
«El peor enemigo de un político sin valores humanos es su ego, su soberbia y su desprecio de la inteligencia de sus ciudadanos»
El presidente del gobierno formado por un partido de izquierda extrema y uno de extrema izquierda inicia su campaña electoral insultando a los diez millones de ciudadanos que no han votado a su partido de izquierda extrema.
Él, que suele quejarse de que le insultan, inicia su campaña insultando a los 10 millones de ciudadanos que no han votado a su partido de izquierda extrema tachándoles de reaccionarios, !Trumpistas! y, solapadamente, de posibles golpistas…
Jamás he visto a un vendedor, ni siquiera a un vendedor de «crecepelo inútil», iniciar su campaña de venta del producto insultando a los posibles compradores…
Esta mañana la portavoz del gobierno de izquierda extrema y extrema izquierda, sancionada por la Junta electoral (sanciones que se ha pasado por el arco de triunfo…) ha repetido que no es hora de buscar culpables del fracaso de su partido de izquierda extrema. ¿Cuándo es hora de saber dónde está la culpa de un fracaso sino cuando se ha fracasado?
El peor enemigo de un político sin valores humanos es su ego, su soberbia y su desprecio de la inteligencia de sus ciudadanos. Haber sabido poner a todo un país al servicio de su ambición no demuestra que sea más inteligente que el resto, solo que tiene menos escrúpulos, ¡if any!: Si los hay.

