro artículo en esta misma revista.
De él os diré que nació en Valladolid y en su staff nos cuenta lo siguiente: «Diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad».
Os presentamos una obra de pintura extraordinaria, en la que si no os dijese que se ha realizado en óleo, pensaríais que os estamos mostrando una fotografía.
Bryan Larsen. Salt Lake City, Utah- 1975. Pintor realista, figurativo. Siendo niño, dibujaba y pintaba, a la vez que sentía una gran atracción hacia las matemáticas y las ciencias. Se formó como ilustrador y como ingeniero mecánico, no dejando su pasión por las bellas artes. En una entrevista dijo: «El contraste de las formas arquitectónicas y la suavidad orgánica de la forma humana es una combinación infinitamente fascinante para mi como artista. Espero evocar en mis espectadores una sensación de posibilidad, mientras satisfago el deseo de la mente por los detalles y el deseo de la vista por la belleza«. Su obra se encuentra en colecciones de arte privadas de todo el mundo.

«Lienzo en blanco» Por Antonio E.
Bryan Larsen entre el realismo impresionista actual, y la fantasía irreal de su imperecedera imaginación.
La perfección hecha pensamiento deja patente su mensaje, la inocencia que tuvimos, la niñez que nunca volverá.
Para reflexión.
Nada más efectivo para plasmar en pintura la inocencia, que los delicados trazos de una criatura. Los matices serán puros, los rasgos graciosos y serenos y el acabado único en su simpleza.
Maravillosa instantánea esplendorosa inocencia, serena niñez.
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«Lienzo en blanco» Por Mila Soyyo
Le dio pinceles para pintar, no sé yo
era tan niña, tan inocente,
un lienzo en blanco, sinceramente.
Solo quería reír y jugar, no sé yo
una mirada que deja hablar
y son sus manos las que dicen
con sus gestos lo que hará:
Ofreciendo un pincel para pintar.
Un mundo entero por descubrir
una gran puerta que se ha de abrir
es una esponja de lo que observe
crecerá feliz si nosotros hacemos que sea así. .
***
Ahora llegan los agradecimientos: quiero darte las gracias Antonio E. , por aceptar el reto de querer colaborar conmigo. También te agradezco a ti, Manuel Artero, la facilidad que nos brindas para poder hacer que sea posible.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves y recordar que la inocencia de un niño es intocable.
MMB

