Don Pinochete y sus Sanchitos golpean de nuevo. Por Antonio de la Torre

Don Pinochete y sus Sanchitos golpean de nuevo. Ilustración de Tano

«Don Pinochete anunció para su legislatura  levantar un muro para evitar que la derecha y la ultraderecha puedan gobernar»

Después de la pequeña –o no tanto– alegría que nos llevamos muchos la noche del domingo con
el triunfo de Javier Milei en Argentina, despertamos el lunes con la cruda realidad de un, nuevamente, numeroso “contubernio” –su tercera acepción, “Alianza o liga vituperable”, es la que más se ajusta– de ministros, ministras y “ministres” –alguno se mantiene– para España. Ciertos optimistas decían que se iba a producir un recorte ministerial, entre dieciocho y veinte, comentaban, pero la realidad suele superar casi siempre a la ficción. Si bien es cierto que los veintitrés que se sientan cada semana en esa enorme mesa del que va a seguir siendo el Palacio de la Moncloaca, no llegan todavía al número de “Ali Babá y sus cuarenta…”, no lo es menos que si contamos hacia abajo, secretarios de Estado, subsecretarios, directores generales, gabinetes ministeriales, etc., y un incontable número de asesores –casi 900, se dice, sólo para el entorno presidencial–, los multiplica por 50, por lo menos. Se ve que el 22 –«¿cómo estaba la mesa? “abarrotá”»– le gusta al presimiente que, con él, suman el nada despreciable número “primo” de 23 –hay quien dice que su Sanchidad PinócHEZ no nombra más ministros porque no caben–. Aunque, Pedro Antonio Narciso, será lo que se quiera: mentiroso, ambicioso, psicópata, narcisista, maquiavélico (la Triada oscura), felón, carente de escrúpulos y desconocedor de cualquier principio moral, incluso incompetente para España, etc., pero de primo no tiene un pelo y ahí sigue.

La verdad es que me entraba una sana envidia cuando escuchaba el domingo por la noche el discurso del nuevo presidente argentino, que se despedía con un “Viva Argentina y vivan los argentinos” y lo comparaba con el de investidura de nuestro personaje en el que se carcajeaba del líder del principal partido de la oposición –por tener más principios que él y no haberse plegado al chantaje– e insultaba al ya ganador argentino como “el loco de Milei”, al tiempo que daba su apoyo al populista peronista Sergio Massa que ha dejado al país con un 144% de inflación y el 43% de índice de pobreza. Frente a la llamada a la unidad del argentino, nuestro particular Narciso Plagio cum Fraude presentaba lo que podría llamarse su proyecto de legislatura de confrontación, en el que anunciaba levantar un muro para evitar que la derecha y la ultraderecha puedan gobernar, borrando de un plumazo el Artículo 1.1 de la Constitución Española: España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia y el pluralismo político. Algo que al colaborador de las mañanas de COPE, Luis del Val, le valió para decir, muy acertadamente, que El 9 de noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín, y ayer, 16 de noviembre de 2023, quedó inaugurado el Muro de Pedrín .

Si el viernes de la semana pasada había sido el presimiente el que prometía ante el Rey –me temo que, en falso, o sea, otro embuste– “por mi conciencia y honor –dos mentiras en cinco palabras, sin contar la de inicio–, el martes le tocaba el turno a sus “Sanchitos”, algunos repetidores y, en parte, con alguna modificación de sus carteras, entre los que vimos algunas caras nuevas, bastantes de ellas con un perfil tan mediocre o más que el del sustituido. Respecto a alguno de los repetidores que llegaron precedidos de un más o menos reconocido prestigio profesional, Margarita Robles, Fernando Grande Marlasca, Nadia Calviño, José Luis Escrivá, Luis Planas o José Manuel Albares–creo que ahí se acaban los destacables– ya dije en su día que seguir al lado del que demostraba su felonía, falta de principios, parcialidad y sectarismo, un día sí y otro también, los hacía de semejante calaña. Valoración que ahora se confirma, después de aceptar ser renombrados ministros por el que ha hecho, después de las elecciones generales, todo lo contrario de lo que negaba tres días antes de su celebración. Por cierto, se adelanta en las redes sociales la presentación, la próxima semana, de un informe pericial a cargo del perito informático, Gabriel Araujo, sobre un posible fraude electoral el pasado 23 de julio. Veremos qué da de sí, después de que ninguno de los partidos perjudicados haya presionado para que se celebrara el recuento oficial, que creo que la LOREG dispone, el miércoles siguiente a la fecha electoral.

Merece destacar la creación de una cuarta vicepresidencia, femenina también –al final el marido de Begoña Gómez le va a quitar el título de “el más femenino de los machos”, que se atribuyó en su día su lloroso socio del abrazo de 11 N, PabLenin Iglesias–, que más parece un premio de consolación que otra cosa cuando ninguna de las cuatro son realmente lo que puede hacer pensar el cargo. La realidad es que el verdadero vicepresidente no es otro que Félix Bolaños, que concentra los tres poderes del Estado de Derecho y que más que la simpática Gracita, como lo llama Carlos Herrera, va a resultar el mayordomo del Conde Drácula. Su nueva cartera de ministro de la Presidencia (Poder Ejecutivo), Relaciones con las Cortes (Poder Legislativo) y Justicia (Poder Judicial), podría resumir su largo nombre por el de ministerio de la Amnistía, que es lo que realmente responde a su cometido. Esa fusión que, en mi opinión, pone en cuarentena el Estado de Derecho, resulta sorprendente, cuando menos, pero demuestra quien va a ser el encargado de tratar de perpetrar la entrega total a sus socios de los compromisos de investidura de Falconeti. Si decían que Alfonso Guerra había “matado” a Montesquieu, el fiel Sanchito Bolaños lo está terminando de enterrar, boca abajo, por si resucitara y se le ocurriera escarbar, que lo haga profundizando. Y en su toma de posesión nos deja dos mensajes más que preocupantes: Buscar la convivencia democrática, sobre todo en los sitios que más falta hace” y “Todo lo que tenga que hacer, lo haré con diálogo, pero lo haré todo, remacha. Todo un aviso a navegantes, por si alguien dudaba de su verdadero cometido.

Aparte de lo dicho, que me resulta relevante, hubo casi de todo en la toma de posesión de algunos de los nuevos ministros y en las primeras actuaciones de otros. Entre lo más sonado, no por menos previsto, quizás estuvo lo que el antes citado comunicador de COPE resumía como el «dramático desahucio de las niñas de ‘El Resplandor’», Irene Montero e Ione Belarra, que saca a Podemos del desgobierno, después de haber quedado reducidos a un exiguo número de cinco diputados en el nuevo hemicirco parlamentario, en el que, durante su última sentada en el banco azul, aparecían cariacontecidas con su pañuelo palestino de adhesión a Hamas. La primera, hasta ese día ministra de Igual-da en funciones, dejaba su mensaje: «Hoy, Pedro Sánchez nos echa de este gobierno. Es precisamente por haber hecho lo que dijimos que haríamos, poner las instituciones al servicio del avance en derechos feministas». Y le decía a su sucesora, Ana Redondo –dos por el precio de uno, junto a su padrino Óscar Puente–, un Te deseo que te rodees del mejor equipo. Que nunca te dejen sola (lágrimas y sollozos) y que tengas la valentía para incomodar a los hombres, amigos de 40 y 50 años, del presidente del gobierno, en clara alusión a lo que en su día dijo al respecto Pedro Antonio sobre amigos de esas edades que se sentían «incómodos» con el feminismo. Por su parte, Belarra se desahogaba también dejando una especie de advertencia –“arrieros somos y en el camino nos encontraremos”–: «Sin embargo, no os oculto que hoy es un día difícil y triste para mí. Hoy, el partido socialista y el presidente Sánchez, consiguen lo que no consiguieron en 2019, echar a Podemos del gobierno. Y esto no es que sea políticamente injusto, es, ante todo, un enorme error político». Lo que no entiendo, y les resta credibilidad a estas reacciones, es que no se negaran a votar sí el día de la investidura, que le hubiera dado un buen disgusto al autócrata, al haber tenido que someterse a una segunda votación para conseguir su mayoría absoluta o suficiente. Pero en política cabe casi todo. Tal vez la respuesta a las dos la dio la también saliente Pilar Llop, que dejaba su cartera de Justica al ya citado Bolaños: «En política hay que saber estar, pero también hay que saber irse». Claro que no se van igual los que tienen adónde ir y los que no lo tienen tan claro.

Citaba antes a Óscar Puente, que ha sido compensado por sustituir a su jefe en el debate de investidura de Alberto Núñez Feijoo, que lo ha definido en una reciente entrevista como un azote a la inteligencia. Calificativo que no ha tardado en acreditar en su primera intervención, con la que deja fuera de juego a su agradecido elector: De no haber necesitado los siete votos de JUNTS, posiblemente no se hubiera planteado la ley de amnistía, aunque lo pretendió arreglar a renglón seguido añadiendo pero seguramente se hubiera concretado a lo largo de la legislatura. Pero lo empeoró mucho más cuando al día siguiente, es decir, después de “reflexionado” lo anterior, se descolgaba con esta comparación: Me podrían preguntar, ¿usted se hubiera casado si no se hubiera quedado embarazada su mujer? Pues a lo mejor en este momento no, pero nos queremos mucho y seguramente dentro de seis meses nos hubiéramos casado también. Lo dicho, un crack que nos va a dejar muchas perlas si no corre el mismo destino que aquel breve ministro de Cultura y Deporte, Máximo Huerta, que le duró siete días a Perro Sánchez. La verdad es que está haciendo méritos para arrebatarle el récord. Después de que algunos medios adelantaron como éxito suyo la desconvocatoria de la huelga de empleados de RENFE y ADIF el viernes, tiene un gesto de sinceridad y confiesa que «Antes de sentarme con los sindicatos, lo primero que hice fue llamar a Pere Aragonés. Le expliqué la situación y recibí su visto bueno». Algo que, en condiciones normales, sería vergonzoso, puede que, en este caso, se convierta para su jefe en un mérito, ante el claro gesto de sumisión a uno de los que le ha comprado el voto para seguir en Moncloa.

Entre lo mucho preocupante de este “gobierno político”, como lo ha definido su formador, me preocupa especialmente el nuevo ministerio de Infancia y Juventud, que yo llamaría de Adoctrinamiento y Clientelismo, puesto en manos de la desconocida Sira Rego, de origen palestino, es decir, posiblemente, víctima de lo primero y, por tanto, buena formadora de los que a los 18 serán nuevos votantes del aparato, o sea, clientes del subsidio. Se declara propalestina y enemiga de Israel, por tanto, en la línea de su jefe que, tras su reciente visita a Israel –donde pretendía darle lecciones de lucha contra el terrorismo a Benjamin Netanyahu, comparando a Hamas con ETA , Palestina y Egipto, ha recibido la felicitación de la organización terrorista palestina: «Apreciamos la postura clara y audaz del primer ministro belga, Alexander de Croo, que afirmó su rechazo a la destrucción de Gaza y al asesinato de civiles; y del español Pedro Sánchez, que condenó las matanzas indiscriminadas del Estado ocupante contra civiles en la Franja, y apuntó la posibilidad de que su país reconozca unilateralmente el Estado palestino, si la Unión Europea no da este paso».  

Dejo a los ministros y seguimos con los disparates esperpénticos que nos empieza a ofrecer este nuevo desgobierno de coalición frentepopulista. Y así lo cuenta la TV Espantosa: SUMAR acaba de presentar una querella ante el Supremo contra el presidente del Consejo General del Poder Judicial y nueve vocales conservadores. Les acusan de prevaricación por pronunciarse contra la norma, contra la amnistía, sin conocerla. Se querella contra el pleno del 6 de noviembre, porque se convocó, al margen de la ley, contra el acuerdo que se adoptó en ese pleno, que se dirigía a una disposición legal que aún no existía y que es una intromisión en la función legislativa de las cámaras, además de que contiene descalificaciones e imputa comportamientos gravísimos al presidente del gobierno que pueden tenerse por desconsideración entre instituciones. No olvidemos que SUMAR forma parte del gobierno, luego no vale la respuesta que se ha dado desde Moncloa diciendo que es cosa del partido. 

Por otra parte, el duro varapalo que el Tribunal Supremo le ha dado al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, del que dice que «incurrió en una desviación de poder» cuando promocionó a Dolores Delgado a fiscal de Sala, no ha servido para que dejara el cargo y el nuevo ministro de Justicia y todo lo demás, lo ha vuelto a proponer para hacer valer lo que dijera en su día Sánchez: «¿Quién manda en la fiscalía, eh? ¿Quién manda? Pues eso», por lo que será ratificado para otros cuatro años en el próximo contubernio de Ministros.

Mientras tanto, el magistrado de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón ha enviado al Supremo el caso del Tsunami Democrátic por la condición de aforado del expresidente da la Generalidad catalana, al considerar su posición de “autoridad incuestionable y existencia de indicios serios de haber cometido hechos que se pueden calificar como acciones de terrorismo  Recordemos que tuvo que solicitar amparo al CGPJ tras las declaraciones realizadas por el que todavía era secretario de Estado de Justicia, Tontxu Rodríguez, que lo acusó de haber podido prevaricar por imputar a Carles Puigdemont, fugado a Bélgica, y a la dirigente de ERC fugada a Suiza, Marta Rovira, precisamente, durante las negociaciones de investidura, y no antes ni después.

Y también sigue adelante esa aberrante PLO de amnistía para la normalización institucional, política y social en Cataluña, empezando el procedimiento de tramitación en el Congreso después de que su recientemente nombrado por el desgobierno letrado mayor, Fernando Galindo, haya emitido informe favorable. Porque, «¿De quién depende también el letrado mayor del Congreso, eh? ¿De quién depende? Pues eso». Y para ello dejó su puesto de subsecretario del ministerio de Política Territorial a primeros de este mes.

Termino con una breve referencia al anunciado pleno del parlamento europeo sobre la situación del estado de Derecho en España, que se celebró el miércoles y que, a juzgar por los escasos 80 diputados presentes, del total de 705, no parece ser un tema prioritario para la cada día más cuestionada Unión Europea. De nuevo se puso de manifiesto el sectarismo de la cadena del gobierno TV Espantosa que lo retransmitía por su canal 24 horas y cortó durante las intervenciones de la representante del Partido Popular, Dolors Monserrat y de Adrián Vázquez de Ciudadanos. Por su parte, la representante socialista europea, Irache García –otra “vasca” de pura cepa– demostraba también su entrega a la causa sanchista acusando de mentir al líder de los populares europeos, Alfred Weber, por decir que el terrorismo podía ser amnistiado con la ley española. Pero fue ella la que mintió al decir media verdad –“…dirán que mientes dos veces, si dices la otra mitad”, del admirado Antonio Machado, “soriano” para Sánchez, cuya “infancia son recuerdos de un patio de Sevilla”– tomando por tontos a sus compañeros. Dijo «Le leo ‘literalmente’ el Artículo 2, apartado c de la ley de Amnistía» –el que trata de las Exclusiones–, pero no lo leyó completo. Leyó que «Quedan excluidos de la aplicación de la amnistía prevista en el artículo 1, los actos tipificados como delitos de terrorismo castigados en el –se saltó Capítulo VII del Título XXII del Libro II delCódigo Penal» y se cortó ahí, dejándose el pequeño complemento de «siempre y cuando haya recaído sentencia firme y hayan consistido en la comisión de alguna de las conductas descritas en el artículo 3 de la Directiva (UE) 2017/541 del Parlamento Europeo y del Consejo de 15 de marzo de 2017». Es decir, que no se excluyen los que todavía no tengan sentencia, como es el caso de los que se le acusan a los fugados, que se encuentran en periodo de instrucción y sin sentencia. Muy “astuta” la maqueta de Baracaldo. A ver si el Supremo se da prisa en la tramitación y se produce esa sentencia firme para los acusados del Tsunami.   

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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