Frédéric Chopin y George Sand, amor intenso y desencanto. Por Susana del Pino

Frédéric Chopin y George Sand

«Frédéric Chopin y George Sand protagonizaron una de las historias de amor más conocidas de su época, aunque no exenta de polémica»

  Amantine Aurore Lucile Dupin de Dudevant (1804-1876) fue una de las escritoras  más reconocidas del romanticismo francés, una mujer con fuerte personalidad, excéntrica, admirada y a la vez criticada por muchos que dejó una gran producción literaria, se dio a conocer con el pseudónimo de George Sand y protagonizó una de las historias de amor más conocidas de su época junto al extraordinario compositor Frédéric Chopin (1810-1849).

 

  La  novelista francesa pasó una infancia marcada por la rivalidad entre las familias paterna y materna ya que pertenecían a diferentes clases sociales, tras la muerte de su progenitor se acercó  a su abuela paterna con la que siempre se sintió más identificada al pertenecer a una familia aristocrática, amante de la libertad y la cultura en general, algo que atraía mucho a la joven Aurore.

 

  Al casarse con Casimir Dudevant (1795-1871) se convirtió en baronesa  y comenzó a llevar una vida muy activa, a relacionarse en sociedad y a formarse en distintas materias para decidirse finalmente por la literatura. Uno de los temas que tratará en sus libros será la infelicidad en el matrimonio que aparece en su obra Léila (1833).  No era feliz  en su vida de casada por lo que tras algunos años distanciados la pareja se separa legalmente quedando ella con la custodia de sus dos hijos.

 

  Instalada en París conoció al novelista francés Jules Sandeau (1811-1833) con quien mantuvo una relación y del que tomó el nombre de Sand para su pseudónimo; con él  escribió sus primeras novelas, Le Commissionnaire (1830) y Rosa y blanca (1831), sin embargo pronto ambos descubrieron que tenían intereses diferentes y se separaron. Su primera novela en solitario fue Indiana o Las pasiones de Madame Delmare (1832) que le dio la posibilidad de ser conocida, pronto sus obras consiguieron gran éxito.

Fotografía de George Sand

 La sociedad del siglo XIX era muy estricta en cuanto a normas y comportamientos sociales, pero Aurore Dupin poseía una fuerte personalidad y no hacía caso de lo que otros pudieran opinar o decir sobre ella, fumaba y bebía en público además de vestir con ropa masculina cuando le apetecía, algo no bien visto en una sociedad muy encasillada y con normas estrictas en cuanto a los distintos roles que la mujer y el hombre debían desempeñar.  Fue muy criticada por su comportamiento, rebeldía e inconformismo aunque también querida. Se rodeó de amigos con los que compartía tertulias, almuerzos o veladas como el compositor Franz Liszt, el pintor Èugene Delacroix, escritores como Victor Hugo o Gustave Flaubert y Frédéric Chopin con quien compartió un apasionado pero a la vez frágil y complicado romance que atravesó un episodio  decisivo en la isla española de Mallorca. 

 

  La historia de amor entre la escritora y el compositor fue intensa en sus inicios para convertirse en una relación amistosa y fraterna más adelante. El verdadero nombre del maravilloso músico nacido en Polonia era Fryderyc Francescik Chopin que cambió al trasladar su residencia a Francia por el de Frédéric François Chopin. Criado en un ambiente culto y muy bien educado, demostró unas excelentes aptitudes para la música desde muy pequeño llegando a actuar en salones para la aristocracia polaca cuando era niño e incluso a realizar sus primeras composiciones en estos años. Recibió clases en Varsovia alentado por sus padres que vieron las extraordinarias dotes que el pequeño tenía para la música, especialmente para tocar el piano, instrumento en el que, a excepción de dos composiciones, enfocará todo su trabajo. La obra de Chopin abarca una gran variedad, mazurrcas, baladas, scherzi, preludios, nocturrnos, baladas etc.  Una de sus obras más conocidas es la Marcha fúnebre y el segundo de los tres Nocturnos dedicados a Madame Marie Camille Pleyel, todo un regalo para los sentidos. 

Fotografía de Chopin

  En su obra hay influencias de grandes maestros como Bach, Beetthoven o Mozart, esto junto a su personalidad melancólica, su profunda sensibilidad y la nostalgia que sintió por su patria natal desde que la abandonara, hicieron que su producción musical se distinguiera de la de otros  autores dedicados principalmente a componer obras para salones; estas composiciones presentan unas determinadas características diferentes a aquellas obras concebidas para orquestas y grandes auditorios. 

 

  Otra de las peculiaridades que hacen que su obra sea original, única e inimitable es la aportación de su Polonia natal con composiciones como mazurcas o polonesas, todo ello con una excelente base teórica y técnica, fruto de un completo aprendizaje que hace que su obra resulte brillante y que sea considerado como uno de los mejores compositores de la historia musical en Europa con una extraordinaria sensibilidad para interpretar sus composiciones otorgando a la música un lirismo y una poesía difícilmente igualables.

 

  Pronto consiguió fama entre la alta burguesía que acostumbraba a reunirse en los famosos salones amenizados con conciertos privados. Viajó a Berlín y Viena, esta última ciudad uno de los focos más destacados en cuanto a la música en Europa, sin embargo no obtuvo el éxito deseado y como consecuencia de la situación política que provocó en 1830 el alzamiento de Polonia ante la dominación rusa, lo que se conoce como El Levantamiento de Noviembre, deseó colaborar con sus compatriotas en defensa de su país, sin embargo Chopin no gozaba de buena salud por lo que decidió no participar dejando atrás su querida patria y establecerse en Francia, país de origen de su padre y que como el autor afirmó antes de morir, llegó a amar tanto como a Polonia. Allí viviría hasta el final de su vida a excepción de un corto periodo en Londres.

Frédéric François Chopin

  Será en París donde conoce a los propietarios de la Sala Pleyel, fabricantes de pianos y editores de música; con ellos daría su primer concierto en la capital y entrará en contacto con otros compositores del momento como Hector Berlioz (1803-1869), francés, el italiano Gioachino Rossini (1792-1868) o el alemán Felix Mendelssohn (1809-1847) relacionándose con la alta sociedad y figuras sobresalientes del panorama cultural que lo admiraron y elogiaron por su talento y sensibilidad, entre ellos Schumann que dijo sobre él que era … «un genio del piano«. Su presencia era por tanto muy demandada en los salones aristocráticos y es en este ambiente parisino culto y elegante, en casa del compositor Franz Listz donde conoció a Aurore Dupin que sería un gran amor en su vida. Al conocerse no existió una buena conexión entre ellos, algo que cambió al interesarse ella por el compositor y  desplegar todos sus encantos. La escritora supo dar a Chopin lo que él tanto anhelaba, cariño, sobre todo tras la gran decepción que sufrió el compositor al ser rechazado debido a su enfermedad por María Wodzisnka y su familia, joven de la que estuvo muy enamorado.

 

 Vivieron un tiempo en París pero la frágil salud de Chopin hizo que su médico le recomendara trasladarse a Mallorca cuyo clima sería beneficioso para su patología, sin embargo el resultado no fue el esperado y tendría consecuencias. Fréderic fue diagnosticado de tuberculosis.

  

  A la bella isla balear llegaron en noviembre de 1838 el joven compositor y la escritora con sus hijos; el tiempo que pasaron en Mallorca quedará siempre en la historia de la literatura y de la música, ya que ambos reflejaron esta experiencia en su obra. George Sand lo relata en Invierno en Mallorca donde describe la belleza de la isla y a su vez expone la difícil comunicación con los mallorquines, sobre todo por parte de la escritora, mujer extravagante y avanzada para su época, cuyo comportamiento chocaba con la tradicional mentalidad de los habitantes de la isla; por otro lado, Chopin supo reflejar la melancolía y la  belleza que puede transmitir un lluvioso día otoñal en su obraGotas de lluvia, Op. 28, n.º 15.  Lo que al principio parecía una bella historia de amor apasionada  y chispeante se convirtió en todo lo contrario meses después pues la escritora empezó a cansarse del compositor, al que comenzó a tratar más como un amigo que como un amante; ella no dudaba en pasear por la isla dejando a Chopin en casa componiendo, ya no despertaba en ella ese deseo pasional como ocurría cuando le conoció.

Gotas de lluvia

   Tras unos días en una posada en Palma de Mallorca se trasladaron a  a una finca situada a cuatro kilómetros  de la ciudad, sin embargo tuvieron que abandonarla pronto debido al empeoramiento  de la enfermedad del compositor muy agravada tras las fuertes lluvias que llegaron en diciembre convirtiendo el lugar en una residencia inhabitable. Durante un corto periodo de tiempo el cónsul francés los alojó en su casa pero la pareja se ilusionó con la posibilidad de vivir en la Cartuja de Valldemossa, un precioso lugar cerca del mar en un bello entorno natural abandonada por los monjes tras la Desamortización de Mendizábal (1836) por lo que realizaron los trámites necesarios y se trasladaron allí.

 

  Viven una apasionante historia de amor y apenas se relacionan con los vecinos, su vida gira en torno a una intensa vida sexual, la enfermedad que les causa problemas y la música, ya que el aislamiento y la tranquilidad del lugar  ayuda al compositor a trabajar creando algunas de sus obras más hermosas. Ella  no duda en pasear por la isla y parece ser que no tuvo reparo en protagonizar algún que otro devaneo con algún que otro caballero; poco a poco Aurore veía en la figura de Chopin un amigo más que un amante. Él, débil y muy afectado por la enfermedad se dedica a componer y a aislarse en su mundo cada vez más alejado de su compañera. 

 

  La pareja de Chopin y Sand era extraña y no muy bien mirada por la alta sociedad de Palma de Mallorca que los miraba con recelo por un lado por la tuberculosis que padecía el compositor, evitando el contacto con él y por otro lado por el comportamiento de ella que no disimulaba en absoluto sus escarceos amorosos o mejor diría eróticos, por la isla. Chopin se quedaba solo componiendo, su relación había perdido ese deseo que lo avivaba y él era para ella alguien a quien cuidar, no un amante. Fueron acusados por los lugareños de paganos y mal mirados por el sacerdote y los vecinos por no estar casados y no acudir a la iglesia.

Celda de Chopin en la Cartuja de Valldemosa

  Poco a poco su estancia en la isla, que al inicio parecía que iba a ser maravillosa, placentera y feliz se convierte en una verdadera pesadilla. Se sienten observados, señalados y objeto de todas las miradas a lo que hay que añadir la debilidad de Chopin cuya enfermedad se agrava, es por ello  por lo que la pareja decide abandonar la isla y regresar a París. Allí convivirán durante un tiempo aunque su relación ya no está llena de pasión, se ha convertido en una gran amistad y  siente por él un amor fraterno, él está enfermo y ella lo cuida y atiende, la llama del amor se consumió lentamente. El comportamiento de los hijos de Aurore no contribuyó tampoco al buen entendimiento entre ellos por los celos que su hijo Maurice sentía por la presencia de Chopin y el difícil y rebelde carácter de su hija Solange.

 

  Mantendrán una buena relación amistosa durante el resto de su vida. George Sand se relaciona  con grandes figuras de la literatura francesa organizando veladas literarias y tertulias para sus amigos en su bonita villa en Nohant, en el departamento de Cher en la región Centro de Francia. En su vida existieron muchas relaciones en muchos casos clandestinas, mujer excéntrica, culta  y una de las más célebres escritoras del romanticismo francés, dejó su huella en la literatura y en la vida de Frédéric Chopin.

 

  La casa de la escritora en Nohant se puede visitar y nos muestra con acierto el ambiente en el que vivió la escritora; el Museo de la Vida Romántica al pie de Montmartre en París le dedica también una de sus salas. Por otro lado en Varsovia  (Polonia), se encuentra el Museo Fryderyk Chopin, un interesante museo interactivo en el que hacer un recorrido por su vida y su obra con objetos personales, correspondencia, partituras y piezas de gran valor con el atractivo de poder disfrutar de su música en directo sábados y domingos. En la Real Cartuja de Valldemossa se puede también visitar la que se conoce como la Celda numero 4, donde vivió la pareja durante su estancia en la isla. En la finca de su familia en la aldea polaca de Zelazola Wola, a cincuenta kilómetros de Varsovia, también se puede visitar un museo en su memoria.

Zelazola Wola

   La vida de Chopin sa ha llevado al cine y a la televisión en varias ocasiones, así como se han interpretado en el teatro diversos episodios que protagonizó en su vida como su historia de amor con George Sand representada en teatro y  llevada al cine en 2002 con el títuloChopin, un amor imposible del director Jerzy Antczak.

 

  Chopin y Sand protagonizaron una de las historias de amor más conocidas de su época, aunque no exenta de polémica, que quedó reflejada en la literatura con la obra de Sand  Lucrezia Floriani en la que la autora describe con claridad a través de los protagonistas la historia de amor con Chopin, hecho que también deterioró la relación, intensa y también tormentosa que marcó la vida de sus protagonistas, sobre todo la del genial compositor.

 

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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