
«Con un nuevo clásico a la vista recordemos que un Barça en horas bajas, nunca es el mejor rival y la euforia madridista no es el mejor aliado»
Este Domingo disfrutáremos de un nuevo clásico, un Barça Real Madrid de nuevo, vuelve las emociones, vuelve la revancha para los madridistas tras su derrota el año pasado, vuelve el mejor partido del mundo.
Un Barça en horas bajas, nunca es el mejor rival, la euforia madridista no es el mejor aliado.
Ancelotti tras la magnífica victoria de su equipo frente al Atlético, debe frenar la miel de éxito del Real Madrid, su misión como entrenador es que su equipo salga concentrado, principalmente en defensa, y que no se duerman en los laureles.
La victoria mal gestionada debilita y eso es lo que debe evitar el entrenador del Real Madrid, que este equipo muera en el campo de éxito.
Está siendo una temporada para los blancos complicada, muchos jugadores importantes lesionados, la falta de un punta de referencia, además de el agotamiento físico de jugar con lo justo.
Pero el míster está sabiendo sacar petróleo donde no lo hay, ha sabido inventarse un sistema donde el falso nueve es un centrocampista como Jude Bellingham, un fenómeno el ingles que va camino de convertirse, si nada lo remedia, en un futuro balón de oro.
Y por otro lado esta el Fútbol Club Barcelona, un equipo en una crisis económica e institucional como nunca se había visto, con un entrenador novel, que ha cambiado su jugar para ganar porque hay que ganar aunque sea por la mínima.
Un Barça sin ADN, pero del que nunca hay que confiarse porque tienen calidad y competitividad, y mas frente al Real Madrid, y como te confíes te la lían.
Por ello el Domingo volveremos a poder ver un clásico del futbol español y mundial. Un partido que siempre gusta ver, que espero gane mi equipo, el Real Madrid.

