Moción de censura entre cubos de fregona. Por Patricia Rodríguez Corchado

Moción de censura entre cubos de fregona

“Ni perdonamos ni olvidamos, porque cuanto más pulcros y cuidadosos seamos en nuestras decisiones, menos mugre habrá que limpiar luego”

Se ha consumado la moción de censura en Pamplona este pasado 28 de diciembre. Como si de una inocentada se tratara, el PSN ha otorgado el Ayuntamiento de Pamplona a la agrupación de Bildu. 

El partido socialista ha sobrepasado todas esas líneas rojas de las cuales tanto alardeaba el presidente del Gobierno Pedro Sánchez que no iba a rebasar, con aquella frase que repitió en una entrevista concedida a una televisión Navarra “Con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo repito 20 veces”. Pero como todo en este Gobierno woke se convierte en un constante cambio de opinión y queda claro que cuando el líder socialista indica que no va a pactar o negociar con alguien, va a hacer lo contrario de lo dicho. 

Ya han olvidado por completo la “memoria terrorista”, que Bildu tiene como herencia. El ministro de Transportes Óscar Puente, es uno de los defensores de la moción expresando que “Bildu tiene derecho como el que más a gobernar”, la portavoz y ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes Pilar Alegría afirmaba que la moción de censura era un “instrumento democrático”. Las victimas de ETA que sufrieron la lacra del terrorismo en Navarra expresan que blanquear a los herederos de la banda terrorista es una vergüenza, una traición y que Sánchez es un presidente indigno. 

La exalcaldesa de Pamplona Cristina Ibarrola, que tan solo ha conseguido mantenerse en su cargo seis meses, realizó unas declaraciones que han generado un gran revuelo ante los zurdos. “Nunca sería alcaldesa con los votos de Bildu, prefiero fregar escaleras”  

Con estas palabras la acusaban de tener una visión clasista y discriminatoria, que atentaba a la dignidad de las personas que trabajan en labores de limpieza. Por dicha expresión Ibarrola ha tenido que matizar sus palabras explicando que “prefería realizar un trabajo duro a vender mis principios”. Cualquier persona con sentido común habría entendido el mensaje, que básicamente se fundamenta en realizaría cualquier trabajo en mi vida antes que pactar con Bildu para seguir en el poder. Pero en este Gobierno solo ellos pueden sobrepasar el punto de no retorno, porque indultar a corruptos, negociar con un prófugo de la justicia, consensuar una amnistía se considera muy democrático y progresista, pero declarar que alguien prefiere fregar escaleras antes que pactar con Bildu, es retrogrado, machista y falto de ética. 

La moralidad de la izquierda en realidad equivale a no tener moral, porque las mentiras de los socialistas son cambios de opinión y blanquear a Bildu, pura democracia. Los españoles ya tenemos que aguantarlo todo, incluso que la mano derecha del actual alcalde de Pamplona Joseba Asirón, sea Joxe Abaurrea, condenado en 2021 por agredir a unos policías durante el chupinazo de los Sanfermines de 2019. 

Lo importante de todo esto sería realmente que no nos pisen lo fregado, que no acaben con esa España trabajadora, solidaria, unida. Que tuviéramos memoria de todo lo acontecido en este gran país, que la muerte de Miguel Ángel Blanco, todas las víctimas y secuestros como el de Ortega Lara no quedarán en el olvido. Porque todos esos hechos ocurrieron, y ahora los herederos de la banda terrorista van a gobernar como si todo aquello no hubiese pasado. No, ni perdonamos ni olvidamos, porque “Cuanto más pulcros y cuidadosos seamos en nuestras decisiones, menos mugre habrá que limpiar luego”. 

Patricia R. Corchado

Cacereña de nacimiento, diploma en Educación Primaria. Amante de la comunicación y la política. Articulista y colaboradora en distintos digitales y medios de comunicación como Edatv, minuto crucial y Denaes. Hoy en día uno de los pasos hacia la libertad es estar bien informado.

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