
«Como en una comedía del teatro de títeres, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez se ha convertido en un auténtico polichinela anclado en la Moncloa»
Como en una comedía del teatro de títeres, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez se ha convertido en un auténtico polichinela anclado en la Moncloa. Un personaje que se caracterizaba por ser un títere de hilo vestido de rojo, que encarnaba un papel de rufián. Una figura común del teatro del siglo XVII como Zanni, cuyo significado es criado o siervo.
El líder socialista se ha convertido en un sirviente al servicio del separatismo catalán, y el martes en la Sede de la Soberanía Nacional se lo volvieron a demostrar desde el grupo político Juntos por Cataluña. Con 171 votos a favor y 179 votos en contra, el Congreso de los Diputados ha rechazado la ley de amnistía, con lo que vuelve a la Comisión de Justicia. Juntos por Cataluña junto a PP y Vox han votado en contra de dicha ley.
El partido independentista ya había anunciado que votaría que no, si el PSOE se negaba a modificar la ley de amnistía, puesto que quieren intentar que los delitos de traición y de terrorismo como en los casos de Tsunami Democràtic no queden fuera del texto. Las últimas decisiones judiciales han ido acrecentando los miedos de los de Puigdemont, porque necesitan garantizar el blindaje total de las enmiendas, cuya aplicación quieren que se ejecute de manera inmediata y debe incluirlos a todos. Jordi Sánchez exsecretario general de Juntos por Cataluña acusaba a García Castellón magistrado de la Audiencia Nacional y a Joaquín Aguirre titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona, de “reivindicarse como actores políticos de primera línea”, después de que el magistrado y juez Aguirre prorrogara seis meses la instrucción de la llamada trama rusa. Los separatistas también están muy preocupados por la evolución del caso Voloh nombre que tomó la operación en 2020 para investigar el desvío de fondos públicos para la organización de altercados en el marco del proyecto independentista, con la intervención de los teléfonos móviles a altos cargos políticos incluido el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y una consejera del Gobierno Autonómico con los representantes del régimen de Vladimir Putin en Rusia.
El grupo socialista dejaba entrever que no aceptará más cesiones con los independentistas. Pero la realidad sería bien distinta, la modificación del texto bajo los intereses de Juntos por Cataluña sería una cuestión inadmisible para acudir ante el Parlamento Europeo, obviamente porque sería casi imposible pasar ese filtro. Aunque el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con la Cortes Félix Bolaños no ha desvelado si el Ejecutivo accederá a modificar la norma. Ahora tendremos que esperar un plazo mínimo de quince días que es tiempo que tienen los grupos parlamentarios para las modificaciones en la proposición, utilizando el cauce que sigue la Cámara Baja por el trámite de urgencia. No obstante cabe destacar, que existen opciones de pactar enmiendas transaccionales cuya votación no necesita el consentimiento de los demás grupos.
Sánchez ya es una mera marioneta ante los que mueven los hilos en nuestro Gobierno actual, un siervo al servicio del separatismo. Desde Waterloo, Puigdemont maneja a su antojo al presidente, porque es él quien da las órdenes para que la ley de amnistía se haga a su medida, incluyendo la inmunidad prometida. Los que nos dirigen ya están ligados al albur de los independentistas, porque o acepta sus ilógicos chantajes o el líder socialista “exudará sangre” para que salgan adelante cualquier tipo de propuesta que se quiera llevar a cabo en el Congreso, incluyendo los presupuestos que ya están prorrogados desde el 1 de enero.
Como decía el escritor estadounidense Laurance Van Cott Niven, más conocido como Larry Niven “El enorme, desconocido y racional Maestro Titiritero les hacía mover los brazos y las piernas y les llevaba de un lado a otro según los dictados de un guion desconocido”.


Magnífico artículo, uno más, de Patricia Rodríguez. Enhorabuena.