La Pintura de los días por Mila Soyyo. Hoy, funambulista

¡MUY BUENOS DÍAS!

La mañana de este jueves, la revista digital La Paseata, os abre un escenario de emociones con la pintura de un artista cuya atracción hacia las escenas del mundo real y del espectáculo, se pueden observar en la mayoría de sus obras.

Hoy, siendo jueves cuento con la gran aportación de un lector. Os hablo de Álvaro d l H, una persona vivaz y con grandes inquietudes. Por lo que sin enrollarme más,  vamos al grano, esperando que os guste lo que tenemos que contar.

Everett Shinn. Woodstown (New Jersey) 1876- Nueva York 1953. Pintor realista, modernista e ilustrador. Óleo y pastel.  Formó parte del grupo Ashcan School conocida también como «Los realistas de Nueva York» (The New York realists) o «Los ocho» (The Eight) , que era un grupo de artistas rebeldes en cuanto a las normas artísticas académicas tradicionales. La gran Depresión,  supuso que sus cuadros no se vendiesen, sufriendo grandes pérdidas. 

Everett Shinn. 1924. «Funambulista». Óleo sobre lienzo

«Funambulista» Por Álvaro DlH 

El realismo de los «ocho de Nueva York».

Como la vida misma, me inspira esta obra en la que peligra la vida del artista, El funambulista:

 

En el alambre de la vida, 

danza el funambulista,

entre susurros de temor, 

la multitud se paraliza. 

 

Un paso tras otro, en el filo de la existencia,

mientras el drama se teje con cada oscilación, con paciencia. 

 

Bajo el cielo incierto, 

equilibra sueños y miedos,

como un reflejo de nuestra travesía, 

entre somnolencia y desvelos. 

 

La cuerda tensa simboliza nuestra propia fragilidad,

y la muchedumbre, en silencio, observa su realidad. 

 

A cada paso, la vida se despliega como un arte,

entre la incertidumbre y la valentía, parte a parte. 

 

El funambulista, 

metáfora de nuestros anhelos,

en su danza aérea, 

revela los hilos de nuestros destellos. 

 

En el circo de la existencia, 

donde el riesgo es ley,

la multitud se reconoce en su frágil belleza,

es como la vida misma, 

aunque no lo queramos ver. 

 

Y mientras el funambulista desafía el abismo,

la vida nos invita a caminar con entusiasmo.

«Funambulista» Por Mila Soyyo 

No eran luces de neón iluminando la escena

blancas con alguna chispa de oro frente a mi puerta,

una puerta tan cerrada como el silencio en cadena. 

 

Allí me encontraba yo, funámbulo entre marea

al ver a la multitud, un puñado de materia

y me dijeron las voces, esas que hablan sin torpeza 

que la vida no es de gatos, es del hombre que la crea.

 

¡No son siete que son sólo dos!

La que vivo y aquella ilusión 

es el fiel destello de pura pasión 

donde el encuentro forma conexión. 

 

¡Sin preguntarme siquiera quién soy yo!

solo avanzando en una dirección 

y son mis pasos guiados por la voz

¡Adelante, no te pierdas, es control!

 

Una mueca a la vida, en cuyo escenario  se luce y…

Finaliza la actuación, llegué al destino

supervivencia, es mi camino, aplausos, oigo un grito

¡Bravoooooo! Hoy, puedo decir… Duermo tranquilo. 

***

Aquí pongo fin a este saludo de la mañana,  agradeciendo a Álvaro su participación en este día (me ha gustado leerte). También agradezco a Manuel Artero, ya que hace que esto sea posible. 

Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que disfrutéis del día de hoy; eso sí,  cada pisada que deis sea sobre un paso seguro, ya que el destino se encargará de ponérnoslo muy duro. ¡No os rindáis!

MMB

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

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