Real Monasterio de Guadalupe, Cáceres. Obra cumbre del gótico mudéjar en España. Por Susana del Pino

Real Monasterio de Guadalupe

«El Monasterio de Guadalupe ha sido visitado por muchos artistas y escritores como Miguel de Unamuno  o Miguel de Cervantes  que lo visitó tras su liberación de Argel»

Según  cuenta la leyenda que se dio a conocer en el siglo XVI, una imagen de la Virgen fue tallada por San Lucas quien expresó su deseo de ser enterrado con ella a su muerte. En el siglo IV se hallaron los restos del evangelista y apareció la imagen junto a él en su sepulcro de Acaya, Asia Menor, de allí se trasladaron a Bizancio donde más adelante, en el siglo VI, se encontrarían el que más adelante sería el papa Gregorio Magno, entonces cardenal, y el arzobispo de Sevilla San Leandro, surgiendo entre ellos una sincera amistad.

 

  El emperador Mauricio en 582 le regaló la imagen mariana a Gregorio que profesó una gran devoción por ella. Cuando ya ocupaba el sillón  pontificio dispuso sacarla en procesión ante una epidemia de peste que azotó Roma. Apareció un ángel sobre el Mausoleo de Adriano con una espada y un coro de espíritus celestiales, la enfermedad fue desapareciendo ante el asombro del pueblo. Desde entonces, dicho mausoleo es conocido como Castillo de Sant´Angelo y sobre él, se situó más adelante la imagen de un ángel que aún hoy en día podemos admirar.

 

   El papa Gregorio Magno le regaló a San Leandro la imagen como presente por la buena amistad que mantenían. Permaneció en Sevilla en la iglesia de San Juan hasta el año 711, fecha en la que unos clérigos se la llevaron para evitar destrozos tras la invasión musulmana escondiéndola cerca del río Guadalupe en la Sierra de las Villuercas en Cáceres.

 

  Continuando con la leyenda, un pastor llamado Gil Cordero a la hora del encierro de su ganado, se percató de haber perdido una vaca a la que buscó por la sierra encontrándola muerta a los tres días pero sin ser devorada por las fieras.  En ese momento al pastor se le apareció la imagen de María que le indicó que bajo el lugar donde se encontraba su vaca se hallaba una escultura de la Virgen que debían desenterrar y construir en el lugar una capilla donde venerar la imagen  que otorgaría misericordia a todos los que acudieran, dándoles comida y hospedaje y donde se edificaría un pueblo.

 

   El pastor dio la noticia a los clérigos quienes acudieron al lugar y comprobaron que la imagen se encontraba enterrada con los documentos que acreditaban su procedencia, era de madera y estaba en buenas condiciones.

El monasterio en la sierra de Villuercas. Cáceres

   Así, se comienza a edificar una iglesia en la que dar culto a la imagen. Fray Diego de Écija, cronista del Monasterio de Guadalupe  narró las historias de los monjes más ancianos sobre la creación y etapas de construcción del edificio. Alfonso XI impulsó la ampliación de la antigua iglesia con nuevas construcciones, y le otorgó el título de Real. En 1389 los monjes de la Orden de San Jerónimo se hicieron cargo del Monasterio y así fue durante cuatro siglos hasta 1835. En el periodo de la invasión francesa (1808-1814) el deterioro fue notable , el edificio fue destruido en gran parte, se utilizó como cuartel y perdió parte de su patrimonio debido a los saqueos. Con la desamortización de Mendizábal pasó a formar parte de la archidiócesis de Toledo y en 1908 fue entregado a la Orden de los Franciscanos que se encargó de su restauración y conservación hasta nuestros días. Alfonso XIII (1886-1941) coronó a la imagen solemnemente en 1928 con la inscripción: Regina Hispaniarum, ora pro nobis” (Reina de las Españas, ora por nosotros)

 

  Son muchas las gracias que la Virgen de Guadalupe ha otorgado según cuentan las crónicas de la época a lo largo de los siglos. Los Reyes Católicos sentían una profunda devoción por ella y el Monasterio era enormemente popular en la época de los grandes descubrimientos en América, todos los conquistadores, muchos de ellos procedentes de esta región española, se sentían muy cercanos a la Virgen a la que encomendaban sus viajes al Nuevo Mundo y Cristóbal Colón llevaba consigo una réplica de la imagen en sus viajes.

 

 Todos los monarcas  de la dinastía de los Austrias visitaron innumerables veces el Monasterio y propagaron su devoción por  Europa y América, es por ello que en el nuevo continente encontramos el nombre de Guadalupe en muchos lugares como Lima, Quito, Cochabamba o Trujillo entre otros. La dinastía Borbón también siguió con la tradición de encomendar sus empresas a la Virgen como el rey Carlos III, hombre muy religioso, que le pidió ayuda en la guerra contra Inglaterra.

Virgen de Guadalupe

  La vida en el Monasterio en los siglos precedentes era muy activa. Existían además de las tareas litúrgicas diarias, talleres de orfebrería y bordados, un Scriptorium o Escribanía donde se realizaban las bellísimas ilustraciones de libros, existía una biblioteca extraordinaria, capillas musicales y numerosas obras de arte. Fue un centro cultural de gran relevancia además de un lugar de peregrinación importante.

 

  Hay que destacar la labor docente y sanitaria que tuvo el Monasterio durante siglos ya que se crearon varios hospitales que contaban con buena dotación de instrumental médico y personal para atender a los enfermos, médicos y cirujanos con una gran preparación. Existía una escuela de cirugía donde además de las necesidades de los pacientes que debían ser intervenidos, se realizaban prácticas con animales y se impartían conferencias para los alumnos que querían ampliar sus estudios y adquirir experiencia.

El Monasterio de Guadalupe fue un centro cultural de gran relevancia

  El Monasterio de Guadalupe es una de las obras cumbre del gótico-mudéjar en España. La fachada principal está entre dos torres no idénticas, es gótica y en ella se abren dos puertas con arquivoltas apuntadas y decoradas con tracerías flamígeras combinando así elementos mudéjares. 

 

  En el interior, la Capilla de Santa Ana alberga el sepulcro de Alonso de Velasco (¿?- 1620) con su esposa en actitud orante con dos pajes y decoración de tracería gótica. La planta es basilical con tres naves, un ábside y coro. Sobre el crucero se construyó un cimborrio con cúpula apoyada sobre trompas lo que unido a los dos rosetones a ambos lados, permiten que penetre la luz natural. La capilla mayor está separada por una verja del siglo XVI y en el Altar Mayor impresiona un retablo monumental que data de 1609.

Detalle de la Sacristía

  La antesacristía, sacristía y capilla constituyen un conjunto rico en elementos arquitectónicos y decorativos, se terminó en el siglo XVII por lo que presenta elementos barrocos con profusa decoración, que hace que sea una de las más fastuosas sacristías en España. Es un espacio rectangular con bóveda de cañón con pinturas murales que muestran la vida de San Jerónimo. Francisco de Zurbarán (1598-1664) realizó ocho magníficos lienzos que se sitúan en los muros con una función didáctica hacia los novicios de la orden de los Jerónimos con el fin de que aprendieran las virtudes que han de practicar al  pertenecer a dicha congregación.

 

  La capilla o Relicario, de planta ochavada, con ocho lados,  alberga La Arqueta de los Esmaltes, una obra del siglo XV realizada por un monje del monasterio, Juan de Segovia (¿?-1458) con esmaltes y relieves de plata y bronce que narra escenas de la vida de Jesús.

El templete gótico  mudéjar

  El Claustro de los Milagros es un claustro mudéjar de una gran belleza, tiene planta cuadrada con dos pisos con  arcos de herradura y de herradura apuntados. En el jardín un templete gótico  mudéjar es uno de los elementos más atractivos de todo el conjunto,  de planta cuadrada  y dos pisos  que ofrecen un original contraste en cuanto a las forma y los materiales, con ladrillos y azulejos en la parte superior

 

  El segundo de los dos claustros del Monasterio, conocido como Claustro Gótico, construido en el siglo XVI presenta elementos góticos en el segundo piso con arcos dobles apuntados separados por un parteluz. El piso bajo con arcos de medio punto de estilo renacentista, el último piso es también una galería con arcos rebajados. El comedor de la hospedería se construyó siguiendo el proyecto de Rafael Moneo (1937) y en la entrada al edificio unos ventanales mudéjares nos muestran la mezcla de estilos.

 

  El Monasterio posee varios museos en los que hay objetos con historia muy valiosos. En el Museo de Ornamentos Sagrados destaca la antigüedad y la riqueza de las piezas, entre ellas casullas y otras prendas de vestir ricamente ornamentadas como frontales de altar, estolas o capas, hay que tener en cuenta que el taller de bordado del Monasterio se ha considerado como uno de los más importantes de España.

 

  Otro museo verdaderamente interesante y digno de visitar es el Museo de Cantorales en el que se pueden admirar códices antiguos, libros de coro de gran tamaño, noventa y siete cantorales en pergamino y un libro de horas del siglo XV. Todos ellos hechos en el mismo monasterio desde el siglo XIV al XIX.

Museo de Cantorales

  En una sala construida en el siglo XV con un rico artesonado mudéjar se encuentra el Museo de escultura y pintura con obras como los dibujos pertenecientes al sepulcro de los Velasco de la Capilla de Santa Ana, El Bautismo de Jesús de Juan de Flandes (1460-1519), tres cuadros de El Greco (1541-1614), San Andrés, San Pedro y Coronación de la Virgen, un grupo escultórico con la Virgen, San Juan y María Cleofás y un Cristo yacente de Egas Cueman (¿?- 1495), un Ecce Homo del magnífico escultor Pedro de Mena (1628-1688) y un pequeño óleo de Francisco de Goya conocido como Confesiones en la cárcel entre otras obras. El libro de los Caños del Agua de este Monasterio es un códice del siglo XV restaurado recientemente que forma parte también de esta interesante colección de obras de arte. 

 

  En la parte superior, se encuentra el camarín, una construcción muy típica en iglesias barrocas donde se sitúa la imagen mariana, se accede por una escalera y está decorado con figuras en hornacinas y cuadros de Lucas Jordán (1634-1705) por encargo del rey Carlos II (1661-1700) que narran la vida de María.

Monasterio de Guadalupe

  Guadalupe ha sido visitado por muchos artistas y escritores que han dejado sus impresiones en sus libros como Miguel de Unamuno (1864-1936) o Miguel de Cervantes (1547-1616) que lo visitó tras su liberación de Argel y le ofreció las cadenas del cautiverio; también se refiere a él en una de sus obras:

 

Cuatro días estuvieron los peregrinos en Guadalupe, en los cuales comenzaron a ver las grandezas de aquel Santo Monasterio; digo comenzaron, porque acabar de verlo es imposible”.        Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617)

 

  Un lugar lleno de historia en un bonito pueblo extremeño, preciosa región española donde disfrutar del arte, la gastronomía y la naturaleza.

 

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

Artículos recomendados

Deja un comentario