
«Con Eva al desnudo Joseph Leo Mankiewicz ganó por segundo año consecutivo los Oscar de mejor director y mejor guion»
Hoy quiero hablaros de una de las películas más grandes jamás realizadas, una obra maestra y de culto, un duro retrato del mundo interior del teatro, en el que vemos, la gloria, la fama, la decadencia y el olvido. En definitiva, se trata de una mordaz crítica al mundo de las bambalinas, el que se esconde tras el telón. Alguien dijo que si Alfred Hitchcock era el rey del suspense, Mankiewicz lo era de la palabra, aunque se sentía molesto que le consideraran un intelectual, en su narrativa los flashback siempre están muy presentes, interesado en demostrar la gran influencia del pasado en el presente. Adoro los flashback. La narrativa de esta película ha influido desde Sorkin hasta Mamet.
Joseph L. Mankiewicz siempre defendió al teatro por encima del cine, cuando dijo “Yo hago teatro filmado” nos recordó aquella frase del gran Ford de “yo hago westerns” Los grandes se hacen más grandes con la humildad. El universo femenino fue una constante en su obra , en “Eva al desnudo” (All About Eve) nos habla de la ambición sin límites en la figura de Eva, una joven ambiciosa dispuesta a todo por conseguir su sueño: convertirse en actriz y alcanzar el estrellato, para todo lo cual Joseph L. Mankiewicz escribe uno de los mejores guiones de la historia del cine.
Todos los personajes se nos muestran inteligentes, con unos diálogos que a cada visionado de la película descubrimos nuevos matices, nuevas aportaciones. Con estos mimbres, Mankiewicz como los grandes directores, no necesita de virtuosismos, que nos distraigan de la gran interpretación de todo el elenco de actores y actrices. Prácticamente todo el elenco principal fue nominado, creo que ha sido la única vez que cuatro actrices de la misma película fueron nominadas a los Oscar, pero a excepción de George Sanders, ninguno consiguió el Oscar.
A destacar la formidable fotografía en blanco y negro de Milton Krasner. Con “Eva al desnudo” Joseph Leo Mankiewicz ganó por segundo año consecutivo los Oscar de mejor director y mejor guion, antes lo había logrado con “Carta a tres mujeres” (A Letter to Three Wives). Las catorce nominaciones de la película representaban un cine quizá ahora irrepetible.
Como anécdota podríamos destacar la presencia de una joven Marilyn Monroe interpretando a la superficial Miss Casswells, un breve papel que junto a su participación ese mismo año en la obra «La jungla de asfalto” (1950) de John Huston, le servirían para darse a conocer en el mundo del celuloide.

